lunes, agosto 28, 2006

Desde la ciudad de las sombras 22 : Xavier Valcárcel




Mi sombra y yo

Me detuve sin pensarlo. El día hervía, al asfalto hervía, creo que era la primera vez que me sabía agua, que temía evaporarme. Nunca me había visto así. Estaba dibujado en blanco y negro, sobre la calle, la imagen de mi sombra fotográfica, tuve que detenerme. Miré a mí alrededor conteniendo el cuerpo, aguantando las piernas que hubieran preferido caminar, salir del centro de la intersección, huir de los mareos de los autos. Fue entonces cuando alcé los ojos y lo vi. Un halo solar techaba todo, descendía hasta mí, me encerraba en un círculo cromático perfecto. Debajo mi sombra, con las facciones dibujadas, la ropa puesta, los pliegues de las venas en una escala color gris. Después la risa, mi otro yo moviéndose bajo mis piernas como las manecillas de un reloj cualquiera. Era mi yo contando el tiempo, mi tiempo, me estrujé los ojos, habían pasado tres días desde mi aparte y mis últimas bocanadas de yerba. Imposible. Tocaron bocina. Luz verde. Mi sombra y yo en el medio.

Siempre me pasa, salgo del cuerpo de los hombres y la conciencia me atrofia, me daña, me hago un taco de peros, de miedo, de mierda en la garganta del mundo. Nada. Terminé de bañarme, le di el último beso, estrechamos la flacidez de las manos, nos dijimos adiós. Ya había pasado demasiado tiempo en su cama como para soportar algo más. No todo el tiempo estuvimos haciendo esas cosas. Hablamos. Hablamos un poco. Le conté, por ejemplo, lo del encuentro de esta tarde con mi sombra. Me dijo «ay loco, deja de estar fumando tanto». Ni lo miré. A pesar de todo creo que fue un buen encuentro. «Alguna partida le sacaré a la imagen», le dije. «Quizás pintar un poco, mi primer autorretrato, un nimbo de luz sobre mi cielo, una sombra hiperrealista, mía, rotando el tiempo bajo mis pies.» Le dije también lo de la fuga. «Con el bocinazo la sombra se me fue. Se me escapó. No la volví a ver.»

Llegué a mi casa hace un rato. Amo mis cuatro paredes, este silencio tan mío, este hogar vacío a la espera de unos niños que jamás nacerán. Mierda. De niño uno planifica tan bien la vida, se la sabe completita, se prepara un plan perfecto, se sabe de antemano donde se va a vivir, con quien, cuantos hijos, de qué sexo, los nombres, los perros, el color de las cortinas del baño. Pero uno crece. El cuerpo crece. La piel hace lo que le da la gana. Nunca hay consistencia entre las manecillas del cuerpo y las manecillas de acá, de lo que se piensa. Yo hubiera querido tener mis hijos, Antonio y Sebastián, hubiera querido amanecer junto a una mujer, la misma mujer que recorté una vez en un periódico, a la que le pinté los labios de rojo, de la que nunca supe el nombre propio. Pero no. Amo a los hombres. Abrí la puerta. Mi yo estaba allí.

En una página cerca, acá en el Internet, encontré que los halos solares son fenómenos ópticos. Fue la mejor contestación. Se lo grité desde la sala. Fenómeno óptico. No existes.

Mi sombra era más hombre que yo. Se había adelantado. Se atrevió. Desnudo él, en blanco y negro, haciéndole el amor en carne viva a una hembra. Fenómeno óptico. ¿Me oíste? Y él seguía allí, me ignoraba, detrás de mi puerta, preñando a una mujer multicolor, como soñaba yo, el de verdad, desde chiquito.

Xavier Valcárcel
escritor, fotógrafo puertorriqueño

* Age: 21
* Gender: male
* Astrological Sign: Aquarius
* Zodiac Year: Rat
* Location: Loíza : Puerto Rico

Favorite Books

* Animal tropical
* Trilogía sucia de La Habana (Pedro Juan Gutierrez)
* Buffet para canivales (Pastor de Moya
* Striptís y otros despojos (Javier Bosco)
* Papi (Rita Indiana Hernandez)
* Candido o el optimismo (Voltaire).

Visita el Blog del autor
Tendido Negro
http://tendidonegro.blogspot.com/

viernes, agosto 25, 2006

Intermedio para un desierto entre sombras


Desde el desierto de las sombras

Estoy en el desierto de las sombras:
aquí, la muerte serena tomó un café junto a mi reflejo,
una niña observa, sólo queda la dorada huella de sus pies sin cuerpo
desde su boca de lágrimas navega el mar de los exilios,
y creí soñar con su mirada,
con sus manos al cielo,
tan pequeñas que acurrucaron mis dolores y sonreían mi aliento
quise danzar junto a su recuerdo, pero, como siempre, huye.

Aquí, la noche es una ventana hacia el abismo.
Me asomo y me falta el aire
cuando ese abandono de los silencios duele en el alma
y la venganza es un eclipse de miedos deshabitados
Sigo aquí, aunque la soledad me hace el amor cada mañana...
pero no tengo miedo,
los minutos me aman en las noches.

Mi diario sobrevive de arena y versos ajenos;
son los secretos de nuevas risas, caricias y espejos.
La página llega a su fin,
y pretendo morir bajo el árbol de su nombre de niña perdida
cuando talaron hasta la última primavera de una ciudad sin cuerpos.

Recuperé la voz en el desierto de las sombras
fue tarde, demasiado tarde…
Mis palabras peregrinaron tras las huellas de sus ojos,
siquiera respiró el aire de mi sombra alejada en otro eco
y es que el tiempo jugó a la ruleta con un pirata,
muriendo sangres de manantiales deshidratados
y así como el poeta, tampoco me quedan muertes para nacer,
sólo unas botellas vacías en la arena y la espera…

Ana María Fuster Lavín

lunes, agosto 21, 2006

Desde la ciudad de las sombras 21 : Gongs--Hernán Gonzalo Gareis



SOMBRA




A veces, en ocasiones inoportunas
pierdo la costumbre ambigua
de notarme sin sombra
sin la escolta inacabable
de contar con ese límite detrás de mí

acaso sea por vapuleada o inacabada
esta marca se hace ajena / escapa de la realidad
son esos momentos
donde pierdo el rumbo o la huella
y dejo sin brújulas y sin giros que mi sombra escape

pero tengo que confesar
que esta desdicha de perder la espalda
no es más que un estado evidente
casi premeditado
porque esta penumbra a veces busca su propia sombra

así que no debe preocuparme
acaso sin razón
que este suspenso se escabulla entre los silencios
porque sé que en un futuro no muy lejano ni muy perfecto
mi sombra volverá para absolverme de esta oscuridad


Hernán Gonzalo Gareis
Copyright 2004 – todos los derechos reservados


escritor argentino


Gons

* Age: 29
* Gender: male
* Astrological Sign: Taurus
* Zodiac Year: Snake
* Location: Neuquén : Neuquén : Argentina


Visita los blogs del autor

gons!
http://existir_todavia.blogspot.com
http://syqnus.blogspot.com


Cuadro por Caspar David Friedrich

domingo, agosto 20, 2006

Desde la ciudad de las sombras 20 : Luis Gilberto Caraballo


El mar sin orillas

Se siente el mundo muerto
y aún tiende
arterias de sangre fría, lo intenta
Parcas miradas, páramos
vértigos ante los ojos del prójimo

Parece,
contuviera huecos desconcertantes
que hubiese pasado una hojilla en su soledad
rasgado la voz, disonantes vocales
bailarinas sin traje en su vals
de ambulancias caóticas

Mundos de muros
y mi sombra está demás
los pies se descosen
asidos a mi raíz,
en la aldea
que cae con delirio,
y desnudez.
Me he urdido
un pueblo en la tempestad,
la ciudad está vacía sin puertas,
helada de palabras

Algo desconocido
recorre en silencio
el templo de la vida
la caricia, el menosprecio,
y las agujas del reloj
siguen por su río
con el peso del segundo
entre sus labios van dejando besos fríos

Y sí alguien espía con migajas en sus ojos?

