blog de la escritora puertorriqueña Ana María Fuster Lavín --gestión cultural, cuentos, poesía, ensayos, fragmentos de textos, crónicas y fotografía-- Foto de portada AMFL /// “Tengo miedo de mi voz y busco mi sombra en vano. ¿Será mía aquella sombra sin cuerpo que va pasando?...” Xavier Villaurrutia
miércoles, mayo 31, 2017
Mariposas Negras
Mariposas negras a la venta en librerías Laberinto (Río Piedras y Viejo San Juan), Libros Ac (Santurce) y Casa Norberto (Plaza Las Américas)
Por internet a través de http://www.editorialislanegra.com
lunes, mayo 22, 2017
La poeta y profesora Leticia Ruiz Rosado, defendió su tesis doctoral: Mirada y variaciones póeticas en Yvonne Ochart y Ana María Fuster Lavín
La poeta y profesora universitaria del Recinto de Río
Piedras, Dra. Leticia Ruiz Rosado,
defendió su tesis doctoral, Mirada y
variaciones póeticas en Yvonne Ochart y Ana María Fuster Lavín en el
Aula Magna del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe (San
Juan, Puerto Rico) el miércoles 10 de mayo de 2017, ante un grupo de
familiares, amigos, colegas escritores (incluidas las dos escritoras cuya obra
fue trabajada en la investigación) y académicos.
Esta tesis, que
trabajó el tema de la ciudad, entre otros temas, en libros de ambas escritoras
puertorriqueñas (Ochart y Fuster Lavín)
fue dirigida por el catedrático Dr. Juan G. Gelpí. Sobresaliente por unanimidad y con
recomendación para publicación fue la evaluación final, entre aplausos y
palabras de elogios del comité de defensa compuesto por los lectores Dres.
Félix Córdova Iturregui, Raúl Guadalupe De Jesús e Ivette López Jiménez. La defensa de tesis fue dirigida por el
decano académico Dr. Jaime L. Rodríguez Cancel.
Silencios de Papel
felicita a la Dra. Leticia Ruiz Rosado por su gran aportación a la literatura
puertorriqueña y a la crítica literaria, además de por su extraordinaria
calidad humana.
jueves, abril 27, 2017
Carta de amor encontrada bajo el rosal de un cementerio (Día 4)
te recuerdo.
soy la tumba donde te duermo
arañada en el ardor de la brújula
polvo de océanos y horizontes ciegos.
eres la nave de nuestra memoria
ese salitre tatuado en mis manos, las tuyas,
el verso que se hace eterno ante el hambre.
te proclamo.
somos los labios del agua
el diálogo de los jardines bifurcados
ardemos en el fuego de las distancias.
seremos rastreados en el grito del silencio
vivos tan vivos como la mirada de nuestra sangre
vivos tan vivos como nuestro loco amor
vivos tan vivos como el primer beso
vivos tan vivos como este encuentro
recordado, soñado, proclamado
te espero mientras me esperas
bebiéndonos la última gota de nuestra eternidad
Ana María Fuster Lavín
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literatura puertorriqueña,
poesia gótica
Artistas por la UPR
http://www.80grados.net/artistas-por-la-upr/
Creadores y artistas del país en todas las disciplinas —teatro, artes plásticas, literatura, música, arquitectura, danza, cine—, junto con gestores ARTistasXlaUPR y oponerse a los recortes al presupuesto de la Universidad de Puerto Rico (UPR), y unirse al reclamo ciudadano de que se audite la deuda del país.
culturales y otros hacedores de cultura, se han organizado para crear la organización
Con apenas una semana de haberse iniciado su gestación, ARTistasXlaUPR y sus enunciados cuentan con el endoso de más de 90 prestigiosos creadores de todos los sectores y más de 800 seguidores en Facebook. La entidad, en una Declaración que ha circulado, ha hecho oficial su respaldo a la postura combativa de los estudiantes y las causas que defienden, y su oposición a los recortes al presupuesto de la UPR.
“Los integrantes de ARTistasXlaUPR rechazamos categóricamente la imposición de los recortes a la UPR por la Junta de Control Fiscal y del gobierno colonial de Puerto Rico que acata sus mandatos. Dichos recortes draconianos no fomentan una mejor economía de los recursos asignados sino que, por el contrario, tienen el propósito de una estocada financiera para desmantelar a la UPR”, reza la Declaración.
