lunes, agosto 22, 2022

"2020 (para verte mejor)”: la nueva microficción ilustrada de José Rabelo

 La necesaria y sanadora “urgencia de escribir” en “2020 (para verte mejor)”: la nueva microficción ilustrada de José Rabelo



Ana María Fuster Lavín 

escritora puertorriqueña


     Las pesadillas quedaron enredadas entre ramas y hojas. “Te libero en mi sueño, atrápame en el tuyo”, fue el diálogo. Desde entonces, la realidad no despertado. José Rabelo, En un atrapasueños, pág. 13

     Un escritor, en específico José Rabelo, y la cámara de su celular caminan por una tierra desolada, un virus que lleva al encierro y a la soledad para ver mejor ese 2020… ¿Acaso esa virulenta soledad no era nuestro destino tras olvidar la esencia de la vida, por haber destruido la naturaleza? ¿Cómo sanar una comatosa sociedad? ¿Será acaso, abriendo los ojos… palpar la vida desde la empatía y la creatividad?

      ¿Y cómo despertamos de esta nueva realidad? No es necesario. ¿Acaso queremos volver a lo que fuimos? Preferiblemente ya sería otra, pero no todo es fatalismo en esta publicación, mientras las pesadillas queden enredadas y compartamos nuestros sueños. La realidad se transforma constantemente como la materia “ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”, según expone la Ley de Lavoisier, del  francés  Antoine-Laurent Lavoisier  (1743-1794) conocido como el padre de la química. Así como en las manos de un escritor y fotógrafo, todo es posible frente a esta humanidad que, al igual, constantemente lucha contra sí misma. De eso estábamos claros, muchas cosas las dábamos como rutinas, hasta que llegó el 2020. Al menos a los que nos ha tocado vivir en esta época siendo ya adultos. Así de claro, está nuestro autor.

      Rabelo nos presenta su aparente (pues en los escritores todo es aparente) bloqueo pandémico, mientras la Tierra convulsa entre incertidum¬bres, la abrumadora soledad del encierro y la distopía vivida son parte del mosaico de sus cavilaciones, quien a través de este libro, cargado de palabras junto a su cámara, reflexiona en pequeñas treguas esperanzadoras paso a paso hacia un nuevo amanecer y hacia la poesía misma como puente entre la imagen “retocada” y la micronarración. Al fin de cuentas, el propio escritor le dedica su libro al bloqueo dándonos la clave: “a mi bloqueo durante la pandemia por insertarme en la realidad de un mundo imaginario”.

Este libro no es la primera publicación microcuentista del escritor puertorriqueño José Rabelo, quien ya incursionó en este género breve con su libro 2063 y otras distopías, también publicado por la editorial Isla Negra (2018), donde presentó una realidad futurista a nivel colectivo, producto de plagas y parásitos creados por el hombre. En el caso de 2020 (para verte mejor) hace un viaje fotográfico microapalabrado durante la realidad pandémica que aún vivimos, que va del yo al otro, del mundo interior al planeta como ser vivo; mostrando, además, su dominio del género breve.

    Según la hispanista española Irene Andrés-Suárez, el microrrelato es “un texto literario ficcional en prosa, articulado en torno a los principios básicos de brevedad, narratividad y calidad literaria.” Y afirma: “No hay microrrelato sin una historia, sin una trama, sin una acción, sustentada en un conflicto y en un cambio de situación y de tiempo, aunque sean mínimos”.

    En fin, microcuento es un texto breve de naturaleza narrativa y ficcional, que empleando un lenguaje preciso y conciso se sirve de la elipsis para contar una historia, libre de detalles, descripciones y otros maquillajes ambientales. Los personajes –o personaje narrador– deben revelarse por sus acciones (incluye los pensamientos) más que por sus caracterizaciones y la condensación temporal es fundamental.  

