jueves, agosto 20, 2015

Veredicto de Ana María Fuster




Veredicto

¿Qué harías si tan solo te quedara una semana de vida? Las palabras del asesino convicto penetran como cuchillas las venas de su abogada. La licenciada López se asusta tanto que regresa a su casa y cancela sus compromisos del día, y del siguiente. Comienza a obsesionarse con su reflejo, pues ve pequeños cambios, como si fuera difumándose poco a poco. Se observa frente al espejo veinte, treinta y hasta cien veces en un noche. Según se aproxima el séptimo día, su imagen se distorsiona en el espejo y sus pies se hunden entre las losetas. Finalmente, llega el momento indicado por el calendario; la sentencia del reo ya no la asusta. Se sonríe sin ya poder verse. Regresa a la cárcel. Le habla al preso, que gira su cabeza sin poder verla. El hombre se pone nervioso. La abogada le susurra al oído: Te tengo mi respuesta; una semana de vida, ¿qué haría? Lo de siempre, fingir que vivo.

Ana María Fuster Lavin



2 comentarios:

Joel Brene dijo...

Que intenso! Es justo lo que hacemos muchos: Fingir que vivimos.
Gracias Ana.

Joel Brene dijo...

Que intenso! Es justo lo que hacemos muchos: Fingir que vivimos.
Gracias Ana.