Las portavoces de ARTistasXlaUPR también señalaron que el recién creado organismo se unirá a la marcha del 1ro de mayo y exhortaron a todos los creadores y hacedores de cultura del país a que se integren a la misma. “Antes del lunes estaremos comunicando las actividades y gestiones creativas con las que estaremos participando en la marcha para que puedan identificarnos e integrarse.”
También plantearon que continuarán denunciando y combatiendo la narrativa negativa que se ha iniciado en los medios de comunicación por algunas personas y sectores con la pretensión de socavar a la UPR como institución y a su estudiantado. “Esto, junto con los mencionados recortes arbitrarios y las acciones ilegales contra estudiantes, constituye un acto de violencia contra el patrimonio de nuestro país”, apuntaron.
“El sector de la cultura es un brazo poderosísimo de acción, imaginación, creación y resistencia. El país no puede prescindir del poder del sector cultural y los vuelos que provoca. Es por ello que también exhortamos a todos los colegas de todas las disciplinas a que, además de unirse a la marcha del lunes, se integren a ARTistasXlaUPR a través de la página de Facebook que lleva el mismo nombre”, terminaron diciendo.
Firmantes:
Artistas por la UPR
por 80grados | 26 de Abril de 2017 | 7:20 am – 0 Comments
Creadores y artistas del país en todas las disciplinas —teatro, artes plásticas, literatura, música, arquitectura, danza, cine—, junto con gestores ARTistasXlaUPR y oponerse a los recortes al presupuesto de la Universidad de Puerto Rico (UPR), y unirse al reclamo ciudadano de que se audite la deuda del país.
culturales y otros hacedores de cultura, se han organizado para crear la organización
Con apenas una semana de haberse iniciado su gestación, ARTistasXlaUPR y sus enunciados cuentan con el endoso de más de 90 prestigiosos creadores de todos los sectores y más de 800 seguidores en Facebook. La entidad, en una Declaración que ha circulado, ha hecho oficial su respaldo a la postura combativa de los estudiantes y las causas que defienden, y su oposición a los recortes al presupuesto de la UPR.
“Los integrantes de ARTistasXlaUPR rechazamos categóricamente la imposición de los recortes a la UPR por la Junta de Control Fiscal y del gobierno colonial de Puerto Rico que acata sus mandatos. Dichos recortes draconianos no fomentan una mejor economía de los recursos asignados sino que, por el contrario, tienen el propósito de una estocada financiera para desmantelar a la UPR”, reza la Declaración.
Las portavoces de ARTistasXlaUPR también señalaron que el recién creado organismo se unirá a la marcha del 1ro de mayo y exhortaron a todos los creadores y hacedores de cultura del país a que se integren a la misma. “Antes del lunes estaremos comunicando las actividades y gestiones creativas con las que estaremos participando en la marcha para que puedan identificarnos e integrarse.”
También plantearon que continuarán denunciando y combatiendo la narrativa negativa que se ha iniciado en los medios de comunicación por algunas personas y sectores con la pretensión de socavar a la UPR como institución y a su estudiantado. “Esto, junto con los mencionados recortes arbitrarios y las acciones ilegales contra estudiantes, constituye un acto de violencia contra el patrimonio de nuestro país”, apuntaron.
“El sector de la cultura es un brazo poderosísimo de acción, imaginación, creación y resistencia. El país no puede prescindir del poder del sector cultural y los vuelos que provoca. Es por ello que también exhortamos a todos los colegas de todas las disciplinas a que, además de unirse a la marcha del lunes, se integren a ARTistasXlaUPR a través de la página de Facebook que lleva el mismo nombre”, terminaron diciendo.