   Expresa la reconocida microficcionista argentina Ana María Shua en su libro “Cómo escribir un microrrelato”: “Hay una técnica para escribir microrrelato. Es parecida a la de los talladores de diamantes. Pero también hay un misterio: el de los mineros. … Cómo y dónde encontrar esa piedra, esa veta que llevará al diamante, cómo reconocerla en la pared de roca... Hay, sin embargo, formas de aproximarse al misterio, ejercicios que lo pueden conducir a ese socavón de la mina donde está escondida la veta de sus propias ideas.” Y las de Rabelo en esta publicación son todo un big bang  de posibilidades y sensibilidad.

    Luego de excavar en los sueños, durante el bloqueo pandémico, aparece ese brillante en la esencia del yo (y la humanidad) y de la propia Tierra –temas principales de este libro--, incluido el culto a la naturaleza. Incluso haciendo alusiones a la mitología taína, hasta llevarnos en un viaje al centro de la patria. Sus diamantes son microcuentos visuales y apalabrados, que revientan el letargo pandémico tal como si fuese la metamorfosis de la mariposa ,o de ese enorme y ensordecedor silencio del bloqueo creativo.

    Aquí este se da en un verdadero creador de universos –no olvidemos que Rabelo domina a la perfección el género de la cienciaficción--  y con la sensibilidad infinita de ofrecernos nuevos mundos ante este ya colapsado producto de la maldad humana. Así, nos brinda la propia cura ante esta ceguera humana que nos impide crear con él esos nuevos mundos, y habitarlos. Es su propio Ensayo sobre la ceguera. Y lo fundamental para sobrevivir en los momentos de infinita soledad ante la incertidumbre, radica en solo cargarnos de las palabras e imágenes que, en un abrir y cerrar de ojos, retratan instantes de paz para transcribirlos. Quizá descubrir el corazón urgente y necesario de este libro y de su autor, nos brinde el medicamento mágico para romper los bloqueos de la esperanza. Al fin de cuentas, no nos sorprende que siendo escritor, actor, pintor, cineasta, médico de profesión y profesor en creación literaria, este hombre renacentista o renacido, llamado José Rabelo, sea quien nos obsequie un bálsamo de Fierabrás, el remedio mágico que todo lo curaba, que es la sensibilidad del escritor y escritora. En este caso el bálsamo está compuesto de fotografía y palabras estructuradas en microcuentos. Y  de repente…

Anoche soñé

   “Un mundo en donde no podía salir de casa por temor a otro ser humano aunque fuera amigo o familiar. Tampoco era posible conversar con desconocidos. Hoy iré a vacunarme en contra del mal de la imaginación.” --José Rabelo, página 21.

O quizá la cura es el niño del siguiente relato, que agarró un libro y no ha parado de leer. No nos sorprende que la clave esté en un niño, pues en Rabelo, el tema de los niños está presente en sus obras; incluso ganó el premio Literario Infantil El Barco de Vapor, por su hermoso y hábil libro el Club de Calamidades, sobre un grupo de marginados e ingeniosos preadolescentes, certamen del cual tuve el honor de ser parte del equipo evaluador de los manuscritos enviados.

 En 2020 (para verte mejor) nos presenta su lado más lírico, introspectivo y lúdico para indagar, y entender, la nueva realidad de nuestro hogar: que es el individuo (el yo), el planeta y sus habitantes (donde todos somos semillas, de este planeta Tierra vivo, como expresa el autor, más específicamente en el microrrelato El científico, página 29) y que, al igual, son nuestros an¬helos, además nos recuerda la importancia de salvar el ambiente. ¿Acaso hemos provocado nuestra propia soledad y evitado los sentimientos? Somos mucho más que esas fotografías de abandonos, juguetes abandonados, sillas vacías, paisajes monocromáticos. Como ya comentó hace varias décadas el fotógrafo húngaro André Kertesz (1894-1985) “en la fotografía hay una realidad tan sutil que llega a ser más real que la realidad”.