Porque ese tramar,
de números inexistentes,
de vértigos punzantes

aparecen en series infinitas
deshabitadas,
inentendibles,
sin orillas adonde pararse
a mirar o que alguien diga,
al menos al sentir la tibieza,
de la piel surgen palabras,
geranios
y tiempo

que alguien diga y que la noche
no sea la que corresponda
con su velamen infinito,
con sus aromas de orquídeas inciertas
que ocultan las cicatrices,
el rostro
de ansiedades y muertes en su obscuro manto

Los ojos llevan el mendigaje
puesto,
en la serie de números su eco
la oración del canto ausente

Si hubiese un puente,
una sombra
que restituya las vértebras?

Cuando la noche entra,
el desconcierto se apacigua,

los ojos pierden nitidez en su mirada
Los faroles menguan,
con canciones borrachas, repetidas
como mándalas incendian
verticalmente, tardíamente aquietan
reposan en el infinito de un anillo

El verso detenido
por la inexistencia descansa
de preguntarse balbuceante
el alma deambula
con su corazón de tiempo.

La bahía interna,
la mirada pulcra tiene sueño de amoríos
tiene engaños,
ebriedad,
puertos ilusorios
Para no verte y andar

Y sigo pensando,
sin detener el descanso algebraico
Al paso,
al paso de algún día sea distinto
las series elípticas,
lleguen con su sueño a restaurar el inicio
y que no sea la locura,
el cero desmedido de un sanatorio
los fantasmas de una ciudad
en la alucinación del día
que sea el amor intenso del amanecer

Y aún me veo
niño a la espera

Luis Gilberto Caraballo
escritor venezolano
Nací en Caracas, Venezuela,15-09 1962.Desde hace 20 años escribo poesías junto al oficio de pintar. He obtenido algunos premios Internacionales: 1er lugar en el Premio Internacional de Poesía, Sao Paulo,2004, Brasil. Idiosincrasias -poema Versos de Sangre.2do Lugar en el XIV Concurso Internacional de Poesía en Brasil, Agreste Utopía, 2004. Primer premio XXV Congreso Mundial de Poetas, 2005 Los Ángeles, California Agosto Primera accésit. Concurso internacional de cuento breve y poesía SADE/Córdoba Argentina-Nov/2005 Poseo seis poemarios inéditos: Espiral del mar, 1999; Moradas y Templos, 2004, El árbol de las casas vacías (2005)/ ser editado en España, Encuentro con el Sur 2005, Los caminos del tiempo (2005). Es tiempo de volver 2006. Pertenezco a Poetas del Mundo 2005, Unión Hispanoamericana de Escritores (2005), MIM (Movimiento Internacional de Metapoesia).

martes, agosto 15, 2006

Desde la ciudad de las sombras 19 : Ana María Fuster Lavín


Días sin sombra



Tres días, no amanece, tampoco has regresado. Pensé que habías vuelto a tu rutinario juego de abandonarme y reaparecer en cualquier momento… Eres todo un dilema meteorológico en mi vida. Al menos, te entiendo, me entiendes; el néctar es eterno, a pesar de los cuerpos en fuga; en la huida, el escape de las diosas en celo. Sí, también te gustaba oír mis tonterías, mientras te estirabas acariciando mi talones.

Eres tan excitantemente perversa, que me enloqueces sin remedio. ¡Y cómo no volverme loca por ti! Tú voz danza entre susurros de la luna, acaricias mis fantasías y delirios. Eras la propia piel de nuestros deseos, también nos adornábamos de besos bajo sombras ajenas, todos acechan, pero pocos lo entienden, y sólo tienes que pasar el dedo por el ápice del amor y llevarlo a los labios. El espejo, tuyo, mío, el de ambas, el mismo.

Te siento, te convoco, no llegas, tres días, y mi palabra queda silente, mis manos humedecidas de lágrimas secas gimen versos sin culpas, tu adiós fue una caricia en mi talón al atardecer, ahora la noche acaricia las cicatrices del dolor, es la noche de las noches. También te advertí que si no eras mía, no serías de nadie.

Recuerdos, pensamientos, amores y celos, soy una maldita. Supe que me engañabas desde el día que vi tu mano rozando la espalda de un otro o una otra que pasaban, siempre fuiste muy democrática, sin discrimen por razón de género, yo no sólo te quería a ti, mujer misteriosa, mi dulce y sensual acompañante, cuando gota a gota nos hacíamos el amor bajo mi lámpara con luces intermitentes, orgasmos sicodélicos, y esa burbuja sementosa que sube y baja al compás del calentón dentro de otra lámpara, la de la mesita. A esa acercaba la mano junto a la tuya, y así la imagen de la eyaculación me parecía más cautivadora que asqueante.

¿Ves, amorcito, que todo pudo ser bello? Un futuro emprendedor, solas las dos, pero insististe en pasar el ras de tu mano por el hermoso vientre de aquella rubia, también por la nuca del joven ejecutivo. Siempre te fascinaron los extraños. También comprendí que tu felicidad radicaba exclusivamente en observarlos, siempre en tus silencios. Pero, ¿estamos obligados a ser felices? Y si la vida es una mentira que tan sólo imaginamos que es real, entonces comenzamos a tener recuerdos falsos, nos eternizamos en esas distintas versiones del pasado. Quién sabe… Yo sólo quería que fueras fiel, que tus caricias tatuaran mi nombre, Mariana.

Lo sé, no debí ser vengativa. Sí, como tú también lo podías ser, te corté la mano derecha y me quedé sin la mi izquierda. No escarmentamos siquiera después la primera mutilación. Cuando llegamos del hospital, a pesar del insoportable dolor, nos miramos tiernamente, cuánto lloramos juntas. Basta con una mirada para el perdón, aún cuando los amaneceres del ánimo sean siempre lentos.

¿Y cómo no perdonarnos si hay pasión? Es imposible separarla, nuestro culto a las sombras de luchas infinitas, de tantos dolores del pasado, cuando nos conocimos finalmente no tuvimos ojos para nadie más, ni caricias, es como perseguidos en el propio cuerpo a través de los sueños, de los miedos y de las virtudes. Nuestra desnudez es una y las pequeñas fantasías, las mismas. Mírate, mirarnos, la eternidad de los espejos, reflejarnos una y otra vez…

No sólo nos miramos, también sentimos el deseo, nos desnudamos en nuestro hermoso ritual, de desabrocharnos la blusa la una a la otra, con cada botón acompasa humedad vaginal. Nos acariciábamos con la única mano los pechos, nos besamos, no necesité que me tocara más para mojarme hasta los muslos. Me corrí como nunca, ella también, dos o tres veces ¿cómo contarlas? Quemarse en las sensaciones hasta quedarnos dormidas bajo el alivio del abanico.

Estuvimos tres o cuatro días sin salir, hasta habíamos olvidado nuestro último arranque de violencia y celos. Los periódicos estaban arrinconados en la entrada del apartamento, así que tuvimos que empujar con violencia la puerta para salir al mundo de los otros. Mariana, siempre algo más tímida, salió tras mis pisadas muy silente.Esa tarde teníamos que comprar comida, un vestido nuevo para la despedida de soltera de una amiga y algún lubricante, sentíamos una resequedad ardorosa bastante incómoda. Llegamos al centro comercial y la gente nos miraba, las dos mutiladas, y mi corazón sentía la cuchillada del arrepentimiento a pesar del perdón. No volvería a ocurrir, pero yo tampoco lo permitiría, no sé tal vez si necesitábamos ayuda, un consejero, un psicólogo, u olvidarnos de las pendejaditas de los demás.