Firmantes:
- María Antonia Ordoñez, artista plástica
- Edwin Velázquez Collazo, artista plástico
- Nick Quijano, artista plástico
- Marie Court, artista plástica
- Marilú Carrasquillo, gestora cultural
- Emilia Quiñones Otal, Trans-Forma Colectivo Curatorial
- María D. Zamparelli, escritora
- Margarita Fernández Zavala, curadora y gestora cultural
- PEN de Puerto Rico Internacional
- Asociación de Artistas Plásticos de Puerto Rico
- Dianne Bràs Feliciano, escritora de arte y curadora
- Stephanie Santos Arrieta, diseñadora y maestra de artes visuales
- Ada Rosa Rivera, artista plástica
- Mariel Quiñones, Trans-Forma Colectivo Curatorial
- Migdalia Umpierre, artista
- Elsa María Meléndez, artista plástica
- Nereidín Feliciano, artista plástica y calígrafa
- Garvin Sierra, artista plástico
- Lilliane Cruz, maestra de artes visuales
- María E. Háliga, artista plástica
- Toni Hambleton, ceramista (Casa Candina)
- Deborah Hunt, teatrera
- Manuel García Fonteboa, artista plástico y educador
- Sandra Santana, escritora
- Rosa Margarita Hernandez, escritora
- Marcelino J. Canino Salgado, escritor y etnomusicólogo
- Carmen Santiago Buitrago, artista , educadora
- Zoraida Santiago, profesora y cantautora
- Raquel Otheguy, escritora
- Ana María Fuster Lavin, escritora
- Ana Emmanuelli, artista plástica
- Áurea María Sotomayor, escritora
- Vanessa Droz, escritora
- Ana Lydia Vega, escritora
- Alma Concepción, bailarina y educadora
- Rafael Trelles, artista plástico
- Gradissa Fernández, teatrera
- Sonia Cabanillas, educadora
- Rosa Luisa Márquez, teatrera
- Antonio Martorell, artista plástico
- Israel Lugo, actor
- Marie Calabó, gestora cultural
- Luis de la Rosa, artista plástico
- Enid Silvestri, artista plástica
- Dafne Elvira, artista plástica
- Sabrina Ramos, curadora e historiadora
- Elsa Tió, escritora
- Mercedes Lugo, artesana
- Sofía Margarita Rodríguez, artista plástica
- Luis Alonso, artista plástico
- Luis César Rivera, escritor
- René Delgado, artista plástico
- Pepín Lugo, teatrero
- Roxana Riera Gata, artista plástica
- Félix Rodríguez, músico
- Iván Martínez, músico
- Jorge Arce, músico
- Wenceslao Serra Deliz, escritor
- Charles Juhasz, artista plástico
- Antonio Álvarez, arquitecto
- Francisco José Ramos, escritor y filósofo
- Consuelo Gotay, artista plástica
- Miriam Zamparelli, escultora
- Teresa Hernández, artista del escenario
- Ana Rosa Rivera, artista plástica
- Puchi Platón, artista del escenario
- Karen Langevin, artista de la improvisación
- Sofía Irene Cardona, escritora
- Elizardo Martínez, editor
- Maritza Pérez, artista del escenario y educadora
- Magali Carrasquillo, actriz
- Juan López Bauzá, escritor
- Ramón Almodóvar Ronda, productor de cine, educador
- Yara Meléndez Ordóñez, cantante
- Vanessa Vilches, escritora y educadora
- Maritza Martínez, actriz
- Iliana I. García Ayala, teatrera y gestora cultural
- Anamín Santiago, actriz
- Elia Enid Rodríguez, artista plástica
- Mirkah Bello, escultora
- Noemí Krystal Soto, artista plástica
- Nora Rodríguez Vallés, artista plástica
- Alicia Díaz, bailarina y coreógrafa
- Stephanie Santos Arrieta, diseñadora y educadora
- Juanita Cruz, artista plástica
- Wanda I. López Soto, artista plástica y educadora
- Yolanda Muñoz, artista plástica
- Luz Nereida Lebrón, escritora
- Benito de Jesús, productor
- Víctor Alicea, actor
- Isabel Zorrilla, escritora
- Nancy Mercado, artista plástica
- Edgardo Castro, artista plástico y calígrafo
- Sonia Villaverde, artista plástica
martes, abril 25, 2017
Rama Judicial y Tribunal Supremo reconoce a los escritores Pabsi Livmar González Irizarry, Ana María Fuster Lavin, David Caleb Acevedo Irizarry y Francisco Font Acevedo.
http://www.ramajudicial.pr/Prensa/Galerias/2017/04-25-17/index.html
martes, abril 11, 2017
La cuentística de Ana María Fuster Lavín por Beatriz Santiago Ibarra
La cuentística de Ana María Fuster Lavín por Beatriz Santiago Ibarra
https://revistaletrasumet.wordpress.com/colaboraciones/la-cuentistica-de-ana-maria-fuster-lavin-por-beatriz-santiago-ibarra/
Leer los cuentos de Ana María Fuster Lavín, es como penetrar en el alma del mundo entero pisando el terreno de lo inventado desde el sentido de una meditación construida en torno a cada una de nuestras realidades, pero, también de nuestras disquisiciones, es decir de nuestros comentarios y reflexiones al margen de algo de lo que se está hablando.
