jueves, julio 14, 2016

escritor invitado -- David Caleb Acevedo

Silencios de Papel presenta hoy un cuento inédito 
del narrador, ensayista, poeta, 
tallerista literario, antologo, traductor jurdíco, ilustrador, 
luchador de los derechos civiles de todos y todas, 
en  especial de la comunidad LGBTT...
David Caleb Acevedo  



Punk


         —¿Está todo listo? —pregunta Anthony Silas, el vocalista de la banda Zombie Misfits.
         —La seguridad ya está montada, —contesta Albert Franco, jefe de seguridad de la banda. —Los Rabanes ya tocaron. Entramos en cinco.
         Las luces se encienden, sin embargo, y Albert se esconde tras el escenario para maldecir por la radio.
         —¡Cabrones! ¿No saben usar un cabrón reloj, coño? ¡Cinco minutos son cinco minutos, carajo!
         Pero Anthony Silas es un profesional y cuando bombea la adrenalina, salta con su guitarra al escenario mientras Fred “Garrapata” Sterns le somete a la batería. Comienzan con su sencillo de otoño de 1989 “Crossroad Blues” para grandes aplausos de los miles de presentes.
Went to Nam on shroom
car, bride and whores
Sarge Bastard stopped us
sent us back to America in shame
we were never soldiers
we were never soldiers
our war lied somewhere else
         A mitad de canción, Anthony Silas se tira su solo de guitarra eléctrica, y la muchedumbre enloquece. Digan ahora, cabrones, piensa Albert. Playback, el culo mío.
Ya en la segunda canción, Garrapata deja el bajo y empieza a hacer monerías por el escenario. Se quita los pantalones, los lanza a la multitud y se queda en calzoncillos blancos. Corre en sus manos de lado a lado, mientras Silas entona “America is so Fucked Up,” canción cuyo vídeo causó gran controversia por ser el primero en MTV en el que se ve a dos hombres besándose en la boca. Cuando canta la última nota, Silas y Garrapata se grajean en el escenario y se apagan las luces. La multitud se va en frenesí.
Zombie Misfits toca cuatro canciones corridas que los llevaron a sobrevivir los noventa: “Our Faith is Your Death,” “Mother Bitch” (dedicada públicamente a Margaret Thatcher, razón por la cual se les prohibió la entrada al Reino Unido hasta el ‘96),  “Piss on Me” (con una de las líneas más icónicas de la Generación X: “I found you in my bed that morning, you were hot, you were juicy, I touched your pussy, and you pissed on me, so piss me on, baby, forevermore”) y “A Song for Sara” (una balada que el cantante le escribió a su fenecida madre, en la que le agradece por haberlo sacado del mundo de las drogas y por haberle dado lo mejor que pudo antes de morir de cáncer de mamas). Albert, aún pendiente de la seguridad, tararea las canciones. Después de todo, para trabajar con una banda desde sus inicios se requiere fe.
Las luces se apagan y la multitud exclama Zombie Misfits! Zombie Misfits! Anthony Silas se le acerca a Albert.
—¿Tienes las coquillas?
—Aquí están.
Albert les estrega las cuatro copas de pelotero atadas de un hilo transparente. Los cuatro integrantes de la banda se desnudan y se ponen solo aquello. Albert observa sin indicios obvios de interés.
—Gracias. Buen trabajo, amigo.
Las luces encienden y la banda recibe al público con una explosiva rendición de “Hell on Earth”, seguida de los éxitos más recientes: “Snow Falling on California,” “The Bitch is Dead” (canción en la que piden la muerte de Margaret Thatcher, y razón por la cual les fue prohibida la entrada a Reino Unido desde 1998 a 2003), “Underwater” (con la que se ganaron su primer Grammy), “Pussy Rave” (dedicada a Madonna) y “The Queen” (un homenaje a Freddy Mercury que le arrancó las lágrimas hasta al más bravo). Terminaron el concierto con “Time to Depart,” pero el público comenzó a gritar “olé, oleé olé olé, olé, olé!” y tuvieron que regresar para tocar cuatro canciones más: “October is Long Gone, Baby” (balada que estuvo #1 en la lista de Billboard durante un año completo), “King of the Forest” (canción contra la explotación de los orangutanes en el Congo), “Horn in your Ass, Mutherfucker!” (contra los cazadores de rinocerontes [aquí Garrapata se puso un cuerno en la frente y empezó a correr por todo el escenario hasta que se le cayó la coquilla y se quedó en pelotas… la muchedumbre gritó en puro frenesí violento]) y “Your Heart is my Star” (perfecta forma de cerrar: una movidita punka pero con tonito esperanzador). Los miles que se reunieron en el Coliseo Derek Mathis quedaron complacidos.
Albert conduce a los integrantes al camerino.
—Tengo drogas y par de putas, —dice.
—Buen trabajo, amigo, —contesta el cantante. —¿Vienes con nosotros?
—¡Claro!
Llegan hasta la puerta que tiene el 21 encerrado en una estrella amarilla. Adentro ya hay cinco tipas con las tetas al aire, una bandeja con líneas blancas y par de pastillas. Las latas de cerveza hacen acto de presencia frente al espejo central.
—¡Tetas! ¡Tetas everywhere! —grita Garrapata emocionado mientras se lleva a la más gorda al baño. Se escuchan risitas y besuqueos, seguidos de gemidos y cantazos contra la puerta.
—Albert, vente para acá.
Anthony deja que una de las tipas le quite la coquilla y le chupe la punta rosada y erecta. Albert se quita la ropa. Anthony le instruye a una de las putas que se encargue de su amigo, y juntos los cuatro se dan par de líneas.
A los cinco minutos, se están clavando a las tipas en cuatro en el sofá. Algo en el movimiento del mueble hace que los cuerpos se acerquen, o a lo mejor se acercan cuando Anthony trepa ambas piernas para “sentarse” sobre el culo de Puta #1. Cuando se baja, su pierna roza con la de Albert, que siente un corrientazo.
—Vamos a cambiar.
Ahora Albert se clava a Puta #1, mientras Anthony hace lo propio con Puta #2. Están así por veinte minutos, pero la tipa de Albert se cansa.
—Ven. Yo le doy por la chocha mientras tú le comes el culo.
Anthony se acuesta sobre su espalda, la tipa se sienta en su erección y el cantante abre sus nalgas con sus manos para que el guardia de seguridad entre. La tipa grita, maldice, ríe y gime. En un momento determinado, se saca la pinga de Albert y se la mete en la chocha, junto con la de Anthony. Ambos machos gritan. Dos jueyes machos en una caverna húmeda. Comienzan a embestir con furia, espadeándose contra las paredes vaginales, las bolas rozando unas contra otras, los troncos se soban, se frotan lubricados por la crica de la tipa y sus propios líquidos preseminales.
De pronto, Anthony hace un movimiento y sus piernas de nuevo rozan las de Alberto. El segundo corrientazo no se hace esperar y esta vez, le llega al culo y luego a la punta del bicho. Albert grita “¡Me vengo! ¡Me vengo!”, la tipa se acuclilla, Anthony se pone de pie, y ambos eyaculan en el benigno rostro de tan amorosa puta. En la eyaculación, sin embargo, hay fuego cruzado. La tipa se incorpora, se mira en el espejo y se descubre a sí misma bajo las capas de semen en la frente, los ojos, la nariz y el mentón, mientras cada macho se limpia la leche que le ha caído del otro.
Media hora y par de líneas más tarde, todo el mundo ronca menos Albert, que se viste, le acomoda la almohada a Anthony y cierra la puerta tras de sí. Al otro día la banda toca en Memphis y desde ya necesita reservar las putas y la droga.