La felicidad es breve, como el espacio exterior entre tantas otredades, lo sé, debí ser más paciente y es que mi pasión incorruptible hacia ella, hacia nosotras, era una maldición, una obsesión, la digresión de la cordura. Ella sabía que la amaría por siempre, y no importaba qué nunca nos separaríamos mientras me mirara, nos miráramos a los ojos, hacer el amor con la intensidad de nuestros deseos, pero así mismo podían ser mis celos y su vengativo comportamiento, repetitiva hasta la saciedad como nuestros encuentros infinitos.
Ojo por ojo, diente por diente, y pude observarla de perfil hacia el muchacho del estacionamiento, me di cuenta. Así fue hace tres días, llegué a casa, no volverás a mirar a otro ni otra, le arranqué los ojos para que no pudiera ver a nadie, desde ese día la perdí, a mi amada sombra, espero que algún día regreses, o te buscaré más allá de los silencios, en la eternidad.



Ana María Fuster Lavín

escritora puertorriqueña

cuadro-Gustav Klimt

**todavía quedan otras 6 sombras invitadas por publicar, no se las pierdan

sábado, agosto 12, 2006

Desde la ciudad de las sombras 18: Isaac Cazorla


Engaño celeste

Cuánto tiempo, amor, cuántos años sin sospechas estelares
Cuánta lluvia invisible, cuánto baño de luz
Otra vez, la hora. Ahora.

¿Quién intuye como yo de tu humedad oscura?
Hostia alada, carita encendida, maquillada, infiel esposa de la luz
Pez cautivo.

Selene mía, lienzo y lecho de ocasiones exactas
Eterna amante tu de mi celeste ciego
Eterno amante yo de tu ronda atrevida.

Duerme al calor, engáñalo conmigo, démosle la espalda
Seamos una vez más el dulce espectáculo de la gente:
Que preparen los cristales y que miren entre risas esta cópula furtiva
Esta cópula oscura.

Que lo escriban en su historia, en su ciencia, en su credo
Que lo comenten, nena, por las calles; que nos señalen
Que se inquieten los niños mirando al firmamento
Que lo expliquen los hombres, los sabios, los druidas, los poetas
Que nos acepten, princesa, como hacedores de la noche
Que cobijen, traviesos, cómplices, nuestra sombra
Que nos esperen alegres, con un coro alterno en los labios:

Tú sobre mi cuerpo: Eclipse de sol
Yo sobre el tuyo: Eclipse de luna


Isaac Cazorla



* Gender: male
* Location: Puerto Rico

Sobre Isaac Cazorla

(Ica-Perú, 1970). Graduado en Humanidades con mención en Historia por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Magíster en Educación y Multimedia por la Universidad Autónoma de Barcelona. Libros: Historia de la Universidad Nacional de Ingeniería: el crecimiento y modernización (UNI, 1999), Malinowski: el ingeniero de los ferrocarriles (coautor) (Biblioteca Nacional, 1999). Vivo en Puerto Rico desde el 2000. Estos son ensayos y memorias para acortar la distancia, escritos desde Ultramar.
Visita el blog del autor
Cuaderno de Ultramar
http://cuadernodeultramar.blogspot.com/

miércoles, agosto 09, 2006

Desde la ciudad de las sombras 17: Iva Yates


La pelea de las sombras


¿Por qué me sigues?

Si me desprendí
de tus garras fue,
precisamente,
para olvidarte.

No entiendo,
la verdad que no.

¿Por qué te empeñas
en que pruebe nuevamente
esa vodka barata,
los cigarillos de clavo?

¿Por qué traes en el viento
el olor a vainilla que tanto detesto,
ese perfume que usaba mi ex?

Ya me tienes harta.
¡HARTA!

Lo siento.
No pienso volver.

Pero…
¿Vas a seguir?
¡Ten algo de orgullo!
Me das lástima…
Te humillas con tanta súplica.

Dije que no.
No pienso volver.

Prefiero ser
Tabula rasa.

Iva Yates
escritora puertorriqueña

  • Age: 28
  • Gender: female
  • Astrological Sign: Aries
  • Zodiac Year: Horse
  • Location: Puerto Rico
Vista el blog de Iva Yates--
Pinacoteca
http://pinakotheken.blogspot.com/


Cuadro de La Herida- de la pintora mexicana Lucía Maya

lunes, agosto 07, 2006

Desde la ciudad de las sombras 16: Nana Ruiz - Tiras de Papel



Sombra

Sé que soy la carne que no necesita,
que vivo de un aire que respiro
y que irónicamente no la alimenta,
que son mis ojos los que ven lo que quieren ver,
más no la realidad de su oscura procedencia.
Sé que no siente, que cuando lloro ella me imita,
que no siente ni moja sus manos con mis lágrimas.
La pisoteo a diario y sin derecho a quejarse aún me sigue,
siendo esclava de un ente humano que no conoce,
que sólo simula ser su compañía, su dueña,
está atada y cautiva de su impávida ignorancia...
Totalmente limitada a mi luz... a mis movimientos.
quiere liberarse y viajar fuera de este capullo,
confabula con los espectros de lo que me rodea
gritando al mundo lo que realmente desea,
para no esconderse más entre penumbras misteriosas,
sino robarme, mezclarse conmigo hasta cegarme,
hasta ser dueña de mi vida y ser yo su esclava,
su cautiva, su jueguete, ser lo que ella cree ser para mi,
el dibujo de su sombra en la pared...
Nana Ruiz “Tiras de papel” Escritora costarricense

Nana Ruiz M
Age: 26
Gender: female
Astrological Sign: Leo

Zodiac Year: Monkey

Location: San Pablo : Heredia : Costa Rica
Dice Nana Ruiz:

"No se trata sólo de escribir, sino hacerlo con el alma, con tintas de sangre y girones de piel"

Visita el blog de la autora
Tiras de Papel " Una vida es una obra de teatro que no permite ensayos... Por eso: canta, ríe, baila, ama... ¡ y vive intensamente cada momento de tu vida...! antes que el telón baje... y la obra termine sin aplausos..."

http:tirasdepapel.blogspot.com

jueves, agosto 03, 2006

Intermedio para un poemario: Amarilis Tavárez y sus Realid(h)ades


Amarilis Tavárez Vales:
De la ciudad, la mujer y los versos…

Ana María Fuster Lavín
ESPECIAL PARA EN ROJO

http://www.claridadpuertorico.com/articulo.php?id=4510

“Nosotras.
Millones.
Ondeando el ritmo de la tierra
que se mece en la órbita de nuestro baile secreto.
Sin que importe el suelo que pisamos
la tierra es una.
Nosotras también."
Amarilis Tavárez Vales, poema Mujer.


La poeta se desnuda y su poesía provoca, condena, su palabra es espada, espejo, grito y seducción... inconformista ante la sociedad, una voz prematuramente madura que conoce la piel de sus palabras, el erotismo fino de las pasiones y la locura. La dualidad de una mujer seductoramente controlada en un mundo de situaciones paralelas, realidades que son tan simples como complejas, las seducciones del Hades, pero siempre ilumina la esperanza. “Loca, única, imitadora, multirrítmica Amarilis Tavárez Vales”, añade la poeta y amiga Mairym Cruz-Bernall.

Nos encontramos ante el mundo de la poeta puertorriqueña Amarilis Tavárez Vales (1974) en sus Realid(h)ades, poemario recién publicado por Isla Negra editores, desnuda de idealismos, pero cargada de esa vida que se ha encontrado de frente y “sólo dispuesta a vivir plenamente”, “me presento ávida de placer, de amor / de justicia, de paz, de razones.”. (Me presento, pág. 15.)