   Este libro es una hermosa invitación a reinterpretar nuestros bloqueos creativos, los sueños y la vida misma para redirigirlos a nuestra esencia más íntima, la sensibilidad. Página a página es un recorrido in crescendo hacia la esperanza, tanto en el contenido literario como en las propias imágenes fotográficas tornándose paulatinamente más brillantes, multicolores y con diversos planos, movimientos y profundidades. 

   El artista visual, retocador digital y fotógrafo colombiano Hersson Piratoba, expresó recientemente que «las fotografías más bellas son aquellas que te generan recuerdos. Incluso si aún no lo has vivido». Y así ocurre con el trabajo de fotografía y retoque digital de Rabelo, al igual que se depura un microcuento (o la metáfora de Ana María Shua ese pulir el diamante que encontró el minero) algunas imágenes fotográficas de nuestro autor podrían ser parte de nuestra realidad, otras son parte de su  imaginación y personal realidad, pero nos provocan un sentido de cercanía y las incorporamos como propias, según vamos leyendo los textos, como semillas para reconstruirnos, junto a las páginas del libro.

   Al fin de cuentas, regresando a las instrucciones de Shua para el microcuento, así como el trabajo del minero “cada palabra tiene el peso de una roca. Por otra parte, el gran placer del escritor de microrrelato (en comparación con otros géneros) es la posibilidad de llegar de una sola vez desde la torpe materia prima hasta una joya perfecta.” Sí, definitivamente Rabelo lo logró con eficacia.

   Les invito al finalizar de lectura de este libro, palabra+imagen, vayan a modo de cinematógrafo mudo pasando rápido las fotos y verán un hermoso micro o nano cortometraje. Igual se puede leer sin las imágenes. Son tres libros en uno, tal como somos la Tierra, el yo y el otro, somos trilogías, en este caso la del caminante-personaje de 2020, y del universo creador de nuestro médico, escritor y docente trinidad del excelente ser humano que es José Rabelo.

   El autor nos ayuda a romper el bloqueo vital y retoñar. Nos convoca a salir, escribir y crear, aunque al principio nos asfixiemos. Como el poema musicalizado del cantautor puertorriqueño Roy Brown “sal a caminar/no estés quieto/te vas a enfermar/detenerse sin razón/afecta la circulación /si me pierdo me pongo a cantar…”. 

   En el caso de Rabelo con su libro-arte 2020 (para verte mejor) si te pierdes en el silencio de la apatía, del bloqueo pandémico, del miedo, tienes que ser semilla y retoñar en las imágenes y palabras, en la imaginación, en los colores y sin pensarlo salir y ser un nuevo yo, un nuevo libro.

XXXIX--Juego

“Y escapo de maremotos virales, me escondo de monstruos redondos con espinas, rescato a mis amigos de explosiones con nubes venenosas, corro, salto, sudo, grito, me arrastro aunque me asfixie con mi masca¬rilla... Por lo tanto existo.” –José Rabelo, página 87.

    Recorramos pisada a pisada este mundo mientras somos mejores lectores, mejores personas, pues “no nos conforma[re]mos con ser fugaces” e inevitablemente nos atrapará la necesaria y sanadora “urgencia de escribir” y verdaderamente existir.

Ana María Fuster Lavín 

escritora puertorriqueña

*2020 (para verte mejor),

se presenta el martes 6 de septiembre de 2022, a las 7pm, en la librería Casa Norberto de Plaza las Américas.


viernes, agosto 12, 2022

un recorrido felino por el corazón de la palabra

Callejón de los gatos: un recorrido felino por el corazón de la palabra o de un barrio llamado Santurce

por Mónica Noriega.



La escritora sanjuanera Ana María Fuster Lavín, quien ya ha publicado unas 17 obras entre novelas, poesía, cuentos, microcuentos, nos anuncia la publicación de su nuevo libro Callejón de los gatos. Este se compone de 19 relatos de variados temas, que retratan un Santurce en ruinas (incluidos otros puntos sanjuaneros como Río Piedras y el VSJ), la búsqueda del amor, la denuncia y la empatía, la soledad, la justicia. Los gatos y el ambiente de misterio y terror son un hilo conductor entre las historias y sus personajes que no dejarán a nadie indiferente. Libro que forma parte también del XXX aniversario de la Editorial Isla Negra, dirigida por Carlos Roberto Gómez Beras.

