sábado, octubre 21, 2006

Desde la tierra de los niños 6: No apta para la humanidad


¿Dónde está la luna?


a todos los niños duendes, magos, filósofos y a los niños adultos que todavía no han sido pervertidos por la edad...

Y de repente desapareció la luna. Miguel miraba por la ventana sorprendido, tratando de acaparar el cielo entero con sus pupilas. Después de un rato salió corriendo por el pasillo:
-“¡Mami!, ¡Mami!”
Elena salió del cuarto preocupada. Se encontró con el niño que le abrazaba las rodillas. “¿Qué pasó? ¿Por qué no estás en la cama?” preguntó agachándose.
-“Ven, mami” le ordenó agarrándole la mano.
Le siguió tratando de adivinar lo que él quería. Miguel corrió hasta la ventana, alzó la mano y dijo apuntando al cielo:
-“La luna estaba allí, pero se fue.”
Elena se asomó por la ventana. Ambos contemplaron el cielo por unos segundos.
-“¿Dónde se fue, mami?”
Las nubes se habían desplazado, disfrazando la luna de oscuridad. Él miraba a su madre esperando que le pusiera fin a la duda. Elena vio el brillo de esos ojitos que tanto quería y comprendió que ese hombrecito estaba rodeado de magia.
-“Yo sé donde está”, dijo con una sonrisa pícara.
El niño abrió la boca en expectativa de la respuesta. Ella se acercó y le besó la frente.
-“Está allí”
Miguel la miró de reojo y se rió.
-“¿De veras?”
-“Sí. Siempre ha estado allí. Así que cuando no la veas, ya sabes dónde duerme.”
Miró a su madre y le soltó una enorme sonrisa.
-“Bueno, ahora te toca dormir.”
Al escuchar estas palabras se acomodó en la cama con un salto. Elena lo arropó tiernamente. “Buenas noches”, le dijo acariciando su pelo. Le dio un beso y se fue hacia la puerta.
-“Mami”, dijo Miguel deteniéndola antes de irse.
-“¿Qué?”
-“¿La luna de verdad está aquí?”, preguntó mientras se tocaba la frente.
-“Sí, mi niño. Y siempre la tendrás contigo, aunque la veas en otras partes. Cuídala bien.”
Miguel se rió un poco más. “Buenas noches, mami”
-“Igual, hijo. Qué descanses.”
Elena cerró suavemente la puerta con la certeza de que en aquel pequeño cuarto, entre las sábanas, dormía la luna y, con ella, todo lo que era importante en su vida.

No apta para la humanidad
escritora puertorriqueña
estudia en España

visita su web
http://laverdaddelasmentiras.blogspot.com/

Foto-un duende travieso llamado Miguel

14 comentarios:

Angelo Negrón dijo...

¡Hermoso! ¡En cada niñ@ una luna! ¿Por qué olvidamos tal verdad? ¿Por qué creemos que maduramos demasiado como para olvidarlo?

MaReS dijo...

Tienes toda la razon No apta, la luna vive en todos los niños que guardan su inocencia y su pureza y esa a la vez descansa y crece en los corazones de quienes los vemos crecer. Felicidades!
Un abrazo para ti y para Ana Maria!

Yume dijo...

que lindo duende... ahora conozco un hombre que fue como ese niño y hoy lleva la lluna en su frente y su corazon
bellisimo escrito

PEREGRINO dijo...

Excelente por demas. Me trajo a la mente el momento en que se rumoraba en todas partes el alegado "fin del mundo", cuando ocurriria la alineacion de los planetas. Todos decian que era el inicio del fin. En esos momentos, y con mucho temor, le pregunte a mi señora madre si era verdad. Al sentarse al lado mio en mi cama, y buscando calmarme, me indico que no era asi; pero que siempre estaria junto a mi...esas palabras me tranquilizaron grandemente...

Realmente, mis felicidades a No Apta...tu escrito me trajo esos recuerdos de un baul guardado en el closet. Y a ti Ana Maria...muchas felicidades y gracias por exponer bellezas asi en tu espacio...

Brindo por todas esas madres estelares que estan junto a sus duendes de amor...

deus?Juglando dijo...

Hermoso Como Nos Acostumbra No Apta Siempre.

Que La Luna Que Llevamos Dentro Desde Niños Siempre Esté Brillando, Inspirandónos.

Estela dijo...

La luna será la guardian nocturna del querido Miguel. No apta, estas letras tienen mucha ternura. Tocas la fibra de lo maternal sin rayar en lo típico. :)

Recuerdo haberle preguntado a mis padres por qué la luna nos perseguía cuando estabamos en el carro. Ojalá no perdamos la visión de los niños, ver las cosas con ojos de entusiasmo y magia. Un abrazo a la autora de estas letras y a la dama duende.

El Migue está bello. :)

P.D. No apta, comencé un relato cortito con esa misma frase. :) Estamos conectadas

La Caribeña dijo...

La luna siempre inspirándonos a escribir cosas tan mágicas y sublimes, como la naturaleza misma.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Ahhh...que belleza, la luna como ente celeste de la imaginación, hermoso! Un abrazo para los tres (No apta, Ana y Miguel)

Anónimo dijo...

Qué hermoso relato, com osiempre No apta. Logras cautivarme !!!

Besos
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Saber que pronto todas esas hitorias que llevo dentro para los niños, perteneceran a un hermoso angel.

JOSE dijo...

Saludos!

lastima, que los eventos diarios hacen que los adultos no miren la luna, si no fuera por los niños que nos enseñan tanto.
te invito a http://puertoricogallery.blogspot.com

no apta para la humanidad dijo...

Bueno, gracias a todos por esos comentarios tan hermosos. Todavía no sé muy bien de dónde me nació tanta ternura, supongo que será por la niña que todavía soy.
Ana María, gracias por invitarnos a reflexionar y escribir sobre los niños. Eres una mujer, madre, poeta, escritora maravillosa.
Ojalá hubiesen más personas como tú.
un abrazo para ti y para todos los que visitan tu página.

no apta para la humanidad dijo...

Ah, Estela, olvidé comentarte...no me sorprende que estemos conectadas, no será la primera vez que nuestros escritos se cruzan de alguna manera.
De nuevo gracias a todos y a Ana María por esta excelente iniciativa.
un abrazo inmenso!!

Ana María Fuster dijo...

Mi querida amiga No apta

Tu escrito es muy hermoso en su desarrollo, estructura, ternura, contenido. Todo en su justa medida. Este escrito nos reafirma en que eres una de nuestras voces femeninas más importantes.

un abrazo a mi amiga

y otro brindis por los niños

Todavía pueden enviarme sus escritos a amfuster@prtc.net
Yiara Sofía e Iva Yates son las siguientes escritoras que aparecerán en esta sección.

jay dijo...

Q hermosura... ojala pudiera tener una luna como esa. Pero bueno quizas no tengo un duende, pero si un amor q aun es esa luna para los ojos de su madre y ahora brilla para mi.

PD
Ojala hubiese leido cosas como esta en mi niñez, para entender mejor el amor de mi madre!