Dijimos desnudez, sin ropa ni complejos para quitamos el antifaz ante el objeto del deseo, así como para enfrentarnos ante unos versos que plasman un control absoluto del ser. “La desnudez es el autoconocimiento y la autoaceptación, es tal vez como quisiera verme, totalmente desnuda ante la moral de turno, ante la sociedad, ante mí misma, entonces sin miedo a esa desnudez, a pocas cosas le tendré miedo”, comenta la escritora camuyana, perteneciente a la junta editorial del colectivo literario El Sótano 00931 (dirigido por el poeta Julio César Pol).

“Aterricé fulminada de historias,
cuentos de asaltos
temor de su agua con sabor a cobre.
Traía una maleta para pocos días,
un monedero listo,
un corazón sin sueños.” (El otro suelo, pág. 17).

Es la mujer poeta frente a la sociedad, la ciudad, su país, como espectadora y actuante, con su tarjeta de residencia que no es rosa ni verde, tal vez multicolor o multitudinaria como sus versos mismos, marcando un tempo apalabrado de versos largos y cortos, desde la famosa clave al bolero y el reggaetón. “Por alguna razón llegué a este país. / Una ciudad en(s)cementada, alumbrada y divertida / que se mece entre la risa y el llanto.” Nos referimos a El otro suelo (pág. 17), poema urbano a los ojos de la joven escritora, que cuenta con estudios de sociología y sicología en la Universidad de Puerto Rico), nos sumerge en su música, ruidos, olores, es una ciudad tan lejos y tan cerca. ¿Y la poeta que hace con su “ciudadanía” o su “nacionalidad de hojas”? Respuesta obvia, escribirle a la ciudad que se le viene en las manos, con sus calles multinacionales, multiculturales, multiplicantes…

“El memo decía / claramente que el maquillaje es indispensable…” / “El memo dice claramente / si no eres como ellas / serás como todas.” (Memo, pág. 23)
Tacones, maquillaje, azul, violeta, no, mejor aún colores arena, según la moda impone para la mujer trabajadora de hoy, máscaras, la moralidad según el cristal con que se mire, del gobierno de turno, o del país que según la jugada del destino la haya tocado a cada mujer. “Por cientos de años, por milenios, la sociedad y la religión nos conducen a utilizar máscaras. Más que una imposición, es una respuesta”, añade la propia bloggera de http://letrasdetrapo.blogspot.com Y es que otro de los grandes aciertos del poemario es la posición de la mujer en esa ciudad, Amarilis Tavárez trabaja con seguridad y naturalidad, sin encasillarse en la llamada poesía feminista.

“No quiero enclaustrarme en lo que es el feminismo, considero que aun cuando quiero evitarlo mi denuncia es social. La imagen de la mujer es importante, porque es lo que soy y las experiencias cotidianas nos inundan. Creo en la equidad, creo en la necesidad de atrevernos a transgredir nuestros espacios y comenzar a aportar con algo a que la perspectiva social cambie”, nos comenta la escritora. Esto nos lleva a pensar que más que en usar la poesía cómo denuncia feminista, a través de su poemario Realid(h)ades, construye versos que denuncian o convocan la libertad del ser interno.

“Oculto mi debilidad imperdonable: mi cordura / Entrego mi única arma de guerra: mi verso. / Ofrezco mi única señal de vida: mi locura.” (Loca, pág. 24)

Es un libro que nos invita a la relectura, para descubrir otras dimensiones, divididas con efectividad --sin indicarlo en su índice-- en los tres tiempos de un concierto, tres espacios, tres temas, la trinidad de la poeta, brillando las múltiples interpretaciones y estados de ánimo. La primera parte se conjugan los versos desde una ciudad (des)equilibrada (poemas urbanos: Me presento, El otro suelo, Precipitación. Plaza, Mis líneas, Memo). Como poema de transición, Amarilis moldea los versos de De otra forma, para caer en su segundo movimiento en tempo allegro ma non tropo, o un bolero, donde la mujer nace, crece y se libera, para tomar el control de su vida y su cuerpo.

Aquí encontramos tres poemas que, leídos en conjunto, son excelentes obras que merecen un sitial en la nueva historia literatura puertorriqueña aún por construir. Son los poemas Niña, Mujer, Anciana, un viaje por la ilusión, la reafirmación, la nostalgia. Aún cuando la propia poeta, en su humildad, o inconciencia acertada, desconoce la trascendencia de su obra, virtud esencial de una gran escritora en proceso, la humildad de la que lamentablemente se carece en el mundo literario. Amarilis Tavárez nos comenta:

“Esta trilogía encierra tres poemas que me gustan mucho. Cada uno nacido en un momento diferente, con mucho tiempo de diferencia, no tenían unidad conciente, pero luego la adquirió… Se me hace difícil explicar mis letras, porque son un grito interno, una búsqueda de aire, quizás por eso escribo tanto… Nunca dejaremos de ser niñas, somos mujeres que llegamos a ancianas. Esas son nuestras edades… Eternas.”

Con la misma seguridad llegamos a la tercera parte del poemario, donde la sensualidad es sinónimo de seguridad, y los versos son autoritariamente eróticos, dominando la estructura a tal grado que la economía de palabras juega con el lector y lo reta con poemas ahora mucho más cortos que en los poemas anteriores de libro. Amor y soledad, pasión y control, seducción y reto aparentan ser las nuevas armas de lucha. “Para olvidarte / prohibiré a mis senos que te contemplen. / Llevaré / tu mejor abrigo / gris.” (Para olvidarte, pág. 54) u “Olvídalo / ese espacio entre mis jeans y mi piel / está tomado.” Concluye el libro con su homónimo Reali(h)ades como una recapitulación y reafirmación de esta mujer y poeta o poeta-mujer.

Aquí llegó Amarilis Tavárez Vales, para quedarse, formar parte de la nueva época de la poesía puertorriqueña, versos ricos, multirrítmicos, nítidas imágenes con mucha seguridad, una poeta imprescindible, para que la leamos: “Desnuda / para enfrentar el renacer de mis pecados.” (Realid(h)ades, pág. 58). Aceptamos su reto, esperando sus próximos versos.

La autora Ana María Fuster es narradora y poeta puertorriqueña..
Comentarios a amfuster@prtc.net


información adicional sobre cómo adquirir su poemario, a través de la autora, y http://www.islanegra.com

martes, agosto 01, 2006

Desde la ciudad de las sombras 15: Marioantonio Rosa



VIAJE DE VOZ Y OLVIDO A LAS SOMBRAS


Ya tiene voz tu madrugada, sombra.
Estos sauces se conocen desde tu herida.
Como una sangre joven, descubriendo cauces y tiempo,
te olvido en la piel donde haces mi pausa, sombra.

Ya nunca podremos conocernos,
ni soñar el agua oscura del lenguaje
ni decir los amores en la fragua, sombra,
no quiero tu sol de lluvias antiguas,
no quiero navegar en la arena donde rompes,
la palabra única a la vida, porque la muerte asoma
el rostro de un triste topacio de ángeles,
hechos con soledad desde tu boca, sombra.

Yo quiero ser un vacío,
un descubrimiento de silencios,
quizá, amo todas las sombras cuando me abandono,
y las puertas oscuras te nombran, y callo.
Pero me gusta tu celaje de muerte, sombra.
Tu sabor de viaje, tu verano de rocas, tu nombre,
tan seco como un beso en el llanto de nadie.

Y soy de tus encuentros,
me descubro una sombra abierta con el mar,
y no termina el amor que odio y despojo,

cuento lento de heridas entre el aire;

sombra infinita.

Marioantonio Rosa.
Poeta puertorriqueño

El poeta es autor de los poemarios Misiva para los tiempos de paz (Ed. Isla Negra), Tristezas de la erótica (Ed. Isla Negra) , Duelo a la trasparencia (Ed. ICP) Además es actor, productor de teatro, delegado cultural y crítico literario del semanario Claridad.