Dice, el peruano, Mario Sotil, en el prólogo de Verdades caprichosas (2002) hablando de los cuentos de Ana María Fuster Lavín, lo siguiente:
“La literatura es una expresión humanamente espiritual, como espirituales son los motivos que nos pueden impulsar a escribir. El amor a su país de origen, Puerto Rico, es una constante en su obra narrativa y poética. Un amor que se deja ver en la impotencia ante su situación, en un inconformismo ante lo que está establecido, es una necesidad de mostrar, de decir, dejando que la literatura asuma su papel que le corresponde. Ser el rayo que inicia el incendio del cambio, la lluvia que alimenta la tierra para que germine, la caricia y la bofetada para despertar. La necesidad de decir, pues es necesario que sean dichas. Aunque sea por el mero capricho de hacerse escuchar”.

Aplico esto a lo que llamo – la cuentística de Ana María Fuster Lavín; que es como decir: el arquetipo de los cuentos de la autora de su más reciente libro de cuentos, Carnaval de sangre, EDP University, (2015).
Su cuentística posee filosofías propias, en las que discurre todo lo narrado; lo contado, ya bien en imágenes cinéticas o dramáticas, o bien desempeñando acciones en ese pensar ya razonado por otros, pero sustraído desde la traslación de esos asuntos; los que sean, de aquello que se piensa, y que al parecer no tiene alma, cuando marchan de la vida real para convertirse en sus personajes.
Traslada lo animado, haciéndole creer a los lectores que todo es realidad como en el cuento, Gol, en esta su más reciente publicación, Carnaval de sangre. Cada circunstancia la muestra con muchos matices periodísticos para hacernos entrar en el juego de la ficción-que es la palabra escrita; la literatura, y nos acomodamos a la lectura; nos encontramos ante lo verosímil, ante lo creíble. Ante ese hecho fehaciente que impulsa la vida; lo sucedáneo de cada día, y es cuando Fuster Lavín nos amplía esa idea por debajo de lo conceptual traslaticio, que no es sino; el criterio o evaluación, en fin, la opinión sobre la idea (el concepto por encima de la idea). Por ello, es traslaticio, va haciendo juicio, le da la noción de lo que es esa idea; aunque cuando la vimos en la realidad nos pareciera otra cosa. Entonces, en la literatura, cambia esa idea de la realidad de lo sucedido a una aparente realidad – el montaje; la construcción recreada por la escritora cuando escribe sobre el hecho: Fuster Lavín cambia lo real, y al recrearlo, renueva, eso real. ¿Lo hace desde dónde? Desde su gran metáfora=el insomnio; tal cual los micro cuentos, La voz dormida, y La voz dormida II y El beso de la mandrágora, así toda la parte IV de, Carnaval….titulada, Los placeres de la muerte: carnaval de sangre, páginas de la 82 a la 109.
La escritora y su pasión por la escritura, se van desmadejando en cada palabra; en cada frase, hacia esa verdad poética esencial en cada uno de nosotros: lo onírico (nos somatiza y se somatiza). Utiliza ese encuentro de contrarios: el insomnio y la esperanza psicosomática, que le da el primero (lo onírico=soñar), que en realidad no es el contrario, al segundo (el insomnio). Lo onírico, es lo único que tenemos, lo que hemos encontrado a través de nuestras almas.

Le provee al insomnio esa esperanza, que expende del mismo (el sueño, soñar). Es imagen fuerte frente al espejo; en el cual se miran los conceptos y las ideas, y aún más de avistarse, se contemplan, que es en Fuster Lavín siempre, lo que genera; impele; mueve a la transformación y a la terminación. De lo vertical a lo horizontal y viceversa.
A través de la estructura de sus cuentos, nos desnuda el alma. Resultado de la gran metáfora. Ya que, aunque todos somos distintos, de existencia y de comportamiento, la autora apuesta a contarnos la vida, en ese doble juego de la existencia, como en el cuento, Gol, en donde el, “locus amenus” o el sentido de paraíso terrenal, jugado a través de la palabra, logra desenmascarar a ese jugador-que no solo juega al balompié (quizá, no tan bien como jugar con la vida de los demás).
El cuento, Gol, a mí me llamó mucho a la atención, ya que cada palabra que describe al jugador, señala al arquetipo mundial de las estrellas del fútbol y funcionan en el texto tal cual conjuros (son indicadores) para poder exponer un mundo (el del atletismo) que no escapa del abismo por el que cantidad de veces se desempeñan la soberbia; la mentira y la traición; y ese creerse y sentirse por encima, y mejor que los demás.