Ganadora de diversos premios —como del PEN Internacional de Puerto Rico, del Instituto de Literatura Puertorriqueña, entre otros— comenta que esta obra tardó siete años en escribirse, por sitiuaciones como el cáncer (del que es sobreviviente), el paso del huracán María y la pandemia, eventos que la inspiraron a penetrar aún más en el tema de la soledad (del individuo y de la propia ciudad), sin nunca abandonar el espíritu de la esperanza que ronda cada cuento.

Algunos comentarios sobre Callejón de los gatos (Ed. Isla Negra, 2022)

“Leer la obra de Ana María Fuster Lavín es internarse en un mundo donde los per­sonajes deambulan de relato en relato, trascendiendo incluso las fronteras del libro. Nos propone un cosmos que fluctúa entre parajes, zonas y lugares que espejean nuestra Isla y sus problemáticas sustanciales, y el espacio de lo extraño, lo incierto, lo desconocido, lo sobrenatural.” Dra. Ángela M. Valentín, catedrática y escritora puertorriqueña

“Callejón de los gatos es una metáfora de esos recovecos oscuros donde oculta­mos lo que en ocasiones somos, la existencia plena del ser humano abatido por sus defectos y tentaciones, la miseria y la esperanza. Entre sus historias, encontramos la violencia nuestra de cada día, entremezclada con el lirismo que distingue a la narrativa de la autora.”—Luis Rodríguez Martínez, editor y escritor puertorriqueño

Callejón de los gatos es un libro sobre una gran contradicción: el amor, la amistad y el deseo desmedidos que se pueden sentir y, a la vez, la falta de vínculos afectivos o la imposibilidad de encontrar o mantener estos vínculos. La verdadera violencia y ruina es eso.”-- Sandra Casanova Vizcaíno, Phd, Binghamton University-State University of New York

 

“El Callejón de los gatos nos muestra la naturaleza humana en todas sus dimensiones: el amor, la querencia, el desamor, la desigualdad, la intolerancia, el desdén por los demás, así como la violencia, sistémica y perenne, producto de un desquiciado y decrépito orden patriarcal.”—Lcdo. José Luis Ramírez de León, abogado ambientalista

“Este thriller urbano es la nueva propuesta de Fuster Lavín escritora caribeña, que continúa experimentando en su narrativa con el estudio minucioso sobre la familia de su Isla segmentada, parecida a un cuento de historias en que los gatos ocupan la simetría urbana de una sociedad grisácea que danza entre mariposas y fantasmas.”—Dra. Leticia Ruiz Rosado, catedrática y poeta puertorriqueña

Presentado ya la Feria Internacional del Libro de la República Dominicana, en abril 2022, y durante la celebración en Santo Domingo del XXX aniversario de la Editorial Isla Negra, Callejón de los gatos comienza su gira de presentaciones en Puerto Rico, que incluiran charlas sobre otros libros y el género de terror junto a escritores y profesores como Luis Rodríguez Martínez, Ángela M. Valentín, Patrick Oneill, José A. Rabelo y Leticia Ruiz Rosado, entre otros.

Están todos invitados.

 

Callejón de los gatos

Fechas de Presentaciones



 

Martes 6 de septiembre  7:00pm

Casa Norberto-Plaza las Américas

Presentador: Luis Rodríguez Martínez

--también se presentará 

2020 (para verte mejor)

de José A. Rabelo—

XXX Aniversario de Isla Negra Editores



 

Sábado 1 de octubre  3:00pm

El Candil-Ponce

Presentadora: Ángela M. Valentín

Junto a la presentación de

Relatos de ausencias atroces

de Luis Rodríguez Martínez

Presentador: Patrick Oneill

(conversatorio sobre la literatura de terror

y nuestros libros)