David Caleb Acevedo (San Juan, PR) Nace en 1980. Se cría en Hartford, CT. Es un escritor y pintor puertorriqueño. Ha publicado en varias revistas literarias, tales como Poui, The Caribbean Writer, Pastiche, Tonguas, Contornos, L’Antesala, El sótano 00931, Ceiba, Esencia y palabra, Boreales, Periódico Hojas Sueltas, Corpus Literarum y La galla ciencia, así como en portales cibernéticos como Letras Salvajes, En la Orilla.net, Cinosargo y Aurora Boreal. Sus trabajos aparecen en las siguientes antologías: Cuentos de oficio (editada por Mayra Santos-Febres), Nueva poesía hispanoamericana (editada por Leo Zelada), EM: Edición mínima (editada por El sótano 00931 editores), Los rostros de la hidra (editada por Julio César Pol), Open mic/Micrófono abierto (Hostos Review vol. 2), Los otros cuerpos: antología de temática gay, lésbica y queer desde Puerto Rico y su diáspora (coeditado por Luis Negrón, Moisés Agosto-Rosario y el mismo David Caleb Acevedo), From Macho to Mariposa (editada por Charlie Vázquez y Charles Rice-González), Ó: Antología del Colectivo Literario HomoerÓtica (Ángel Antonio Ruiz-Laboy, Erizo Editorial), De pinga(zos) (Max Chárriez, Editorial La Tuerca) y Palenque (Yolanda Arroyo-Pizarro, Boreales). Ha publicado dos poemarios: Bestiario en nomenclatura binomial (Editorial Aventis) y Empírea o la Saga de la Nueva ciudad (Erizo Editorial). Acaba de publicar sus memorias de sexo Diario de una puta humilde (Erizo Editorial), el poemario Hustler Rave XXX: Poetry of the Eternal Survivor (Lethe Press), junto a Charlie Vázquez, y su novela el Oneronauta (Boreales). Es el receptor del Premio Nacional de Cuento 2013 del Instituto de Cultura Puertorriqueña, con su libro ðēsôngbərd. Acaba de publicar su tercer libro de cuentos Las formas del diablo, y Felina: antología para gatos, junto a Cindy Jiménez-Vera, ambos bajo el sello de Editorial La Tuerca. Recién publica su segunda novela Historias para pasar el fin del mundo (Trabalis). Sus poemarios Pie forzado y Terrarium están en proceso de publicación (Ediciones Aguadulce y Paracaídas Editores, respectivamente).


