martes, julio 19, 2016

poeta invitado : Marioantonio Rosa


...aspirar más a la compasión y a la humanidad...

Poeta, editor, cuentista, crítico literario, gestor cultural, profesor, actor....
Silencios de Papel presenta hoy una entrevista y muestra de la poesía y del autor
Marioantonio Rosa



"Insisto en que la poesía es una carta de viaje que nos permite descifrar el alma, no solo al pensamiento, sino también al combate; poesía es combatir, buscar la nueva orilla, donde pisarnos al futuro."
marioantonio rosa






ATLÁNTICO


(ante un tema de Charles Baudelaire)


Será que me voy habitando de esta lluvia
que cae muy poco
que apenas deja cosechas de noches para usarse
bajo una trenza de relámpagos, cerrando los ojos
y caminar mojado en el tranvía


nada me tiene igual para la voz
escribo la palabra crepúsculo y el aire arrecia
con esa memoria de mis muertes iguales
todas en el mar, ya tan moreno de mi insomnio
se desaparece el sacrificio a las buenas mareas
a esa música de sal que el oleaje vocifera


con el azul de un dios amortajado


y subo atlántico
este sabor de soledad
subo esta cordillera de océano anclado
enamorado de mi naufragio


magnífico de heridas
que esta noche interpreta con su rabia.


amf: El primer poemario que leí de Marioantonio Rosa (mar) fue Misivas para tiempos de paz (Ed. Isla Negra) después de quince años de amistad y compartir recitales, lecturas públicas y amistad literaria, le pregunto al poeta ¿Cómo comparas aquel poemario de 1997 con el Marioantonio poeta actual?

mar: "Misivas para los tiempos de paz fue un descubrimiento. En ese tiempo había quedado maravillado con la lectura de La estación violenta de Octavio Paz, poemario que recoge estancias y pálpitos de ese gran poeta mexicano durante su carrera diplomática; existía a bien, un arrobamiento que me empujó a plantearme toda mi poesía, y lo empecé a los 22 años, pero fue un lapso obligado de escritura y trabajo. Como notas, en ese primer libro los poemas inciden en una gran extensión junto a la búsqueda existencial, que todavía no cesa y…¿por qué no? el deseo de lograr una manera muy mía de metalenguaje. Como lector, maravilla que empezó con esa tarde de noviembre cuando mi padre que era ingeniero civil y un lector formidable de clásicos y textos de política y economía, me trajo  el libro de poemas Desolación de la poeta chilena y Premio Nobel Gabriela Mistral y yo tenía 8 años, sucedió una conjura con la poesía que desde entonces, me ha habitado de manera contundente.

"En esas tardes en la terraza de casa, haciendo mis tareas, y de fondo periferal con las matemáticas, las ciencias, y un meticuloso taller de gramática,  papá me trajo Platero y yo de Juan Ramón Jiménez, Eugene Onegin de Alexander Pushkin, Los versos del capitán de Pablo Neruda, Señor Presidente de Miguel Ángel Asturias,  Espadas como labios de Vicente Alexaindre y para hacer cortísima la respuesta un poemario que me volcó la imaginación el Romancero Gitano de Federico García Lorca. De ese modo, aparte de mis juguetes, ya tenía mi biblioteca íntima con autores como Abelardo Díaz Alfaro, René Marqués, Gautier Benítez, José “Momo’’ Mercado, Isaac Asimov, los atalayistas, destancando a Clemente Soto Vélez, Julia de Burgos, pero en el plano mágico, la poesía.

"Con estas lecturas y otras que todavía me siguen visitando, fui forjando desde mi adolescencia una individualidad precoz; una deliciosa rebeldía que  siempre me acompaña junto al postulado de retar la creatividad en cuanto a lo que debe ser un poeta, abandonar todo protagonismo, ser el invisible, escuchar el silencio, dejarme ir ante el oído de la naturaleza, y de ahí, el enunciado de la felicidad y la realización personal. Entonces, junto a un proceso diario de disciplina, las letras deambulan constantemente en su teatro rodante de imágenes.


"¿Cómo compara? Me sigue hablando ese espacio donde la búsqueda del poeta de Misivas, sigue siendo imperturbable; la existencia, el amor, la pregunta sobre la divinidad, la patria, el ser, y el arte poética, sigue involucrándome cada vez más entre la grandeza de la metáfora en su mundo exterior, y su intramundo."







El OLOR DE LA GUAYABA

Amo verte perdida por los árboles
como si te me fueras y no quedará el mundo
y en tu sombra con estaciones en verde labranza
se cobijara una balada para huérfanos;
amo toda esta desaparición que haces grande
por la escala del riachuelo y el saltamontes
y amo tu sorpresa tibia de silencio y minerales

como la voz de un sol opuesto.