Cuadro -de Lucía Maya

lunes, julio 31, 2006

Intermedio para cuentistas: Carlos Esteban Cana

Visitando mi canon personal:
libros de cuentos puertorriqueños


Especial para Bocetos de una ciudad silente
por Carlos Esteban Cana

Ese género sabroso al que llaman cuento, y del cual se nutren muchos de los espacios a los que continuamente accedemos en la blogósfera, tiene una tradición en Puerto Rico de un poco más de 150 años.

Hemos pasado por diferentes etapas: desde la costumbrista hasta la modernista; desde el criollismo social hasta una literatura urbana. Lo cierto es que junto a la poesía, la narrativa corta es el género literario más cultivado en el País.

Hoy, el cuento goza de una enorme popularidad gracias, entre otras razones, a las iniciativas de Amílcar Cintrón con los talleres El Barco de Tinta China y La Aventura de Escribir en la Universidad de Puerto Rico, a Luis López Nieves y su Programa Graduado de Escritura Creativa en la Universidad Sagrado Corazón, los talleres periódicos que ofrece Mayra Santos-Febres, y el Proyecto para el fomento del quehacer literario a cargo de la poeta Vilma Bayrón Brunet en el Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Se trata, en realidad, de que estos cuatro promotores culturales han tomado el batón de una larga tradición de talleres de narrativa que han ofrecido escritores como Pedro Juan Soto, René Marqués y Emilio Díaz Valcárcel.

He querido compartir con los lectores de Bocetos de una ciudad silente una lista de veinte libros de cuentos, que, en mi opinión, son parte del canón narrativo puertorriqueño. Gracias a los consejos que una vez recibiera de don Manuel de la Puebla, he decidido delimitar mi lista.

Inicia con representantes de la llamada generación del 30 y concluye con libros publicados en década del 80. Es decir, que cubre el periodo de 50 años de quehacer narrativo en Puerto Rico.

Por estar muy cerca de los escritores que han ido emergiendo durante los últimos 15 años, gracias a la publicación de la primera serie de Taller Literario, a la colaboración con El Sótano 00931 y a mis labores como periodista cultural, he decidido no entrar en lo que llamo el canón contemporáneo, por lo menos en esta ocasión.

Invito a toda persona que disfrute de la literatura a que haga su propia lista clásicos, tanto de su país como del extranjero. Bucear por lecturas que hemos ido haciendo con el paso del tiempo, quizás nos permita hacer un perfil de nosotros mismos.

Mi lista de 25 libros de cuentos puertorriqueños:

Cuentos para fomentar el turismo (1946)
Emilio S. Belaval

Terrazo (1947)
Abelardo Díaz Alfaro

El hombre en la calle (1948)
José Luis González

En una ciudad llamada San Juan
(1955)
René Marqués

Spiks (1956)
Pedro Juan Soto

Sobre este suelo (1961)
Edwin Figueroa

En cuerpo de camisa (1966)
Luis Rafael Sánchez

Cuentos sin ton ni son (1970)
Tomás Blanco

Panorama (1971)
Emilio Díaz Valcárcel

Canción de metal para un recuerdo (1971)
Manuel Ramos Otero

Veinte cuentos y Paisa (1973)
José Luis González

Crisis (1973)
Edelmira González Maldonado

Inmersos en en silencio (1976)
René Marqués

Papeles de Pandora (1976)
Rosario Ferré

La familia de todos nosotros (1976)
Magaly García Ramis

Démosle luz verde a la nostalgia (1978)
Juan Antonio Ramos

Canción de la mujer del mar (1979)
Manuel Ramos Otero

Vírgenes y Mártires (1981)
Ana Lydia Vega y Carmen Lugo Filippi

Encancaranubado y otros cuentos de naufragio (1982)
Ana Lydia Vega

Seva (1984)
Luis López Nieves

El día que el hombre pisó la luna (1984)
Edgardo Sanabria Santaliz

Cuentos de aquí, de allá y de más allá (1984)
Julia Ortiz Griffin

Ouroboros (1985)
Antonio Aguado Charneco

Escribir para Rafa (1987)
Luis López Nieves

Cierta inevitable muerte (1988)
Edgardo Sanabria Santaliz

Es importante aclarar que si esta lista hubiera sido más extensa, nombres como los de Jose Luis Vivas Maldonado, Ramón Felipe Medina, Angel M. Encarnación y Manuel Abreu Adorno figurarían en la misma.

A continuación incluyo información sobre tres excelentes antologías, en las que puede obtener más información sobre el cuento puertorriqueño realizado en esos 50 años.


Cuentos puertorriqueños de hoy (1957)
René Marqués

El arte del cuento en Puerto Rico (1961)
Concha Meléndez

Reunión de espejos (1983)
José Luis Vega

viernes, julio 28, 2006

Desde la ciudad de las sombras 14: Peregrino


Ella

Ella…
Tan inocente.
Y yo…tan culpable.
Culpable de ver las cosas
…que ocurren en este mundo.
Mientras su inocencia
…la ciega de tanta crueldad.
Ella…
Viaja junto a mí por este camino llamado vida
…sin saber que existe
Y yo…se que existo porque pienso.
Pero no se si estoy viviendo.
Somos tan diferentes
…y a la vez tan semejantes.
Ella…
Cada mañana me susurra un bello despertar.
Mientras que en la noche le lanzo un ¡basta ya!
Siempre permanece junto a mí
Sin importar si le grito o callo.
Ella…
Cada vez que la veo, se reflejan mis defectos
Para que entienda quién soy
…y de donde vengo.
Ella…
Me ruega por un lugar
…en mi corazón
Y yo…suplico por no escucharla más.
Pero eternamente seremos uno
Aunque no me hayas elegido
…ni yo a ti.
Pasearemos como íntimos,
…y a la vez como desconocidos.
En este valle de sombras
Y continuamente seremos ante el mundo
…Mi sombra y yo.


Num.- 47
Peregrino

Age: 36 Gender: male Astrological Sign: Taurus Zodiac Year: Dog Location: Ponce : Puerto Rico
Peregrino dice de él
Algo terco, en camino a terminar mi Doctorado, tiendo a escuchar mas que hablar, y detesto las mentiras

Visita el blog del autor
Peregrino
http://peregrino1908.blogspot.com/



*Fotografía Poet's Walk de Henri Silberman

jueves, julio 27, 2006

Intermedio para un ensayo- La beldad fea-Alberto Martínez Márquez


LA BELDAD FEA: PROLEGÓMENO PARA UNA ESTÉTICA DE LO OTRO

Por: Alberto Martínez-Márquez,
escritor puertorriqueño



a
Miss Universe. Objetivar una premisa, de entrada abstracta, inaprehensible, equivale a desplazar la percepción de su riguroso andamiaje fenomenológico.
Axioma primero: la implantación de un absoluto jamás absolutiza lo absoluto.
Mejor intentar ahora el extrañamiento de una formulación axiológica. Antes de proceder, la normativa de lo bello deberá engrosar la nómina del cementerio de leyes universales: lo sublime y lo basto se topan con un repentino desplazamiento cronotópico de objetividades y subjetividades.
Axioma segundo: no es posible situar lo otro en lo uno cuando en lo uno rige la lógica del descarte de lo otro.
Hablar de la mujer más bella del universo remite a un intercambio desigual en el aparente orden de los sentidos. Este enunciado—la mujer más bella del universo—se empaña por medio de una sinécdoque bastarda. No sólo intenta negar el atributo de belleza de las otras beldades que concurren en el concurso—otras en el más amplio sentido semiótico—convirtiéndolo así en el aura que genera la única sujeto femenina, sino que busca sustituir lo otro por el absoluto-uno. Se ha manipulado, incluso, la temporalidad para justificar la permanencia de la belleza en el absoluto-uno; de tal suerte que el simulacro de una continuidad imperiosa mantiene lo bello bajo la dominación del absoluto-uno en el traspaso simbólico o “real” (llámese también mimético) del evento-ritual, comúnmente conocido como el Concurso de Belleza de Miss Universe.
Es incontestable que la función del evento-ritual es homóloga al robo. Involucra, además, una alusión implícita a la carencia de las demás concursantes. Se van descartando las menos bellas; así va construyéndose la base sobre la cual descansará el absoluto-uno en el momento final: la coronación. Por tanto, la parte no representa el conjunto de mujeres bellas que intenta representar. Las otras han de sobrar toda vez que concluya el evento-ritual. La belleza de las otras caduca de inmediato. La beldad, la bella, permanece, se erige como representante de un mundo (universo, cosmos) al que no representa. Simulacro. En la repetición del concurso está asegurado el eterno retorno del simulacro. Muestra a ultranza que la beldad, el absoluto-uno, lo bello, no caduca; tan sólo cambia de rostro y de cuerpo bajo el imperio soberano del nóumeno.