poeta invitada : Mairym Cruz Bernal


mover el horizonte para nunca atraparlo
capturarlo es el principio de lo definitivo
Mairym Cruz-Bernal 

Silencios de Papel tiene el honor de publicar poesía inédita de la reconocida poeta 
Mairym Cruz-Bernal. 




Las Palomas       
        
Se ha cerrado mi cuerpo y tengo miedo
hoy caminé buscando un hombre
fui a la ciudad vieja en traje de escote
cuando pasé, una mujer se colocaba un prendedor
un hombre de sombrero panamá miró al cielo
dos niños siguieron jugando
subí la cuesta de la calle angosta
entré por un callejón maloliente
como una puta buscaba
nadie me vio, nadie
supe que estaba viva porque a mi paso
se elevaron las palomas


                            *
Se ha cerrado mi cuerpo y tengo miedo
una especie de remolino se acumula en el pecho
el cuerpo, esa metáfora orgánica de tierra húmeda
los gusanos se preparan, los siento retorcerse con mi hambre
confundo el deseo entre mis piernas con el hambre de estar viva
                                                 y tengo miedo de esas muertes
Los poetas tenemos demasiadas hambres metidas hacia adentro
tu hambre y la mía, el hambre del aire y de Dios
Se ha cerrado mi cuerpo de escorpión
soy un duro caparazón
estoy harta del mundo, de mí y de los hombres
caminé demasiado buscando
nadie, nadie en la calle me miró.
                            *
Nadie me vio, nadie
supe que estaba viva
porque a mi paso
aplaudieron las palomas


Ya no limpio las ventanas de cristal de mi casa

Ya no limpio las ventanas de cristal de mi casa
llenas de salitre y polvo
que los días parezcan lluviosos
nada me mueve a limpiarlas
el sol no me incita
-vivo en una isla donde siempre es verano-
y me quedo quieta
extraña etapa de mi vida
Voy a la pizzería de enfrente
pido una cerveza y un pedazo vegetariano
los domingos me marcho al cine
Víctor decía que había que hacer agendas
tener proyectos
escalar una cima
viajar a un país desconocido
mover el horizonte para nunca atraparlo
capturarlo es el principio de lo definitivo
Una manada de pájaros se suicida en cada luna menguante
o serán ángeles que caen ante un mundo plano
Es extraño este pasaje sin sexo de mi vida
atenta a otras cosas
el mozo se acordó que como las papitas con mostaza
-raro detalle cuando hace semanas no llego aquí-
la mitad de la pizza la regalo al que vigila
no hay anillos de compromiso ni boda
la memoria no me da ni para recordar al último que besé
Me sorprenden algunas cosas
presenciar el segundo entierro de Neruda, todavía temblar
amar a mis poetas muertos
no tanto a mis poetas vivos
no entender nada de esto que me sobrecoge
se apodera de la pluma
y me hace descender a mi vacío
-o ascender-
el tenedor parece un instrumento más útil
la palabra te hace ser una habitación de voces
que adentro intentan decir
o acaso el chirrido de aquellos pájaros
Yo molesto aquí, estoy segura
por eso he decidido
no limpiar las ventanas
que parezca que llueve


Vida

Esos momentos en que la cafetera silba su tonada / es el instante clave en que la casa despierta / los muebles primos entre sí se jamaquean con chirridos de nanas / las lámparas parpadean / los floreros se mueven un poquito al filo de la mesa / los manteles se quejan de pequeñas manchas nuevas / vientos de aquí o de allá dialogan con empañar ciertos espejos / y todo eso sucede para que un niño despierte dentro del vientre