El día pasa sobre su futuro
y es húmeda tu tierra baldía
es de sangre todo señorío en la fruta
que no es aire, es la mano que te recoge
que no es agua, es la hierba lavando tu rodilla

o tu rostro a pedrería de paisajes.

Muerdes la guayaba
y el olor de su soledad con los pájaros me habla
pulpa de otro día sobre su altura
repaso que no acaba sobre la roca
sino que llega al mar, ¿cuál? te adivino
en un puerto abandonado y a tu lado la cesta
con esas razas vivas en olor saboreándose
o te veo sueño y campo, como un fuego infantil
ajeno de todos, y huyendo con la ola de ramajes
buscando la lanza ardida en su territorio

y nace otra vez.
 


 

amf ¿Cuál es tu posición como poeta ante la crisis política, económica y social en que vivimos?
mar:  "Ha caído el telón. Tenemos que enfrentarnos a nuestra realidad donde somos los únicos responsables de la solución, y la respuesta. Hay que buscar la coalición de todos los sectores-escritores incluidos, me parece un acto de reivindicación-hay que tirarse a la calle, no en un solo lugar, o grupos, sino pueblo, multitud, efervescencia, hacer patria, de verdad, pensando en todos. Hay mucha gente allá afuera que necesita del poeta, del pintor, del músico, del actor, en fin, es hora de guardar fama o títulos en el ático y enrollarse las mangas, con el único interés de salvar a Puerto Rico. Hay que “socializar’’ las artes, sin pensar en otra cosa que un nuevo orden político que lleve equidad a los desvalidos y más necesitados. Hay que buscar una revolución, con todos, sin dejar a nadie afuera o ver cuán popular o ‘vanguardista’’ puedo ser o qué beneficio saco de toda esta crisis. La cultura lleva a pensar, y el pensar invita a transformar, a liberarnos, a crear un futuro.

¿Podemos resolverlo?

Yo estoy disponible."

ÁRBOL SECO HACIA EL CIELO



(Impresiones para un día feliz II)


el árbol seco,
con su seca divinidad a cuestas
cerrado en llagas de noches cortas
austral, como si siempre estuviese herido
busca el cielo, y habla
sílabas del suelo en soledad,
aun le sirven de mano sedienta;
quedan él, y el cielo,
intacto y lejano, es cielo de dios
que alto, busca leer sus ramas
le ama en otro verde,
pero ambos hablan de eternidad

acá, abajo,
el silencio de los ojos, míos, tal vez,
alguna vida que no me recuerda.




amf: ¿Cuál es el título de tu último poemario publicado?

mar: "Kilómetro Sur es mi libro más amado. Me resume, me escribe ser, me escribe caminante por la vida. En sus páginas, está este imperfecto humano llamado Marioantonio Rosa. Con este poemario que anduvo mucho tiempo conmigo-unos 13 años-hay un ejercicio pleno de poesía; sufrió versiones, títulos y (des) títulos, instauración o reemplazo de imaginería, en fin, una vulnerable totalidad. Lo terminé en el año 2006, y al aparecer Martita en mi vida, por fin decidí crear Palabra-Pórtico con ella y desde luego Kilómetro Sur como libro de toque" 


EPÍSTOLA PERDIDA A JOSÉ LUIS CUEVAS



(a modo de voz con el pintor mexicano José Luis Cuevas)



''Una risa,

Como un aullido

Desde el fondo del tiempo

Desde el fondo del niño

Cada día

José Luis dibuja nuestra herida”



-Octavio Paz,

Totalidad y fragmento
.
aprendí a fingir héroes
para llegar a este autorretrato de tus grises;
aprendí a manejar la noche perdida
el ángel desnudo en ceniza y el mar a trueno;
hice en la letra el descanso subceleste
donde las flores no temen marchitarse;
allí estaba, cortado a mural, tu río bifronte, recio,
sonando como un paisaje incendiado de voz
y la voz también de otros siglos por el viaje

aprendí por rebeldía esta belleza de la rabia

después de Kafka
el desvelo de tu frente, y el color que se cruza
como una simiente de mar abierto;
el paralelo fresco aun donde la herida sanadora habla
su abanico blanco de profecías,
y otra vez el herraje de aquel caballo marino
fundido en Acapulco, al piano de los celajes

aprendí de nuevo a escribir poemas disecados

y de nuevo ese pintor que se desvela,
sobre este claroscuro ya hecho corazón, o muerte;
ya cruzando las manos en su cirio de cuerpos usados
ya infinito humano, ya calma por la visión,

desvelado hombre del cauce,
magnífico aprendido.






