domingo, julio 10, 2016

Escritora invitada: Lala García





Expiada

Expío cada exceso con el que he marcado mi cuero
lo limpio con colirio y mirra
para seguir transgrediendo el mismo con este placer
que me mata de a pocos
Abro las columnas que me sostienen
y con el índice derecho busco ávidamente
con el cuidado de quién busca un tesoro en la arena
los labios de esa boca que no habla
pero que dice demasiado
sólo círculos
circunvalaciones que estremecen las columnas
hasta hacerme caer de rodillas

aún puedo más
aún quiero más
aún busco mas
pues para eso expié mi cuero antes

De rodillas ante el altar que yo le he creado a este pecado
continúan las ondas concéntricas
mi abdomen ya no resiste y me detengo sólo porque merezco ser castigada un poco más

abro aún más el cuerpo y ahora siento como fluye mi lujuria
huele a azufre y sabe a dulce amargo
comienza nuevamente el juego entre dedos y vulva
clítoris y dedos
gemidos y suspiros
ya no sé lo que sucede en mi vientre
mis senos están en llamas
el averno ya está listo para expulsar todos los demonios en mí

y una paz indescriptible
con olor a sal marina
ahoga mi cama







...y fuimos mares y a vino tinto

he tratado de hacer las paces tantas veces
tantas y tantas veces con este sentir

(obviarlo, tal vez)

con esta casi angustia lujuriosa que me lleva a esa necesidad de ser dos

(en realidad no es una molestia alguna,

me lo disfruto cada vez que me lo provoco)

no yo y yo, sino yo y quien roba de cuando en cuando

esos sueños entre ríos y mares caribeños

donde nadie sabe lo que sucede en el golpe de agua

o en el oleaje que sólo trae espuma

y de vez en cuando un gemido sutil

como el eco de dos caracolas que entre sus vueltas concéntricas

se encuentran

se tocan

se hacen una

se hacen un sólo sonido

ese gemido que el oleaje trajo en la espuma

disfrutando lo que son desde todo los cosmos que son



despierto

con la certeza de que algún día se encontrarán

sus miradas se fundirán en ese infierno tan de ellas
                                                                     sus cuerpos se convertirán en algas verdes, azules y rojas
                                                                                                            con sabor a mares y  a vino tinto





"y en mí misma
explotaba
diosa
gritando tu nombre
invocando el succubus de tu deseo"

-Perla

A la muerte por un beso

En este infierno en donde recuesto mi cuerpo
serpenteando cada músculo del mismo
juego con mis dedos en mi llama
y con la otra mano
hago nudos en mis espinas
hasta descubrir con cuanto  placer infame me incendio

Este pecado que dicen los santos
al verme bailar por las noches en la plaza
me ha de llevar al Hades
(pero en sus camas parroquiales recuerdan cada gota de sudor en mi cuerpo
y se tocan hasta sudar en sus manos ellos)
es sólo por tener una sola cosa en mente
esa sonrisa que no debió borrarse nunca de tus labios
y esos ojos que pueden llevarme con gusto a la muerte

Esta noche sin luna
al llanto de un bandoneón ahogado
juro en sangre mora
derramada en la tumba de mi taita
que beberé de esa boca
y luego con placer
moriré sola

-Perla
(Lala®©)




Lala García
Puerto Rico, 1968


"Es fundadora y presidenta del colectivo artístico cultural Las Musas Descalzas. Este colectivo trabaja directamente con la comunidad no solo a través de la expresión artística, estas mujeres son gestoras culturales comprometidas de lleno con el pueblo. Pertenece a la Liga de Poetas del Sur y a Mujeres Poetas Internacional. Este año fue colaboradora directa de Mujeres Poetas Internacional al formar parte del equipo del Sexto Festival Grito de Mujer, pues por vez primera se trajo el mismo al área oeste, exactamente al pueblo de Cabo Rojo. Fue secretaria del PEN Club Internacional en Puerto Rico, donde trabajó además desarrollando el programa de talleres literarios educativos que el PEN ofrece. Ha ofrecido charlas, talleres y conversatorios en diferentes universidades y escuelas del país. Pertenece a la  Cátedra de Mujeres Negras Ancestras, capítulo de San Germán. Este año formó parte del X Coloquio de Mujeres en la Universidad Interamericana de San Germán. Tiene dos libros publicados: “Dos Caras de Dos Cuerpos” y “En el espejo de mi cuerpo”.  También ha participado de varias antologías tanto locales como internacionales. Es columnista itinerante del Post antillano y ha colaborado con otras revistas y periódicos literarios."
 

silencios de papel 16

Devórame horizonte, llévame a la última muerte
Viento salitre, pare mis palabras, 
escríbeme un nuevo destinoamor por renacer
Regresaré
 
 
Ana María Fuster Lavín

silencios de papel 15

Lluéveme, dilúviame
Que no quede rastro de lo que no fue, 
de lo que no debió ser
 Gota a gota renazco sílaba, poema, 
piel de la historia final por escrivivir
 Ser

Ana María Fuster Lavín

viernes, julio 08, 2016

poema última estación-necrópolis de Ana María Fuster Lavín




Última estación 

a Manuel Carrión

sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte

Xavier Villaurrutia




ha partido el último tren

solo quedamos mi silueta y mi gato

entre niebla silente como voces muertas

sin respirar los pasos acercan mariposas

y las manos desaparecen con cada aleteo




seguimos nuestro camino

danzando entre fantasmas calles nada

las historias ya no paren sueños

siquiera miradas despedidas solo muerte

y los pies desaparecen con cada ronroneo




nadie perturbará nuestro exilio

la distancia anochece una isla vacía

cada gota de sangre sobrevive un verso

no hay cuerpos solo epitafios eco en el humo

y los labios desaparecen con cada abandono




hemos llegado a la estación final

la música de un acordeón a la distancia

invoca el último suspiro del corazón

miro a mi gato, nada nadie siquiera el camino

y nuestras sombras desaparecen con cada silencio

quizá mañana amanezca el poema

y una mariposa anuncie nuestra muerte 

Ana María Fuster Lavín

del poemario Última estación: Necrópolis
se publica en otoño 2016 Ed. Aguadulce