b
La condición de la diferencia fenoménica de la beldad coincide con su diferencia nouménica en la borradura de la diferencia radical. Sobre la base del origen se fabrica la simulación del absoluto-uno. Se arriesga a una más que ilusoria absolutización que roba la otredad para sustituirla con simulaciones recurrentes del absoluto-uno.

Cárcel visual: abordar el reconocimiento de lo que no es bello (lo basto, lo feo) implicaría destruir la magia del evento-ritual (el concurso de Miss Universe). En los márgenes de la beldad existe sólo aquello que le sirve como oposición para construir su belleza (pura dialéctica), junto a sus virtudes morales, sus atributos físicos, su virginidad, su civilidad, su credo religioso, su ideología (lo político y áreas adyacentes), sus ideas, etc. ¿Cómo rebasar estos conceptos sin acudir al huero y malentendido sistema de polaridades y oposiciones? ¿Existe una fisura que posibilite la convergencia de lo mismo en su diferencia?

Lo feo desempeña el papel de aquello que siempre opera afuera. De ahí su excentricidad, su ubicación allende el centro. Representa, por lo tanto, la ruptura de la normativa. Es lo que sobra: el excedente.
Axioma tercero: la lógica de la exclusión o descarte implica la presencia no-dialéctica de lo feo.
Habría que preguntarse, empero, dónde radica el origen común de lo bello y lo feo. Para el poeta del Barroco español Luis de Góngora y Argote, en el poema homónimo, Polifemo y Galatea nacen del mar; esto es, poseen un mismo origen; pero no comparten la misma esencia. En el poema de Góngora, el cíclope Polifemo le recuerda a Galatea su mutuo origen. Y esto la convierte en fea, tanto como a aquél lo convierte en beldad. Lo feo y lo bello entonces dejan de operar como oposición maniquea y pone de manifiesto la imposibilidad de una dialéctica resolutiva. Comienzan ambos a pertenecer al circuito de interferencias mutuas, al plano rizomático de las imbricaciones infinitas.
Así, la beldad emerge otra de su estanco de distracción, que fuera de la sombra de lo feo sólo es mera contingencia De esta manera se comienza a leer en el exilio de lo bello el comienzo de su otredad en lo feo. La disolución necesaria del absoluto-uno marca el nuevo evento: la muerte del imperio del nóumeno. Que es el ocaso necesario de la procaz metafísica del simulacro de la beldad y el comienzo inevitable de la otredad radical de lo feo.
23 de julio de 2006

Alberto Martínez-Márquez
Dept. de Humanidades/UPR-Aguadilla

*Cuadro de Andy Warhol

Mañana continuamos la serie Desde la ciudad de las sombras, con nuevas voces

miércoles, julio 26, 2006

Desde la ciudad de las sombras 13: Miguel A. Ayala




Bolero

Cuando éramos chicos, correteabamos el vecindario a manos
sueltas, nos dispersabamos como fuego en un pajonal. Eran días
en los que el péndulo no sabía contar, todo era aventura. Crecí,
te alargaste, te extendiste, nos salieron espinillas. Aprendimos la
mecánica de la ilusión en un encuentro de miradas a media luz
donde eras casi intangible y el aire era un bolero.

Olvidé o quizá fingí haber olvidado que siempre estaba en tus
ojos y pensamientos. Ya era hombre... acorde al canon y todos los
subterfugios de la ley. Navegué, lanzé mis redes al naufragio,
estabas en todos los peces que devolvieron mis huesos extenuados
a la orilla. Elegí rodar y naufragar cotidianamente hasta el cansancio.
Elegiste una y otra vez aferarte a mis dedos, ser observadora y parte
de mis desatinos. Eran días implacables en los que el péndulo
acechaba como puñal, primaveras de cuervos y abrojos. El hastío razgo
mis párpados y en un torrente de relámpagos recobré los ojos.
Descubrí que la soledad es un mito, en el epicentro del vacío me encontré...
estaba en tus ojos y pensamientos. El aire nos regaló un bolero.

Miguel A. Ayala
poeta y narrador puertorriqueño

Location: Bayamón : Puerto Rico
Interests
* Música * Poesía * Narativa.
Favorite Music
* Balada * Salsa y jazz

Para leer otros ingeniosos poemas y microcuentos
Visita el Blog de Miguel Ayala
Panaceas y placebos
Este es el escondite secreto donde publico cuanta locura y loquera se me ocurre. Promete que no divulgaras la dirección.
http://panaceasyplacebos.blogspot.com

*cuadro, detalle de la Creación de Adán, de Miguelangel Buonarroti

lunes, julio 24, 2006

Desde la ciudad de las sombras 12: No apta para la humanidad


Sombras

Tomás se acercó a su oreja y la mordió suavemente. Luego le suspiró al oído: “Mira nuestras sombras.” Olivia tardó en reaccionar. Giró su rostro y observó las siluetas que se proyectaban en la pared. Sus cuerpos parecían volcarse uno encima del otro hasta absorberse. Se quedó mirando aquellas figuras. La mano de Tomás subía por su espalda hasta colarse entre su cabello. Fue sintiendo cómo cada célula de su cuerpo cobraba vida y se aniquilaba sólo para revivir de nuevo.

Tomás la notó un poco rara después. Ella fumaba compulsivamente y le evadía la mirada. Bajaron juntos las escaleras y con cada peldaño se abría un abismo entre ellos. Se despidió de ella como siempre, con un leve gesto y una palabra. De camino al trabajo se percató que su cuerpo no producía ninguna sombra. Se entretuvo mucho tiempo intentando sin éxito proyectar su cuerpo en el suelo o en las paredes. Qué raro, pensó, pero trató de no prestarle demasiada atención.

Una semana después Tomás regresó a su casa cansado. Tiró sus cosas en la cama y se detuvo. No podía creerlo pero la pared todavía estaba poblada por las sombras de aquella última vez que estuvo con Olivia. Ahí estaban los contornos de sus cuerpos eternamente sumergidos en su propio placer.

¡Mal rayo parta! ¿Cuánto tiempo van a estar ahí?
Se sentó al borde de la cama. ¿Qué quieren? ¿Torturarme? Pues está funcionando. Empezó a fumar tratando de ocultar las sombras con el humo. Se burlan de mí, pensó sintiéndose como un miserable.

Se fijó en aquella proyección de Olivia y se puso a estudiar sus movimientos. Por primera vez pudo ver desde afuera cómo ella le acariciaba, cómo se abrazaba a su cuerpo, cómo su cuello se inclinaba levemente hacia atrás. Tomás acarició la pared. ¿Qué me hiciste? Devuélveme mi sombra, chica.