Marioantonio Rosa.© 2016



amf: Comenzaste hace par de años la editorial  Palabra Pórtico, ¿cómo surgió este proyecto? ¿Qué autores y títulos aparecen en el catálogo? ¿ Hacia dónde diriges esta empresa literaria?




mar: "Cierto que esto fue una idea que me susurraba  desde mis días en Guadalajara, entre estudios, talleres de edición, periodismo cultural, la experiencia ganada con mi espacio radial Páginas de Puerto Rico y El Caribe  en Radio Universidad de Guadalajara junto a veladas poéticas y cierto es que lo había intentando, al menos una vez aquí en Puerto Rico. Pero, la llegada de Martita a mi vida, despertó de nuevo esa posibilidad; es ella una poeta de excelencia, traductora, gran mujer y visionaria. Fue con ella que se allanó este nuevo oráculo que es Palabra-Pórtico Ed.

"Ya tenemos sobre 15 títulos y un libro infantil que se estrena este semestre; Las aventuras de Coquito Coquí en Puerto Rico que será una serie de tres libros escritos por Leticia Rubio Quiles. Caben destacar Borrando Géneros  exquisito libro de Haydeé Yordán y que fue finalista en el certamen del International Photography Awards en Los Angeles, California el pasado año, Cocobalé, libro de narrativa esencial del profesor Carlos Manuel Rivera, Del delirio y el éxtasis, de la también profesora Mirna Emmanuelli, la tesis doctoral del poeta, pintor y educador Jesús Delgado Burgos, junto a su poemario Sin carta de presentación, Cada vez que hay luna azul de Benjamín Yancy Crespo, Los cuentos de José brillante libro de relatos escrito por José Luis Vázquez, presentado por el Dr. Santiado Delpín miembro de la Academia Puertorriqueña de La Lengua y un gran proyecto de teatro que mantendremos en confidencialidad.

"Ya durante este mes Marta Emmanuelli publicará su nuevo libro Rasgaduras y yo sacaré otro libro en experimento del metalenguaje La tierra de mañana. En octubre 17 y 18 estaremos en España durante el Festival Internacional de Poesía de Madrid auspiciado por la Editorial Verbum.

"Fíjate Ana María, lo estamos disfrutando. Más que todo, deseamos ofrecer un servicio, bajo una filosofía cooperativista y humanística. Que el autor se sienta dueño de su obra y de su libro. Es maravilloso ver al autor realizado y feliz con lo creado; es una aventura sentarnos, Marta y yo, y adentrarnos en el mundo del autor, en su luz y su catarsis esbozada sin remedio en sus letras y esencia; vale tanto ese sublenguaje que se va asentando con cada libro y su expresión; no tiene precio ver la satisfacción cuando ese

"Esto es un universo compartido; cada uno de nosotros se comparte al lenguaje, a la libertad, al aprender del maestro, la enfermera, el albañil, y el viejo por la calle. Creo que la poesía se va fundiendo como un aun incomprendido acto de amor. ...

"Y en ese paralelo la competencia entre nosotros mismos como creadores, editores, o poetas se me hace inexistente; una burla al intelecto y sus posibilidades. He dicho muchas ves que el poeta no compite; su único reto es hacia sí mismo, en lo que escribe y busca dar al mundo ¿competencia? ahí están los certámenes donde en su verbo aun callado y conformándose de propuestas e imágenes da un gran mensaje, busca la confrontación del hombre contra su luz y su sombra, siempre sabiendo que la poesía es un acto de espíritu, amor y nobleza, y buscando en su modo y compromiso: llegar a los que nunca han escuchado poesía.

"Ahí está el cambio.

Y es lo que practico, amo, y creo."
 

Mario Antonio Rosa
 Poeta, Editor, Periodista Cultural, Crítico Literario y Profesor de Literatura.
Publicó Misivas para los Tiempos de Paz, (1997) y Tristezas de la Erótica (2003) con Editorial Isla Negra, Duelo a la Transparencia con la Editorial del Instituto de Cultura Puertorriqueña (2005), Libro del Año por periódico El Nuevo Día y Kilómetro Sur por Palabra-Pórtico Ed. Formó parte de la Antología Poetas para el Mundo, junto a Ernesto Cardenal y Raúl Zurita de Chile, auspiciado por el Sindicato de Maestros del Estado de México.
Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Guajana en el Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico (2010), Premio de Poesía "Turpial de Oro" de la Sociedad Venezolana de Arte Internacional (2011) Premio Internacional de Poesía auspiciado por The Latin Heritage Foundation en Nueva York (2011).
Al presente dirige junto a su esposa, la poeta y traductora Marta Emmanuelli el proyecto editorial Palabra-Pórtico Editores.

