Título: Terapia: confesiones no juramentadas
Autora: Ana Maria Fuster Lavin
Editorial: Isla Negra Editores
Prólogo: Dra. Leticia Ruiz Rosado
Genero: Cuentos de horror
"Leer a Ana María Fuster Lavín, es abrazar el abismo." Luis Rodríguez Martínez, escritor puertorriqueño
La razón por la que leo esta autora casi tan pronto publica es que nos da una experiencia que reta la inteligencia. Es imposible devorar un cuento de Ana María sin detenerse a meditar. Obliga a la instrospección. Siento que conozco la trayectoria de algunos de sus personajes.
El arte de mostrarnos sin decir, de dirigir al lector a encontrar en las letras la respuesta al conflicto planteado. Resulta en un estímulo al análisis crítico. No hay forma superflua de adentrarse en los cuentos de Terapia.
En esta entrega encontramos una mirada a la muerte, a ese punto tambaleante hay entre la lucidez y alucinar, a la soledad, a la salud mental y a la sociedad. Ana María nos muestra que la verdadera monstruosidad no es la que nos enseñan desde que nacemos. Entrelaza distintos planos de la existencia con magistral naturalidad.
Quisiera hablar de Nina, de Amalia, Lucía, Violeta. Mientras leo, busco Habitantes del Silencio, El callejón de los gatos, Carnaval de sangre. Me obsesiono con disectar esos libros y con todos los cuentos armar novelas. La terapia es escribir, las confesiones son de la escritora. Leer a Fuster Lavín, es leer a alguien que escribe y luego existe.
Su trabajo, está entre los "must read de Getea". Me confieso y lo juramento si fuera necesario.
Getea, "...un pájaro que vuela libre... como la poesía." (AMFL)
Gloria "Getea" Toro Agrait
Escritora puertorriqueña