Tanto la técnica narrativa actual del micro cuento, como así el cuento lineal, “ïllo-tempore”, Fuster Lavín, siempre, desde Verdades caprichosas, las ha utilizado por separado y también las ha trabajado unidas; saliendo de una y entrando en la otra; creando en la ficción lo que se echa en falta en el día a día; bien consciente de nuestras ideas cuando las reúne por debajo del concepto.
Hay que recordar, y Fuster Lavín lo sabe muy bien, que las ideas son la imaginación siempre (buenas o malas ideas).
Lo conceptual, cuando sube como espiral por encima de ellas convierte a lo imaginado en pura ley: la de sostener el ideario sobre todas las cosas que nos dicta la entelequia.
La cuentística de Fuster Lavín, está signada por esta ley.
*Fragmento del libro inédito de mi autoría, Ana María Fuster Lavín y la renovación de la ficción en la literatura puertorriqueña.


Beatriz Mayte Santiago-Ibarra es escritora y crítica de arte. Obtuvo el bachillerato y maestría en Literatura Comparada de la Universidad de Puerto Rico, la Maestría en Artes y Literatura del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe y un Doctorado en Filosofía y Letras de dicho Centro en pacto académico con Universidad de Valladolid, España. Se desempeñó en calidad de Especialista en Asuntos Culturales y Coordinadora Editorial de la Editorial del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Es miembro del Pen Club de Puerto Rico y de la Asociación de Críticos de Arte, ratificado su nombramiento en París, Francia. Algunos de sus libros son: Siembra para no decir adiós, Versos de anafre a mi abuela, En el silencio de las desgarraduras, Trásfuga de mi existencia, El asesinato de Casandra Ramírez, El último centauro y Cuentos para no atreverse a contar, pero los cuento.
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Editorial EDP
Comentario de la Dra. Alinaluz Santiago sobre Mariposas negras.
Esta novela es un entretejido de
ternura, pasión y misterio en el que se define la poesía. Al finalizar el tejido nos encontramos una
historia sacada de la cruda realidad de nuestros pueblos, relaciones incestuosas
unidas a relaciones de poder desgastadas.
Reconocimientos a través del vuelo de la vida, corto como el de las
mariposas, tras la luz, dispuestas a quemar sus alas a cambio de un aromático instante luminoso. Mariposas negras (Ana María Fuster Lavín, Ed. Isla Negra, 2016), de pasión y de muerte, eros
y tánatos, devenires deulezianos, sin tiempo, sin cuerpo.
Alinaluz Santiago
Escritora puertorriqueña
“Escribir poesía es lo único que disfruto cuando
estoy sola. Es como si al juntar una palabra con otra pudiera entender
el sentido de mi vida, de mis pensamientos. Tener esperanzas y volar. Puedo
ser todo eso que deseo o ahuyentar las cosas que me han hecho y las burlas de
mis compañeros.” (pág. 46)
“—La poesía… Son simples palabras que salen de mis manos, para no quemarme”. (pág. 73)
“Tal vez siga escribiendo poemas, pero ¿en qué trabaja un poeta? En otorgar juegos, emociones, exorcismos; en
obsequiar caricias para la esperanza
o ayudar a maquillar a la muerte para hacerla menos distante o ajena.” (pág. 169)
“Estás perdida en un presente que te ahoga de dolores. La poesía no te salvará, ella solo te da un intervalo
para no enloquecer.”
(pág. 191)
Ana María Fuster Lavín, Mariposas negras,
San Juan/Santo Domingo, Ed. Isla Negra, 2016.
martes, abril 04, 2017
Lectura de Caricias del silencio ( Cap. I-Mariposas negras) y comentario de la catedrática Dinorah Cortés
Mariposas negras presenta
fuertes resonancias fílmicas. (El misterio de la ambientación y la textura de
la caracterización de las protagonistas evoca el filme irlandés-canadiense de
horror The Moth Diaries.) Esta novela multifacética tiene sesgos de ficción
juvenil, toda vez que trata con acierto peripecias correspondientes al género
fílmico anglosajón conocido como "surviving high school". Sin
embargo, el pathos brutalmente trágico que entreteje estas vidas adolescentes,
nos adentra firmemente en un universo gótico poblado de crímenes perversos,
alados encuentros, erotismo, muerte y venganzas justicieras. Contra este
tenebroso telón de fondo, resplandece la amistad entre las dos protagonistas
adolescentes, que acaso sea solamente una persona, en medio de una intensa y
perturbadora narrativa, de lectura compulsiva, en la que amor y horror se
imbrican.