lunes, julio 18, 2016

narradora invitada : Pabsi Livmar

Silencios de Papel publica hoy una muestra
de la cuentística de la traductora, subtituladora, percusionista y escritora puertorriqueña
Pabsi Livmar






 

            La figura encapuchada me toma de la mano y me invita a irme con ella. Nos adentramos a una gota de lluvia, de esas que se cuelan por los mosquiteros de las ventanas y se burbujean en las celosías venecianas para mostrar en su reflejo arcoíris sobre paisajes mustios. Adentradas en el agua veo que su rostro lo componen muchos rostros: mi madre fenecida, el padre que nunca conocí, la hermana menor que no llegó a su primer año de vida por ahogarse en su propio vómito. Quiero echarme a llorar a sus pies, pero no me lo permite.

            «Mira».

            No había público dentro de la carpa, pero sí una luz seguidora que me alumbraba. En tinieblas, extendiéndose en circunferencia a diestra y siniestra, los artificios y habitantes del circo, oscuros todos, paralizados, hasta que la amalgama de horrores me cansa la vista.

            Primero distingo los relojes que marchan al revés. Tactic, tactic, mascullan. Detrás de ellos, cual lobos hambrientos, perros salivando orines. Corro porque tengo miedo y el cuerpo no sabe hacer más, porque expedimos adrenalina y nuestro cerebro apuesta por la supervivencia.

            Llego a los confines de la carpa. No son telas lo que hacen de paredes, sino vitrinas vacías. Empiezo a hundirme en un hoyo negro que me hala hacia abajo, a otro espacio sin límites ni soles, mucho menos maravillas. Así es como llego de nuevo al centro de la tarima.

            Se repiten los relojes y los perros y los orines. Me quedo quieta y espero a que hagan algo más, hasta que lo hacen: se extienden en el tiempo como se alargan los rayos gamma, y así desaparecen. Del techo caen cuadros de cabezas guillotinadas y a mi alrededor corretean enanos a son de balas y botas vaqueras. Se disparan, se matan. Es más fácil así, me reconfirmo. Suena un cañón y aparecen los trapecistas. Se lanzan y expanden en el aire con esa gracia peculiar de los que nacen con alas. El techo se abre de nuevo, esta vez para colgar las telas de seda. Allá llegan los trapecistas y se convierten en amantes. Se besan, bajan; se desnudan, suben; se aman; en fin: bailan. Terminan su función y, luego de los jadeos, se pasean en tierra, a mi nivel, sonrientes, sobre los cadáveres. Cuentan bromas en una lengua que nadie entiende y ríen alto. Cuán terrible y jodido es estar enamorado.

            El cañón dispara otro anuncio y llegan corriendo, salvajes, caballeros en armaduras desarmonizando notas altas en trompetas. Llegan, asimismo, bufones con máscaras de la peste bubónica. Los relojes se hacen arena y se edifica desde el suelo, en medio de todo y de todos, un carrusel silente que, en vez de caballos y asientos de plástico, lo conforman maniquíes de sonrisas amplias y uniformes de milicia tan brillantes que me laceran las retinas.

            Pienso en Horacio Quiroga y en que alguna vez dijo que hay pocas cosas más terribles que encontrar en el mar un buque abandonado. Por supuesto, entre esas cosas están incluidas las mujeres que tienen que cargar en el vientre los fetos de un marido que en lugar de caricias propicia moretones; también, las que sobreviven soñando despiertas con vivir otras vidas, ver otras cuatro paredes, conocer otros destinos.

            «¿Dónde estoy?».

            «¿Para qué preguntas si lo sabes? En el Jurutungo Viejo».

            Incluso con la joroba y el pelo desaliñado, los párpados entornados y el cuello sucio, me siento que no pertenezco con los demás personajes del circo. Ese es el problema: el daño ya está hecho, nada nos cambia la psiquis. Somos polvo y mugre.

            «Eres libre para hacer lo que quieras», añade. Me toco las mejillas pintadas a golpes.

            «Quiero despeñarme por la rampa del olvido», le digo sin emoción.

            «Puedes hacer todo, excepto eso».

            Entonces reafirmo que los que viven con miedo no sueñan, porque nunca encuentran sosiego, sino que tienen lacónicas pesadillas.


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¡Cállense de una vez!

¿Tú te crees que tú mandas?

Aquí no manda nadie.

Aquí mando yo, pendeja.

Cabrón. Por eso te las pegaron, por creído.

No sigas jodiendo o te meto un bofetón.

Atrévete y te reviento.

Ya viene el jodio maricón este a hacerse el más machito.

Esteban, ya hemos hablado de estos comportamientos y arranques. No te hacen bien y no le hacen bien a nadie. Tienes que controlarte.