Jueves 27 de octubre 10:30am

Biblioteca-Sala Laguerre

Universidad de Puerto Rico-Aguadilla

Presentadora Leticia Ruiz Rosado


Adquiere Callejón de los gatos en:

miércoles, agosto 10, 2022

Última estación/Necrópolis [Retorno a la ciudad de sombras]

 


Última estación

 

sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte

Xavier Villaurrutia

 

ha partido el último tren

solo permanecemos mi silueta y mi gato

entre niebla silente de voces muertas,

sin respirar los pasos acercan mariposas

y las manos desaparecen con cada aleteo

 

seguimos nuestro camino

danzando entre fantasmas calles nada

las historias ya no paren sueños

siquiera miradas despedidas, solo muerte

y los pies desaparecen con cada ronroneo

 

nadie perturbará nuestro exilio

la distancia anochece una isla vacía

cada gota de sangre sobrevive un verso

no hay cuerpos solo epitafios eco en el humo

y los labios desaparecen con cada abandono

 

hemos llegado a la estación final

la música de un acordeón a la distancia

invoca el último suspiro del corazón

miro a mi gato, nada nadie siquiera el camino

nuestras sombras desaparecen con cada silencio

quizá mañana amanezca el poema

y una mariposa anuncie nuestra muerte

 

Ana María Fuster Lavín


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Last Station

 

“without even breathing so that nothing can disturb my death”

Xavier Villaurrutia

 

the last train has left

only my silhouette and my cat remain

in a silent fog of dead voices,

without breathing the footsteps approach butterflies

and hands disappear with each flutter

 

we go on our way

dancing among ghosts streets nothing

stories no longer stop dreams

even goodbye glances, only death

and feet disappear with every purr

 

no one will disturb our exile

the distance darkens an empty island

every drop of blood survives a verse

there are no bodies only epitaphs echo in the smoke

and lips disappear with each abandonment

 

we have arrived at the final station

the music of an accordion in the distance

invokes the last sigh of the heart

I look at my cat, nothing no one even the road

our shadows disappear with each silence

maybe tomorrow the poem will dawn

 

and a butterfly will announce our death

 

Ana María Fuster Lavín,

Necrópolis [Retorno a la ciudad de sombras]

Con prólogo bilingüe de Daniel Torres Rodríguez

Traducción al inglés: Rosalina Martínez González y Eïrïc R. Durändal Stormcrow

Edición bilingüe por Gnomo Literario, 2022

A la venta en Amazon

Info. fusterlavin@gmail.com

Lo puedes adquirir en 👇


Necropolis: Retorno a la ciudad de sombras (Spanish Edition) https://a.co/d/bjK4FVj

XXX Aniversario Isla Negra Editores, Invitación

 XXX Aniversario Isla Negra Editores



Puesta en circulación novedades

en Casa Norberto, Plaza las Américas


Semana del 5 al 10 de septiembre


LUNES 5, 7pm

La casa de mis tíos

Norma Quinones

Barco de corcho & La calma que antecede

Benjamin Santana


MARTES 6, 7pm

José Rabelo

2020

Ana María Fuster Lavín

Callejón de los gatos


MIÉRCOLES 7, 7pm

Interioridades

Luis A. López 

José Alberto Calderón


JUEVES 8, 7pm

Borrasca

José Cáez

Marbolero

Alinaluz Santiago 


VIERNES 9, 7pm

Entre palabras y silencios

Jeandelizez González 

Género, prensa y geografía del deporte

Rafael Díaz 


SÁBADO 10, 4pm

Territorios absurdos

Celestino Cotto

domingo, agosto 07, 2022

En torno a Callejón de los gatos, reseña por la Dra. Leticia Ruiz Rosado

 En torno a “Callejón de los gatos” de 

Ana María Fuster Lavín 



Por:

