sábado, enero 23, 2010

Desde la prensa dominicana

Sábado 23 de Enero del 2010, actualizado 5:12 PM
PRESENTACIÓN
Ana M. Fuster: “El cuerpo del delito”
Hugo Ríos Cordero - 1/23/2010

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Poesía. La escritora boricua Ana María Fuster presentará su libro en el Teatro Guloya de Santo Domingo.

San Juan, Puerto Rico.- “El cuerpo del delito” (Editora Diosa Blanca, Venezuela-Puerto Rico, 2010) será presentado el viernes 12 de febrero, en el Teatro Guloya. La presentación corre por cuenta de la poeta Patricia Minalla, lectura performada a cargo de Alexéi Tellerías y la propia autora.

En el principio, cuando aún los dioses andaban desnudos, el mundo se creaba a través de la palabra y la piel; la piel y la palabra eran una. El poemario de Ana María Fuster El cuerpo del delito: cuadernos de bitácora no pretende menos. Al asumir un rol mito-poético, Fuster emprende la trayectoria que le lleva a reconstruir el mundo del deseo desde la profundidad de la palabra. Para lograrlo, invade el panteón de los dioses y diosas, inundándolo con su palabra poética: “diosa porno, leona y poeta,” “vampira y diosa: soy Eva profana.”

A modo de bitácora, “un manual de (ero) rituales” Fuster va trazando los caminos del eros, surcando lo vivido y sembrándolo, con la exactitud de una acupuntura sexual; lo cotidiano elevado al reino del mito; el mito desangrado y expuesto. Poemas variados que se tejen en un manto de voz: desde el grito sostenido de los más extensos hasta esas gotas de haiku que lo salpican de estallidos de luz y furia. Las múltiples voces de Fuster presentan los rostros del eros pero también forman un coro, “coro de pieles” que es a su vez una polifonía lujuriosa y acertada.

El libro se compone de una semántica clara en la que los lectores son testigos de la metamorfosis del poema y del deseo. (En un hermoso catálogo de sombras se nombra al poema “cartografía y espejo,” “ámbar,” “libres, libertosÖlibidinoso” hasta hundirse en la compleja sencillez: “el poema es deseo”). El poemario cierra con un intenso híbrido entre mea culpa y arte poética que declara sus intenciones y provocaciones. El resultado de esta alquimia de verbos es un poemario intenso donde las pasiones se lanzan por los caminos como apóstoles de eros y surge una teología de la excitación, una perfecta comunión entre sexo y palabra, evidencia ineludible de que hay un lugar reservado en las letras puertorriqueñas para el cuerpo del delito.

http://www.listin.com.do/app/article.aspx?id=129023


1 comentario:

uberto stabile dijo...

enhorabuena ana maría, brindo por tus logros, te los mereces