¿A qué carajos vienes tú? Tantos estudios y tanta cosa, y no puedes ayudarnos.

Bueno, si me escucharas... Esteban... Esteban... ¿Qué haces buscando un cuchillo? ¡Esteban!

Ay, no puedo respirar. No puedo respirar. ¡Ayúdenme!

Alguien tírele la pompa a la abuela antes de que se nos desmaye.

¡Déjenme salir de aquí!

¡Déjenme salir de aquí!

¡Ahhhhhh!

Ja, ja, ja…

¿A dónde se fue Gina? Llámenla y díganle que no es momento de esconderse y llorar.

¡Gina!

¡Gina!

Odio sus peleas.

Y yo te odio a ti.

¿Podrías dejarnos en paz un solo día? Es todo lo que pedimos.

Puta.

Esteban, deja quieta a Gina.

Quítate, que aquí tú no compones nada.

Respira, Gina. Olvídate de discutir con este.

¡Esta noche nos morimos todos! No los soporto más.

Esteban, déjate de mierdas.

No te luzcas.

¡Eso duele, carajo! ¡Para ya! ¡Nos vas a matar!

¡Esteban!

¡Ayyyyy! Esteban, por favor... Por favor... ¡Déjame crecer!

¡Suelta  el cuchillo! Estás asustando al niño.

Ven acá, Tomás. No lo escuches. Tú crecerás y serás alguien, ya verás.

Tú no serás nada. No serás nada, porque no eres nada. Eres fuckin’nadie. Estás aquí encerrado con todos nosotros y nunca, ¡escúchame bien!, nunca podrás salir.

            —¡Silencio!

            Una tristeza me oprime el pecho mientras me envuelvo el antebrazo con gasas y limpio la sangre. En mi cabeza vuelven a confundirse, in crescendo, las voces de los otros. Preguntan si estamos bien. Dicen que Esteban se fue a su rincón, enfurecido. Dejo de prestarles atención. Medito sobre qué mentira le diré a Carmen cuando vea las cortaduras. Me sobreviene una especie de cansancio, pero reconozco que no es mío, sino de Esteban.

            —Cuando vuelva a la cama nos acostaremos todos —anuncio en voz alta y con autoridad, frente al espejo.

            Bajo el calor de las sábanas, una suave oleada de serenidad despeja las voces. Incluso cuando hay tanta paz, pienso

pensamos todos

            que Esteban está fuera de control.

Carmen es tan buena. Sería una lástima que le ocurriera algo.

            Augusto habla y se disipan las voces de los demás. Soy el único que, a veces, tiene control sobre él.

            —A dormir.


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(Extracto)
Tragedias urbanas
 
Visitante
            Duermo. Me despierto a medias por el ruido de una motora que pasa por la calle. Justo antes de sumergirme en las olas de la bifurcada realidad alterna, el ruido se hace más fuerte. Más cerca. Abro los ojos y siento que inhalo con fuerza, pero en realidad me quedo tiesa, confinada en ese limbo donde el tiempo se detiene y se convierte en penumbra, y solo pienso en recuperar el aire que de pronto me falta. No reacciono a tiempo. La sangre me cubre los ojos. Y el fantasma vestido de sombras presiona aún más la sierra eléctrica contra mi cabeza.
 
Adiós
            El chofer pone la mano sobre la ranura para entrar la tarjeta ATI. No me sorprende. El sistema está averiado desde hace tanto que ni recuerdo. El sistema entero está averiado, ese es el problema. Tomamos asiento en la última fila. La opresión y los atropellos maquillan los rostros de las mujeres que se amontonan en la AMA, la preocupación y el desespero se despliegan en violencia macharrana en los del otro sexo. El chofer sube el volumen de la radio y se escucha la noticia del anciano que encontraron con moscas en la boca en la ribera del Espíritu Santo.
            La biología celular enseña que un electrón cae de una órbita a otra de menor energía.
            «Et si on s’en va?», me preguntas.
            Pues, que nos lleven los muertos a su marejada de gritos.
 