Dra. Leticia Ruiz Rosado 

Catedrática y poeta puertorriqueña


Este amor ya sin mi/ 

te amara siempre. Joan Margarit


     Callejón de los gatos es una colección amorosa sobre los ancestros, la familia de Santurce o la  familia puertorriqueña publicada en 2022 por Isla Negra Editores [compuesta de 19 cuentos]. Ana María Fuster Lavín cual Sherezade hila góticas historias espejeadas de un sector urbano alimentado por la sangre humana o tal vez por la sangre gatuna, metonimias de un país que todavía no se ha destetado por eso los fantasmas pululan o transitan por doquier entre el horror de sus luchas sexuales ante la esperanza redentora de otro frente corporal e indómito cargado de colmillos babeantes o de fluidos silenciosos aterrorizados por las pieles que bailan un vals escalofriante, siniestro y despiadado. Lo interesante es que a veces son seres humanos, otras, gatos que se confunden con los humanos como si esa simbiosis biológica fuese la de la familia puertorriqueña. 

     Este thriller urbano es la nueva propuesta de Fuster Lavín escritora caribeña, [que trabaja lo gótico y el terror], y que continúa experimentando en su narrativa con el estudio minucioso sobre la familia de su Isla segmentada, parecida a un cuento de historias en que los gatos ocupan la simetría urbana de una sociedad grisácea que danza entre mariposas y fantasmas. Las historias contadas parecen sueños siluetados cual epitafios en el humo. Es un texto fraguado dentro de la estética surrealista de códigos antes trabajados en su narrativa y que alcanzan en esta nueva propuesta el dominio de trabajar lo sobrenatural dentro de un mundo que no le es ajeno. 

     Fuster Lavín orquesta una novela abreviada en forma de cuentos y no en capítulos porque intuyo el país se asemeja más a un cuento que a una novela, es como si todavía no se completase su desarrollo y estuviéramos dentro de ese vientre del cual no deseamos salir. Los personajes se repiten  para que el lector conozca la trayectoria de unas vidas ancestralmente unidas por un entorno o ambiente cuya atmósfera clandestina y soterrada la vincula a su generación del 80 del pasado siglo. Este vínculo auténtico con sus ancestros nos remite a otros textos anteriores en que los personajes e historias aparecen como antecedentes a este nuevo callejón vinculante con la historia de un país que se repite ahora en Callejón  de los gatos con otras atrocidades familiares que en textos como Réquiem (Ed. Isla Negra, 2005) o Bocetos de una ciudad silente  (Ed. Isla Negra, 2007) dibujaban el nauseabundo olor a muerte de los vecindarios de aquel otro Santurce igualmente enfermo. 


  La coincidencia de aquellas y estas vidas y su devenir espantoso es un espacio y atmósfera detenida en el tiempo que ahora en el siglo XXI solo muestra sangre e inestabilidad. Dice la voz narrativa en el cuento que cierra la colección y se titula igual al libro: 

“Han pasado demasiados años, siempre quise volver. A ellas, al caserón, a aquel espejo. Hay espejos donde observas cómo el tiempo se convierte en un tatuaje de rutas en la mirada, otros son cascadas refrescantes que invitan a la libertad, esta era un puente hacia un mundo que me estaba vedado”

 (Fuster Lavín, Callejón de los gatos, pág. 161). 

   Ese puente, ese caserón son consustancialmente el espejo de sombras que han acompañado a la narradora a través de esa ruta orgánicamente vivida de un entorno que, desde El libro de las sombras (Ed. Isla Negra, 2006), escrito en verso, apuntan un entramado lírico por el que transita el devenir sostenido de los fantasmas que han acuñado ahora en Callejón de los gatos el estilo cuyas cenizas maternas recrean una tradición familiar de fábulas en que la apertura a la vida de Mita, luego de la pandemia que aún no ha cesado, supone la de Camila y, tal vez, la de la narradora a fin de ir a por Adela o a redactar otras historias. Este sarcasmo tan fusteriano es otra mueca narrada de la historia de una ciudad mirada amorosamente y transitada entre grises, motos y gatos cuyas huellas escriturales deambulan junto a murmullos, silencios, miedos, maltratos, orines y el obcecado deseo a la muerte. 


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