Poema de las cosas
                         …la dócil cerradura
                          Borges
Mis mejillas rosadas no
ellas estarán pálidas
ese día cuando me vaya
quedarán pues mis libros
los encuadernados en piel azul
                                 con letras doradas
en un joyerito quedarán
los dientes de leche de mis hijos
que he guardado toda una vida
(qué hermosa manera de nombrar: dientes de leche)
quedarán inmaculados mis anillos de plata y de oro
como aquellas dos “ruas” de Lisboa
                                 Rua da Prata y Rua do Ouro
donde caminé con él tomados de la mano
quedará mi pelo dorado que hice cortar a los 9 años
un día oscuro de mi vida
quedarán los cubiertos de plata
me sobrevivirán un siglo después de mi partida
mis sábanas bordadas con iniciales de boda
mis bolsos de cuero italiano
cristales con perfumes a medio usar
todo quedará atrás
todo aquello que no he perdido
Las ropas que no rasgué
las fotos que no desaparecieron
la pulsera de oro que llevé años
                                    en mi muñeca izquierda
el collar de perlas de mi madre
la serpiente acaracolada en mi dedo corazón
todas estas cosas quedarán cuando cierre los ojos
tantas cosas que no supieron de mí

Somos pedazos de silencio


el silencio del pan
nombra el hambre

el silencio del hijo
nombra la sangre
el silencio de la madre
nombra la herida de vientre
el silencio del amante
nombra el naufragio


No escribo para que otros libros me aprisionen (Neruda)

No amo para que otro cuerpo sea mi claustro
No camino para que la calle me dé ruta
No miro al cielo para creer en nadie
No bebo agua porque la sed me abate
No visto de traje porque soy mujer
No saco la lengua porque me burle de alguien
No me alimento solo porque sea hambre
No escribo para que se me acabe la tinta


Ser feliz

Ser feliz con todos o sin todos
sin máscaras o dientes
sin techos o ventanas
sin aguas fluviales o luz eléctrica
sin cicatriz en la herida
sin dioses
sin ti
y sin mí
ser feliz por anarquía
sin amor y sin amante
sin país


Mairym Cruz-Bernal, Poeta, columnista y ensayista puertorriqueña (1963). Presidió el PEN-Puerto Rico (2008-2012). Dirigió el Grupo Puertas: Movimiento artístico-literario de fin de siglo XX. Presidió el V Encuentro Internacional de Escritoras en Puerto Rico en el 2003 donde más de 300 escritoras firmaron un manifiesto por la paz. Posee una maestría en Escritura Creativa, Vermont College, Norwich University (1994). Sus poemas han sido traducidos al macedonio, árabe, croata, eslovenio, italiano, portugués, inglés, alemán, francés, polaco y mandarín. Es miembro honorario del Círculo de Escritores de Venezuela. Sostienes alianzas de amistad con la Union de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) y es  Integrante del Congreso Internacional de Poetas del Caribe: Unidos por la paz (Barranquilla, Colombia). Mairym Cruz-Bernal vive en San Juan, Puerto Rico.


Publicaciones:


-Cielopájaro nuestro, Senderos Editores, Bogotá, 2012
-Ejército de rosas, (compiladora) antología de 57 poetas puertorriqueñas vivas, Boreales, San Juan, 2011
-Ese lugar bajo mi lámpara, edición enumerada y firmada por la autora, San Juan, 2010
-Canción de una mujer cualquiera, Diosa Blanca, Caracas, 2008; edición virtual Letra & Pixel, 2009.
-Ensayo sobre las cosas simples, Común Presencia, Col. Los Conjurados, Bogotá, 2006
-Alas de Islas, Oveja Negra, Bogotá, 2003
-Querida amiga, querido amigo, co-autora con el cantante Danny Rivera, Isla Negra Editores, San Juan, 1999.
-Encajes negros, Casa del Poeta Peruano, Lima, 1999.
-Ojo de loba, plaquette, Casa del Poeta Peruano, Lima, 1998.
-Soy dos mujeres en silencio que te miran, Torremozas, Madrid, 1998.
-Cuando él es adiós, La Editorial Universidad de Puerto Rico, San Juan, 1997.
-On Her Face the Light of La Luna, Provincetown Arts Press, Provincetown, 1997.
-Ballad of The Blood/Balada de la sangre, Editora y Traductora al inglés de la poesía de la cubana María Elena Cruz Varela, Ecco Press-HarperCollins, Nueva York, 1995.
- Poemas para no morir, Mairena, San Juan, 1995.