Cuatro
            Traté de detenerme los pies antes de llegar a la cuarta escena del crimen. El cadáver de la mujer sin nombre estaba hecho trizas. El asesino la había desmembrado en vida. Escribir el recuento del hallazgo me provocó náuseas. “Le cortaron varios dedos y le arrancaron las uñas; los brazos muestran golpes desde la articulación de los hombros hasta el nivel de la muñeca; hay quemaduras de segundo grado en las piernas; le extirparon los senos; uno de los pies le cuelga de un hilo de sangre y nervios de una pierna; le falta un ojo.” No se me hizo tan difícil imaginar lo que vivió la víctima durante tres días de pura agonía. Sobre el pecho de la mujer había colocado el detalle distintivo del crimen: un boomerang viejo. “Tenemos un asesino en serie”, anuncio.
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Pabsi Livmar (Puerto Rico, 1986) estudió música, lenguas modernas y traducción. Ha publicado literatura en antologías nacionales y en revistas internacionales, así como material educativo con la Editorial Klett y la Universidad de Puerto Rico. Por años fue escritora y bloguera en Universia de Banco Santander, Hotcourses Latinoamérica y la misma Universidad de Puerto Rico. Hoy es Traductora Jurídica en el Tribunal Supremo de Puerto Rico y profesora de traducción en la Universidad Católica. Además, provee traducciones y subtítulos de cine y televisión para Netflix, ZOODigital y NG Subtitling. Pueden visitarla en pabsilivmar.com

domingo, julio 17, 2016

poeta invitado : Jose Ernesto Delgado Hernández


con motivo de la presentación de su tercer poemario 
el próximo 30 de julio de 2016  
Silencios de papel presenta 
al poeta puertorriqueño 
José Ernesto Delgado Hernández














Me duele esta ciudad sombría
el silencio de cuerpos derrumbados
familias tristes
pálida inercia de ojos grises
por la sangre derramada…
Aquí hay un niño que llora su suerte
y los quejidos ya son ecos que se oyen a lo lejos
a lo lejos… en un zafacón.
Allí durmió esperando…
Me dueles, inocencia robada
por juegos que se pierden
en perversidad.
La ciudad
gigantesca masa de piedra
que se hunde en las venas
que se traga la vida
que se nos quiebra en las manos.
La muerte es fiesta de sicarios,
dedos sin freno en gatillo,
balas que rompen aire
sin conocer dirección.
Aquí vivo, en estas calles podridas
atestadas de cadáveres anónimos
niños huérfanos
madres atribuladas
y mujeres que…
(tras la caricia de un puño)
…agonizan.
Aquí vivo… Adriana...
queriendo defenderte.



La muerte de los pájaros

Sucede que la libertad es jaula
tras barrotes opresivos
el hombre ahoga el canto de los pájaros
con mano odiosa que del pecho le nace.
Porque no hay bandera más grande que la vida
que pueda arropar la muerte de los pájaros;
caen en pleno vuelo
con ojitos abiertos de miedo
con oraciones incompletas en plumas
para un dios que se ha ido a dormir
luego de jugar a la guerra
pues las costras de sangre en sus uñas
lo delatan.
Duele ver morir a los pájaros
en las tardes
cuando no tiene más hojas que llorar
el árbol que los espera
solo silencio queda en sus ramas.



  Jose Ernesto Delgado Hernández; padre y poeta. Puerto Rico, 1981. En 2011 publica Bajo la sombra de las palabras (Editorial Casa de los poetas) y es invitado a participar del Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico. En el 2012 es invitado junto al poeta cagüeño Jose Manuel Solá a La Celebración de las Artes 2012 en Montevideo, Uruguay.  Al regresar a Puerto Rico comienza a trabajar su segundo poemario Tatuajes: del amor a la piel (Editorial Casa de los Poetas, 2013)  año vuelve a participar en el Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico, lo que ha sido una constante hasta el presente con un total de 5 participaciones en dicho Festival. En los últimos 2 años ha sido invitado a varios encuentros internacionales de poetas fuera de Puerto Rico pero asistiendo a 2 en particular, En la Senda de Hidrovo que se celebra en Manabí, Ecuador y organizado por la gestora cultural de la ULEAM, María Belén Muñoz. Dicho encuentro lo preparó para convertir su poesía en un llamado a preservar y respetar la niñez del mundo y dicho llamado queda reflejado en su próximo poemario La brújula de los pájaros  (La Casa Editora de Puerto Rico, 2016).
   Ha participado en talleres de poesía con poetas internacionales y nacionales, es cofundador de la convocatoria poética Poetas en Marcha junto a los poetas Marioantonio Rosa y Willima Péreza Vega. Su trabajo poético se encuentra en varias revistas y blogs de literatura internacional como nacional al igual que en antologías poéticas.