Dinorah Cortés-Vélez
escritora puertorriqueña y catedrática en Marquette University
I
Caricias del
silencio o la invisibilidad
Me levanto. Observo mi cuerpo sobre la cama.
La veo a ella, a mi lado, aguantando una almohada. Llora, también sonríe. Sigue
siendo tan hermosa, como cuando nos conocimos de niñas. Ella acaricia mi frente.
Estoy agradecida de su amor, su amistad y, en especial hoy, por obsequiarme la
última caricia del silencio.
Me observo. Cumplí hace unos días
veintitrés años. Mis recuerdos más remotos no tienen ojos. Son como un callejón
de sombras que me rodean, sombras que deambulan también alrededor de mis sueños,
de mis seres más cercanos. Miro hacia la ventana y puedo verme al otro lado,
asomada con las manos en el cristal, pidiéndome abrirla para regresar a ella, a
mí. ¿Soy yo esa chica al otro lado del cristal? Vuelvo a mirar y me difumino
lentamente hasta desaparecer. Soy el aleteo de la soledad, un capullo que
renace cada amanecer. Solo transformada una y otra vez hasta llegar al silencio
eterno. ¿Se puede tener un final si nunca se tuvo un inicio?
Pienso en mi vida y trato de
reconstruir mi recuerdo más remoto. Fui una niña robada en la noche, en las
calles donde el tiempo es péndulo entre la vida y la muerte. Finalmente, ha
llegado el momento de liberar este diario en espirales, antes de regresar a mi lugar
de origen. Soy una historia perdida en la página de un diario. Tal vez sea solo
eso, las anotaciones del diario que escribía mi mejor amiga, Laura. Quizá por eso
tenía más de un diario. Mis memorias más remotas siempre me llevan a ella, a
las calles, a los gatos, a esa chica al otro lado del cristal. Ella fue quien
le dio palabras, y voz a mis silencios, eso
que olvidamos y solo un aleteo puede ayudarnos a
recordar, aunque sea por unos minutos. A fin de cuentas,
¿qué es el tiempo?
Estoy aquí amarrada a una cama, atada a
la esperanza de entender todo lo que me ocurrió, o al menos intentarlo. Esa
misma esperanza me confirma que ella regresará a mí y me ayudará a tomar una
decisión. Son esas intermitencias de la muerte, las voces que salen de mi
pecho. Ellas chocan contra las ventanas, hasta
fragmentarse en palabras sin sentido; para luego,
recoger cada una y encajarlas como un rompecabezas hasta recordar o
desaparecer. Y es que olvidar también es una forma de morir. Sin embargo, para
olvidar hay que recordar. Una vez, mi maestro de historia en la secundaria me
comentó que contar el pasado es una forma de liberarse de él. Me dijo:
“Mariana, por más que duela, no puedes borrar cada pisada; cada rincón de tu
corazón guarda una historia. Tienes que reconstruirla desde el origen: tu
origen. Solo así serás libre”.
Una vez le comenté a John, mi mejor
amigo de la escuela, que, para no enloquecer, me convenzo de que cada día tiene
su propia historia. Igual, algunas especies de mariposas solo viven veinticuatro
horas: despiertan, aman a otra mariposa; luego aletean hasta quedarse dormidas
y mueren. Entonces, de qué sirve buscar de dónde venimos o quiénes fuimos o
seremos. Tengo la certeza de que solo encontrando las palabras precisas podemos
sobrevivir.
Desde que estoy aquí todos los días son
iguales. Ya nadie me visita. Mientras, las palabras siguen siseando desde las
ventanas de la habitación. Alzo las manos y las sílabas de cada aleteo
acarician mis dedos. Una vez en la escuela traté de imaginar que uno podía contactarse
con el silencio. Llegar a ese mundo donde todo es paz y poder organizar las
piezas de nuestros recuerdos sin que los demás nos rompan.
En mi caso nací rota: unos jugaron con mis
pedacitos, algunos trataron de ayudar a reconstruirme.
Habrán pasado quizá unos cinco años desde aquella
noche cuando mi vida se detuvo. Fue la noche del baile
de graduación de secundaria donde perdí el control.
Poco a poco, todos también se perdieron de mí.
Pienso en Laura, que aún permanece aquí
en mi cuerpo, mientras mi pecho emite ronroneos suaves. A su vez, la
posibilidad de que, en realidad, me visite es lo que me ha mantenido viva.