Los cuerpos seguían frotándose uno con el otro. Cada vez le resultaba más rápido, más eterno. ¡Qué mierda!, dijo Tomás en desesperación y apagó la luz para aniquilar las sombras de una vez.

no apta para la humanidad
escritora puertorriqueña

Datos de No apta para la humanidad
Edad: 25
Género: female
Astrological Sign: Cancer
Zodiac Year: Rooster
Location: Puerto Rico

Visita su blog
La no-aptitud para la humanidad

http://laverdaddelasmentiras.blogspot.com/

*cuadro de Alfred Gockel

viernes, julio 21, 2006

Desde la ciudad de las sombras 11: Jocelyn Pimentel


Yo me pregunto...
¿podrá el cuerpo vivir sin la sombra?

1. ya no te arrastro,
deshilé todo lo que te tejía a mi.
deshice luz y oscuridad:
cerré mis ojos
y ciega
me hago de la idea de que ya no estás.

*********

2. Conversación de una sombra frente al cuerpo inerte de su dueño
o sobre el duelo obligado ante su propia muerte

¿Por qué te vas? ¿No ves que tu muerte propicia la mía? Inmóvil: ¿así te quedas, vencida?¿Así pagas la fiel compañía de tantos años? No, no y no...es que me niego. ¿Cómo es posible que me dejes a merced de la noche? Despierta, coño, despierta. Una gente extraña hablaba hoy de esa caja de madera. ¿No dices que eres claustrofóbica? Al menos ahora hay luz, siempre te gustó la luz...podemos huir y así me llevas contigo.
Nos vamos al parque: no me haría nada de mal estirarme un poco. Es que si llega la noche, si llega quedaré diluida en esa oscuridad. Nunca te lo dije, pero le tengo miedo a la noche y siento que si no abres los ojos me apagaré y sellarán para siempre mi luz. Lo único que me consolaría si no despiertas es que dormiré abrazada a ti.

Jocelyn Pimentel Rodríguez

Poeta puertorriqueña (Santurce, 1980). Capricorniana, arquitecta en entrenamiento en el mundo real y en el de las palabras. Bebedora de café con leche, amante de la verdad, detallista, pintora "in the making", apasionada por las cosas de Brasil. Terca como ella sola, buena amiga, pero sobre todo, admiradora de las cosas sencillas de la vida.
Visita el Blog de la autora
Comentario
http://ojitosdemar.blogspot.com/

jueves, julio 20, 2006

Intermedio para un cumpleaños muy especial







Hace cinco años un arcoiris marcó mi vientre, multipliqué mis pisadas, el destino iluminado sorprendió el silencio y el calendario se llenó de duendes y fantasía.


Desde una orilla de leche, miel y sorpresas, las olas susurran nanas, cuando todavía brillan las ilusiones, y la sombra de un duende niño juega al escondite, aún el reloj de arena es un trompo, el amor gira en el corazón de la madre poeta.

Y hasta una sonrisa puede ser la medida de los sueños...

Feliz cumpleaños al duende niño Miguel

con amor de tu mamá (Ana María)

martes, julio 18, 2006

Desde la ciudad de las sombras 10: Madam




[A]sombras


Abrí lentamente los ojos. Parpadeé una vez; dos veces. La luz roja pintaba todo el cuarto de una forma fantasmagórica. El reloj marcaba las tres y media de la mañana de forma intermitente. Estiré el brazo derecho. Trataba de alcanzar el teléfono. Tiré el reloj al piso mientras levantaba el auricular.

– No puede ser, otra vez.- dije en voz alta.

Sentada en la cama, contesté. -Hola- estrujé mis ojos al hablar.

-Buenas noches. ¿Hablo con la señora M? Le hablan de la comandancia de San Juan. Soy el Oficial De la Torre. Creo tener algo… digo, algunas cosas que le pertenecen.- hablando con cautela, el policía tragó.

-Jmmm Sí. Ella habla.- Respiré profundo. No podía ser que el suceso se repitiera una vez más. Ya estaba cansada de contestar a estas horas el reclamo. Siempre me metían en problemas. Los lazos sanguíneos obligan a cierta solidaridad. No había manera de alejarme de alguna responsabilidad.

-Señora, es que varios vecinos llamaron al cuartel. Tenemos muchas quejas relacionadas a una ganga de mujeres. Lo curioso es la composición del grupo. Hay una, la niña, que se la pasa corriendo en una bicicleta azul. En el canasto tiene unas muñecas y grandes cantidades de plasticina. Su cabello amarillo está atado en dos colitas. Se mueve de un lado al otro y, a esas horas de la madrugada, canta (o mejor dicho grita) las canciones de Menudo.- hablaba el Oficial con cierta duda.

Entrelacé mis dedos por el cabello. Tuve que sonreír ante lo descrito por el policía. Mientras pensaba en la imagen de la niña, de forma apresurada, él continuaba su relato.

-Otra acompañante es una adolescente. Su edad es de aproximadamente quince años. Anda vestida con la ropa del colegio. Tiene sus muslos escritos, se leen los nombres de los municipios de Puerto Rico, los ríos y unos próceres. Digo… lo puedo notar porque su falda es muy corta. Además, estaba besuqueándose con un chico del pelo largo, usted sabe, uno de esos surfers que nada bueno tienen. La encontraron en el patio de una vecina, al frente donde rondaba la niña en bicicleta. Su piel es blanca traslúcida, parece desvanecerse como el humo.

No cambia la chica, ese afán por vivir lo nuevo y la aventura tendrá su precio. Ni mis consejos pueden ayudarla. Sólo debo esperar y estar ahí para cuando me necesite. Al menos disfruta la adolescencia con intensidad.

¬-En la calle de al frente a la casa está otra joven unos años mayor que la adolescente. Viste mahones a la cadera, una camisa blanca, de esas que usaban los hippies y tiene el cabello largo. Su piel es igual que la adolescente, ahora que lo pienso todas parecen familia. También es como un celaje. La única que parece estar hecha de carne es la niña. Ahora, la joven habla sin parar, grita un estribillo relacionado con un “Ejercito Femenino de Liberación Nacional”. ¿Sabe usted de esa asociación? Bueno… parece estar bajo los efectos de algún alucinógeno.

Miré hacia el lado. Allí estaba ella. Su piel era distinta a la mía. Plateada con matices oscuros. El cabello tiene ese mismo tono particular. Observo como alza la ceja en calidad de juzgadora. Sin comunicarle lo ocurrido ella me leyó completa. Guerrera ha sido desde siempre. Ni hablemos de cuando su estado de ánimo fluctúa, entonces me absorbe por completa.

-¿Señora, está ahí?-inquirió el Oficial.

¬-Sí. Sí, disculpe.

-Le comunico que el motivo de mi llamada es para preguntarle si conoce a estas mujeres. Todas responden a un mismo nombre… es el suyo. ¿A caso le pertenecen? ¿Viven con usted? Las puedo llevar a su casa si desea. Suena descabellado, pero a estas horas uno ve de todo.-afirmó el Oficial con nerviosismo.

Otra vez crucé miradas con ella, la contemporánea. Su imagen es cual negativo, y yo, la foto. Esa no se despega del lado ni por un minuto. Ojalá me diera un día libre. Después de combatirla por tantos años, aprendí a convivir con ella.

-Sí Oficial. Podría decirse que me pertenecen. Suelen escaparse de madrugada. Disculpe la inconveniencia a los vecinos. Me haría un favor si las trae a casa. Tome la avenida de la lujuria, esquina ternura y doble a la izquierda. Allí está el hogar de todas ellas, es donde el cuerpo se cruza con el alma.-dije mientras la observaba, imagen claroscuro de mi ser.

Madam
cuentista puertorriqueña

Madam

Sobre Madam

Conversadora, curiosa, terca en ocasiones, expresiva. Amante de la fotografía, del arte, los libros,los animales, la cocina, el vino, y las pasiones desbordadas. "Detesto las cosas tibias, sean estas personas o comida."