La Brújula de los pájaros se presentará el día 30 de Julio a las 4pm en el Ateneo Puertorriqueño. La misma estará a cargo de los compañeros poetas y amigos William Perez Vega y Carlos Esteban Cana. Los amigos y amigas que estarán dándole voz a los poemas son:
Jessika Reyes Serrano 
Anamin Santiago 
 Emanuel Emilio Piñero Cruz 
Noel Ernesto (El No de Las Ovejas Negras)
 El libro se estará vendiendo en la presentación junto con unas camisas con el arte de portada del libro. Esto para financiar el viaje al IV Festival de poesía contemporánea que se celebra en San Cristobal de las Casas, Chiapas, México.
La identidad entre la hija del poeta y la niñez del país y del planeta es evidente. Pero también es evidente el planteamiento de que es urgente asumir posición ante lo que ocurre y ser parte de quienes se suman a la lucha por esa justicia de la que tanto hablamos. De ahí la responsabilidad del poeta y de la poesía que muy bien comparte José Ernesto Delgado. La brújula de los pájaros es sin duda una excelente obra no tan solo por la calidad de la poesía, sino porque es un claro ejemplo de lo que es y debe ser la poesía militante comprometida con las grandes mayorías. Quienes compartimos ese punto de vista, sabemos que no se trata de una posición fácil. Cuando leemos el poemario conocemos al verdadero José Ernesto, al padre, al hombre, al ser humano y a la persona comprometida con las más altas reivindicaciones de la humanidad. Esta obra es necesaria en el Puerto Rico de hoy, pero más que necesaria, es imprescindible su lectura y la disposición de ponerla en práctica.
William Pérez Vega


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viernes, julio 15, 2016

cuentista invitado: H. Roberto Llanos


Silencios de papel presenta hoy una muestra de la narrativa del cuentista y fotógrafo

H. Roberto Llanos

 

Tommaso mío


Dalila sintió  el engaño del refrán el amor entra por la cocina.  Conoció a Tommaso De Luca en las afueras del Instituto Culinario.  Había sido invitado  para una demostración de cocina italiana. Dalila fue la agraciada de ser su asistente ese día, para envidia de muchas de sus compañeras.  Quedó fascinada con su acento  y sus manos rápidas en la cocina. Terminada las clases, él  le dio su tarjeta de presentación.
Pasaron  varios días y se encontraron, por casualidad, en la plaza del mercado. Lo sorprendió mientras  ella buscaba tomates. A insistencias de ella, él le ayudó a escoger los tomates maduros que serían perfectos para una espesa salsa marinara. Rozaron manos por vez primera, mientras escogían los tomates e intercambiaron una leve estática. Después de las compras,  él la invito a cenar y terminaron en la cama disfrutando de un delicioso postre sexual, definitivamente mejor que el tiramisú. Dalila quedó encantada con Tommaso. Él poseía una combinación de inteligencia con sexualidad, de la cual no estaba acostumbrada.
Ahí empezó el impulso de Dalila en querer relacionarse con todo lo que le recordara a Tommaso y le acercara a él. Compró libros de cocina, todos de recetas italianas. Se matriculó en la escuela de idiomas para aprender italiano. Buscó libros de geografía para memorizar ciudades como Roma, Venecia, Nápoles, Turín. Puso un mapa de Italia en la pared de la sala y con un marcador negro trazó rutas de las ciudades por las cuales anhelaba visitar, con Tommaso, claro.
 Los encuentros se tornaron semanales. En un principio eran inofensivos, pero tras cada encuentro  ella sentía que lo que compartían no era suficiente y comenzó a inundarlo de preguntas acerca de todo, de su familia, de su infancia, sus gustos. De sopetón, le dijo que él debía llevarla  a conocer Italia y su familia.  Él no tomó el comentario en serio, hasta le pareció gracioso el entusiasmo de chiquilla de Dalila.
Uno de los encuentros se dio finalmente en el apartamento de Dalila. Tommaso se asustó con el mapa en de Italia en medio de la sala y el hecho de tener una conversación con Dalila totalmente en italiano. Ella, así en italiano,  le planteó que ya era el momento de mover la relación a otro nivel. Al fin y al cabo, ya sabía preparar todos los platillos tradicionales de la cocina italiana, hablaba el idioma impecablemente y tenía memorizado perfectamente los lugares de interés de su villa natal.  Él se excusó como mejor pudo, y le explicó que no buscaba una relación formal.
Dalila no lo podía creer. Debía haber una razón para que Tommaso la rechazara. Empezó la típica investigación a través de las redes sociales. Encontró una foto de Tommaso posando con otras mujeres, no una, varias. Dalila se envenenó de celos. Tommaso tendría que rendirle cuentas. Lo llamó cada 10 minutos y salía la grabadora. Le inundó el celular de mensajes de voz y mensajes de texto. Dejó de asistir al instituto culinario y sus clases de italiano.
Finalmente, fue a visitarlo al restaurante en que Tommaso era chef, pero le negaron la entrada.  La rabieta que formó hizo que él saliera a confrontarla. Ella de verlo se emocionó muchísimo, le brinco encima para besarlo y olerlo pero la detuvo. Tommaso  le prometió verla en su casa, si se iba tranquila del lugar. Él llevó una botella de vino Chianti  y ella lo abrió al momento. Él quiso decir algo, pero ella le interrumpió para hacer  un brindis por el recuentro. Tommaso no levantó la copa, le explicó que sería su última visita. Él estaba en planes de volver a Italia. Dalila, dejó caer la botella que sostenía en las manos y lloraba. Se cortó recogiendo los pedazos. Él intento ayudarla, pero ella lo empujó, estaba furiosa.
Tan furiosa que no sabría decir en qué momento el cuchillo de cocina llegó a sus manos y empezó el forcejeo con Tomasso. Un resbalón de Tommaso en el charco de vino los hizo caer al suelo.  Un charco tinto más espeso, más amplio bajo el cuerpo de Tommaso.
Cuando llegaron los paramédicos la encontraron junto a Tommaso con la mirada perdida.  No reaccionaba a ninguna de las preguntas que le hacían. Solo se le escapaba un murmullo, un tarareo, unas líneas… y el mundo es testigo de mi frenesí, por más que se oponga el destino serás para mí.