Estoy segura de que lo hará. Sin ella tampoco tengo la alternativa de morir.
Por eso, en las noches viajo a cada momento vivido desde que ambas nos
conocimos. Nunca me ha parecido rara esa imposibilidad de precisar cuándo fue
que comenzamos a ser amigas, es como si ella siempre hubiese sido parte de mí,
o yo soy solo una sombra que se escapa de sus diarios. A fin de cuentas, ella
siempre dudó entre si debía leerlos o no. Sabía todo sobre mí. De ella, en cambio,
solo sé lo que me contó, porque su alma es demasiado confusa para mí. Laura es
mi día y mi noche, el aleteo constante del tiempo. Laura me dio la vida antes
que mi propia madre, a ella le corresponde llevarme a la muerte cuando sea el momento.
¿Cuándo comencé a tener la noción de
que el tiempo es relativo a los vaivenes del alma? No lo sé, quizá tan solo
somos las historias que vivimos. Las mías comienzan poco antes de cumplir los
once años y terminaron una noche poco después de cumplir dieciocho. Hace cinco
años solo vivo en el olvido de Laura.
Ana María Fuster Lavín, Mariposas negras,
San Juan/Santo Domingo,
Ed. Isla Negra, 2016, págs. 13-15.
lunes, abril 03, 2017
El sacrificio (Carnaval de sangre) Ana María Fuster Lavín
El sacrificio
A Emilio
del Carril
Había llegado
el momento que ambos temían. Ya no quedaban sueños ni pesadillas en el mundo.
Poco a poco fueron muriendo por no dormir, situación que provocó la escasez de
artículos de primera necesidad. Se tomaron las manos, pues tenían que decidir
cuál de los dos moriría para alimentar al otro. Ella se ofreció, pero Insomnio,
como fiel amante, dijo que le tocaba el sacrificio. Ella lo besó con ternura y
él la miró a los ojos. Sin pensarlo ni afligirse, ella le clavó un puñal.
Observó su último desvelo en aquella mirada. Respiró su aroma y comió de él.
Era un delicioso manjar, pensó mientras lo devoraba. Ahora, sueños, pesadillas,
sangre y vísceras apocalípticas vivían en su sistema digestivo. Por fin, se
quedó dormida.
Ana María Fuster Lavín
Carnaval de sangre
Ed. EDP University, 2015
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Editorial EDP
domingo, abril 02, 2017
viernes, marzo 31, 2017
Espejos y náufragos de Ana María Fuster (Carnaval de sangre)
Espejos y naufragios
1
El mar besa la punta de un poema
que se encontraba a la deriva. Este pare miradas como voces silentes que
llueven caricias y esperanzas. Allí, un arcoíris les pinta alas. Ahora vuelan
al otro lado del espejo hasta liberar sus palabras hacia el horizonte.
2
El espejo serpenteaba náufragos y
otras muertes anónimas. Llegado el amanecer, un arcoíris entró a la recámara.
Las manos se convirtieron en mares. El salitre llovió dos cuerpos acompasados.
Estos danzaron zigzagueantes hasta parir palabras como golpes de salitre. Ha
nacido un poema en vuelo libre hacia nuevas marejadas.
3
Después de tantos días a la deriva
y sin hablar, el hombre logró llegar a la orilla, pensó en su reflejo en el
agua que durante la catástrofe. Ese que le dijo que le regalara la voz y lo
salvaría. Esa noche volvió a conversar con la dueña de la pensión. Mientras
dormía sus palabras se hicieron añicos, inundando la recámara del náufrago
quien murió ahogado a falta de un espejo.
4
Mirarse al espejo y ver aquel poema sombreado en el recuerdo. El
instante cuando el arcoíris señaló tierra firme a los náufragos. Ellos, los
condenados por olvidar su origen, nadaron la canción de los liberados, soltando
las palabras que podían. Cada sílaba los acercaba a la orilla, cada letra les
ofrecía una esperanza. Las gastaron todas. Sobrevivieron, mas quedaron mudos.