Visita el Blog

Confesiones de la Madam

http://lamadam.blogspot.com


Cuadro de Andy Warhol

lunes, julio 17, 2006

Desde la ciudad de las sombras 9: Patricia Minalla


Sombra 1
caes desvanecendo la aceras de la ciudad
ciudad deforme
ciudad de ecos apagados
ahogas tus pecados
remojas tus sentidos
para seguir hasta la recta final
cayendo inevitablemente en tu limitación
en tus excesos
repitiendo mil veces lo que te advertías
caes en el mismo círculo
rompiendo reglas
para compartir la misma toalla
bañarte de miradas brillantes
seducida de tiempo


*******************
Sombra 2
En la frialdad de mi cama recuerdo tus dedos rozando mi cara, enredándose en mis cabellos, conociendo el entorno de mis dedos como limando mis uñas
Arañándome el alma con una sonrisa y revelándome otra
Besando mis pupilas, cortándome las alas para no salir de ti uniendo latidos, viviendo con pasión la pasión.
Conmigo cuando te veo apretando mi dedo, aniquilado en la cama devorando algún bostezo te veo y te beso.
Conmigo cuando duermo partícipe de mis sueños en el valle secreto donde te veo con tus ojos brillantes y te miento, si te digo que no te quiero porque con un respiro incansable y mil suspiros amor te tengo
Y te veo y te beso y es como tomar agua, la mejor agua
Y me encierras en una botella cortando mi aire, narrando silencio… silencio soplando un te quiero. Abriendo tu boca para vivir dejando escapar un beso revelándote a todo color
Pagando tu renta al corazón, ofreciendo rebelión a tu alma
Y te veo desde el farol de la zona donde me encerraste; yo iluminada y serena poniéndote luz para encontrar tus rostros, comiendo ángulos para ver la fantasía que trajo tu sombra enamorada, enamorada, enamorada bajo un techo de letras, papeles y vino donde no canta el gallo
Y veo el común azul en tu cara cansada de vernos bajo el techo blanco y más horas con tu pelo mojado hacía un lado derramando gotas que bajan a tu pecho y empapan tu espalda
Y nos vemos produciendo amor jodiendo los días sin cada uno
Cortando horas, haciendo planes frente a la tele, sobre la cama.
Y yo cociendo el ronquido que produces cuando duermes de espalda a mí con tu enorme cuerpo, con tu pie sobre el mío, haciendo nuestro guión desenterrado
Y te veo dormir y dormir y luego duermo yo, despertando con tu brazo en mi cintura, tu beso en mi cabeza, abrigando mis hombros con el beige de las sabanas, pisando fuerte para no correr… haciendo amor
Y sonrío, volteando para alcanzarte un beso y tú sonríes colgando mi corazón y el tuyo junto a la espesura del cariño… de los años, los tres años
Y quitas las vetas de mi alma para tenderte todo, todo tu… solo tu. Matándome lentamente postrado discípulo que comes mis venas, que me hurtaste toda.


Patricia Minalla

Escritora dominicana


Age: 23
Gender: female

Location: Santiago : Dominican Republic

Patricia Minalla
Artista, estudiante de Comunicación Social por ser esta elemento vital y formar parte de la naturaleza del hombre, amante de la literatura... Este sitio es un viaje caótico desde la paranoía hasta la serenidad, desde la oscuridad de mis ojos a la profundidad de mi corazón soluble

Visita su blog:
Tanta Lata

http://tantalata.blogspot.com/

Cuadro--El Yin Yang del pintor puertorriuqueño Carmelo Sobrino

viernes, julio 14, 2006

Intermedio para una despedida


Y ahora me despido

Una carta para Elena

¿Qué haces en estos momentos? Helena o Elena, eras amor , dice la leyenda que tu belleza fue la responsable de la guerra de Troya. Hija de Zeus y Leda, o de Pedro y Ana… El tiempo y la geografía también tienen sus caprichos. Los troyanos pensaban que ella era inmortal, así como su belleza. Se acerca el 2 de julio de 2006, según los cálculos científicos, ese era tu gran día. También ese día es el cumpleaños de mi madre y se cumplen unos cinco años de la muerte de mi abuelo Manolo.

¿Podrás sentir el reflejo tibio de nuestras manos? Entre lágrimas observo tu belleza en mi corazón, y es que te siento tan lejos y tan cerca que me duele tu recuerdo. Mi bella, pero no tu apures porque el amor por ti es un lindo trompo, que da vueltas, pero se queda en el mismo sitio…

Tu hermano siempre supo que serías una niña pequeñita, han pasado tres meses de tu partida y el duende te sigue esperando. Ayer me dijo mamá de verdad mi hermanita no está ahí, señalando mi ombligo, le di un fuerte abrazo cuando nos fundimos en besos y él se rio, pero yo extraño tener una hermanita… Sólo le sonreí y le dije, lo sé… Él escogió tu nombre, sin saber mitología griega… pero es un ser único y muy perceptivo.

Mi niña, no es la primera vez que te escribo, rescribo y reinvento con la palabra, mientras crecías en mi llevaba una libretita de pensamientos a modo de bitácora, soy muy desorganizada para llevar un diario. Rebusqué en el bultito azul que aún no he terminado de deshacer desde que salí del hospital, es como si todavía no pudiese desprenderme de ese momento. Esto te escribí el 16 de marzo:

“Miras mi alma sonríes y acaricias una nana. Busco tu mirada, tú la mía, pero aún nuestros latidos son el dueto de la espera. Te siento, te vivo, lo sabes. Y soy tu reloj, tú mi calendario de nueve lunas. Pronto te sentiré entre mis manos de poeta gimiendo los preludios del abecedario….
Te inquietas y un arco iris fluye de mi manantial, sí, duele, grito, te liberas. El dolor amaina aún cuando se desgarra la carne, también se desgarra el miedo, pero el manantial es consuelo.

Ahora somos dos, rompimos las escarchas del agua, también somos del viento, tierra y fuego.
Tu sombra comienza a iluminarme. Amanecen tus pisadas suaves, la luz todavía confunde tu mirada, y es que tampoco sabes por qué lloras, casi siempre ríes, estamos en puerto seguro…”

Al día siguiente, desperté en el otro lado del puerto, y comenzaba a perderte en el horizonte, tu papá me tomaba de la mano, siempre callado, muy callado, como quien ahuyenta el paso de Thanatos por su alcoba. Desgraciadamente él –la muerte-- pasó por nuestro lecho y acarició mi vientre, tu papá intentó detenerlo, mis amigas también trataron de ahuyentar esa sombra sin rostro, pero ¿cómo se detienen los abismos?

Mi niña, nos sabes cuánto lloramos, te soñamos, te vivimos, te recordamos, también te sonreímos y te acaricio a veces en mi reflejo, al otro lado del espejo, o cuando apago la luz en las noches y cierro los ojos para disimular que estoy dormida, y comunicarme contigo, y termino durmiéndome y soñando juntas cómo crecías, o las mil historias con tu hermano mayor, o tu papi llevándote a los deportes. No sé… No podemos vivir pensando en lo que no fue. Tampoco eres una bolsita con cenizas dentro de una cajita de madera, junto a los zapatitos color pétalos de rosa que te regaló Mabel.

¿Qué haces en estos momentos?¿Eres Selene que brilla en mis noches? ¿Eres melancolía que se va entre ola y ola hacia el arco iris de otro vientre? Al menos, como la Helena de los troyanos, tú serás inmortal para mi. Sí, eres vida, llenando de versos mi calendario maternal.

Ahora, me despido… Ya no estoy triste según las palabras peregrinaban entre estas páginas, sentí tu mirada pequeñita, tus alas de gaviota en sueños, tus susurros de paz y amor. Soy feliz –somos felices-- porque estuviste en nuestra ilusión, la de tu hermano y de tu papi. Algún día nos encontraremos para abrazarnos eternamente.
Te recuerda con amor.

Tu mamá
Ana María Fuster



****El lunes continuamos publicando la serie Desde la ciudad de las sombras...