Honores dorados

Don Genaro caminaba de un lado al otro de su habitación. Intento sentarse, pero no aguantaba un minuto sin moverse. Carolina abrió la puerta. Llegó con una toga colgada de un gancho de madera. Los ojos de Genaro brillaron de orgullo.
—     ¿Estás listo, abuelo? – le pregunta con una sonrisa
—     Sí, mientras más rápido salgamos de esto, será mucho mejor.
—     Hoy es un gran día para ti
—     Más bien para los dos, mi niña.
 
Él terminó la escuela superior y se enfocó en trabajar. Con muchos sacrificios formó una familia y envió a sus hijos a la escuela y luego a la universidad. Ellos combinaban sus estudios con el negocio familiar. El negocio de las azucenas y otras  flores, le hizo tener una reputación envidiable. Sus flores habían adornado eventos importantes en todo San Juan y diversas partes de la isla. Graciela, su esposa, manejaba la parte administrativa.  El trabajo arduo lo enfocó en el bienestar de los suyos. Odiaba enfermarse y no le gustaba tomar vacaciones. Siempre decía que llevaría a Graciela por Europa. Sin embargo, un ataque cardiaco acabó con la vida de ella. Los ánimos se desplomaron con su partida. Ya ni quería trabajar. Sus hijos se encargaron de llevar el negocio.
Al menos, su nieta Carolina le alegró la vida. En una ocasión, ella le pidió que la acompañara a unas gestiones universitarias. Su primera visita lo hizo despertar. Observar el movimiento agitado de los estudiantes y el deseo de adquirir nuevos conocimientos, invadieron un nuevo aire para sus pulmones. Le pidió a la joven que lo ayudara a ingresar. En un principio dudó de sus intenciones, luego  notó un brillo en su mirada. Ella se convirtió en su cómplice. Sus propios hijos no creyeron que lo haría. El camino fue duro, pero su perseverancia le hizo ganarse el respeto de sus jóvenes compañeros y del profesorado.
Luego de 4 años, lo consiguió. Llegaron al centro de convenciones donde celebrarían el evento. A Carolina se le aguaron los ojos al ver a Don Genaro con su toga y birrete en la cabeza. Ambos desfilarían juntos en la graduación de la universidad. Muchos estudiantes saludaron a Don Genaro en el desfile. El rector de la universidad llamó a Don Genaro a recibir un premio especial. Su nieta no paraba de llorar. El público se levantó y aplaudió durante varios minutos. Don Genaro observó con detenimiento. Habló unos minutos brindando sus palabras de agradecimiento. Terminada la graduación se le acercaron y muchos se tomaron fotos con el graduando. Carolina lo recibió con un abrazo
—     Bueno y ¿estás listo para la maestría?
—     Después que tenga el cuerpo y la mente clara, hago hasta el doctorado… pero en lo que llega celebremos
 
H. Roberto Llanos, escritor y fotógrafo aficionado. Nació el 2 de mayo de 1978, en San Juan Puerto Rico. Cursó estudios universitarios en la Universidad del Este, obteniendo un bachillerato en gerencia hotelera. Tomó diversos talleres con reconocidos escritores quienes lo impulsaron a continuar con la exposición pública de sus trabajos.  Varios de sus cuentos han sido publicado como Exprimomangó cual apareció en la antología  de Origin EYaoiES ( peruano-españoles) mientras que su cuento Ceviche al Canibal se encuentra en la pagina de Di/verso en Argentina. Actualmente está trabajando en una colección de cuentos. Su página de blog es:
( Pedazos de chocolate) http://hrobertollanos.blogspot.com