Ana María Fuster Lavín
Carnaval de Sangre
(2da ed, San Juan, Ed. EDP University, 2016)
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escritora caribeña
La vida de las palabras
Despierta,
ven aquí, ven. Las pequeñas voces en la sangre la quemaban tanto que
despertó. La vida, esta es la vida. Ella abrió los ojos. La recámara
oscura contrastaba con el luminoso amanecer a través de la sucia ventana. Ven
con nosotras, vive. Se levantó de la cama, tropezando con las botellas de
vino vacías, bolitas de papel y libretas de anotaciones que había por todos
lados. La soledad palpitaba palabras y olor a mugre. Libéranos. Observó
la computadora dañada por un virus. Se tapó los oídos, pero las voces de la
sangre gritaban cada vez más fuerte. Libera nuestras palabras, vive. Agarró
un cuchillo y se cortó las venas de ambas muñecas. Gota a gota sintió la vida
de las palabras. Murió.
Ana María Fuster Lavín
Carnaval de Sangre
(2da ed, San Juan, Ed. EDP University, 2016)
jueves, marzo 30, 2017
Escritor invitado: José H. Cáez-Romero
Silencios de Papel invita a leer el poemario Cicatriz de fuego (Ed. Isla Negra, 2017) del poeta y educador puertorriqueño
José H. Cáez-Romero.
10.
He
visto caer mi pelo
en
el abismo.
Los
años, inútiles, pasan.
El
tiempo, indomable levedad
que
nos adelanta en silencio,
enemigo
siniestro, comezón de canas
y
arrugas que se hacen presentes
para
reírse más y más y más cada día.
Muy
al fondo
por
esa esquina entre el ojo
y
la agudeza de los sentidos
se
teme a la ausencia y a esa transición con lo eterno,
a
la soledad que nos promete un grito desesperado
tímidas
vocecitas que acorralan en el espanto
la
inmediatez del beso.
La
fuga, devoradora por siempre
de
nuestra estancia,
transmutación
de lo enorme
que
podemos ser
pero
que no somos y que ni siquiera intentamos.
el
miedo de siempre que no se va
la
angustia que insiste en la culpa y el adiós.
La
complejidad, el espejo
el
no creerse demasiado
para
no comprometerse con
lo
que se hace, quizá para no abrirse
y
esperar a que los fibroblastos
acarician
la carne y nos abracen,
para
que sitien su permanencia
y
tengamos que vivir mirando
y
sabiendo.
Para
que tengamos que vivir escondiéndonos
y
renunciar.
Nada
gira nunca como pensamos
al
fin de cuentas,
la
magia de los dioses siempre nos abandona.
Las
cicatrices siempre se quedan.
Nosotros,
a veces, no.
Cicatriz de Fuego
Todas nuestras huellas
son
el miedo, la traición
el llanto
incontenible,
los espejos en cuyas
luces
aparecen las visiones
de lo que jamás
seremos.
La muerte de las
estrellas
la ausencia de lo
querido,
los espacios que jamás
llenaremos y que jamás
serán comprendidos.
La mentira que es el
tiempo
la memoria que nos
asalta
con la alegría más
fiera
y que esconde tras su
sonrisa
la más grande de las
heridas abiertas
que es el olvido,
el espejo momentáneo
que es la felicidad.
La batalla eterna de
los mortales,
la sangre que siempre
ronda en la fuga
la furia contenida.
Pero también la
valentía
las carcajadas
compartidas
la sonrisa que nos da
la chispa necesaria,
el tacto bien logrado,
la mano tendida para
otra acción
diferente a la de los
adioses.
La relatividad más
allá de la cara de un anciano,
el cariño que nace
espontáneo
así como el aire y la
luz.
el abrazo, la
confianza
la lucha en pie de
búsqueda
el aceptarnos con el
remedio intencionado
de hacerlo sin
manifestaciones
ni chantajes
escondidos.
La explosión del
cosmos,
La creencia, la
querencia, la vivencia.
Las marcas ajenas, las
propias
Que nos anuncia la
victoria sobre la dejadez.
La hoguera como centro
único
De nuestra existencia
y de nuestra permanencia.
José H. Cáez
En la invitación (a
modo de prólogo), comenta el escritor español José Ovejero sobre Cicatriz
de fuego de José H. Cáez-Romero:
“[…] este libro es una
indagación de lo que podemos y lo que no podemos creeer, de lo que constatamos
y sin embargo no conseguimos descifrar. Solo se puede poner en palabras, y en
eso la poesía no es muy distinta a la ciencia, lo que es seguro: la cicatriz,
las heridas, la sangre, el cuerpo. El dolor comienza ya a ser un concepto
demasiado abstracto. Y también el recuerdo nos engaña, aunque lo necesitemos
una y otra vez para reconstruirnos, para saber cómo hemos llegado aquí. […]”
Etiquetas:
Editorial Isla Negra,
José H. Cáez,
poesía caribeña
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