viernes, julio 07, 2006

Intermedio de sombras para Hugo Rios y su duelo al silencio



Hugo Ríos: un duelo al silencio

Ana María Fuster Lavín
ESPECIAL PARA EN ROJO
http://www.claridadpuertorico.com/articulo.php?id=4335

“Palabras, palabras,
palabras van tomando la forma de los labios,
luego de surcar los pensamientos,
hasta hacerse gotasde aguacero repentino
y eventualmente se vuelven himno.
Y si la poesía es himno,
entonces, no es necesario aplaudir.”
Hugo Ríos Cordero


Palabras desnudas, palabras al borde del abismo o de la vida misma, sin juegos de imágenes, lejanas a la retórica; “como caravanas de hormigas” que recorren las páginas de un poemario, así como el alma del poeta, que busca y se esconde tras de sus párpados, detrás de su gran fe, del espíritu de creador versante y sus conflictos con el Yo, los silencios que lo persiguen y se rebelan, sólo así llega a admitir que siempre “puede más el silencio que la palabra escrita” (poema Iniciación, pág. 35).

Entre el mundo de la nostalgia, el sueño, o un canto como del poeta Miguel Hernández, el de la vida, el del amor y el de la muerte, surgen los versos del poeta mayagüezano Hugo Ríos-Cordero publicados bajo el título de Al otro lado de tus párpados (Isla Negra editores, 2006, 75pp.). Publicación dividida en cuatro micropoemarios con unidad temática –Al otro lado de tus párpados, Rostros de cera, Devocionario, Casi poemas--, en los que el poeta replantea su entorno, su condición de poeta, sus dolores y silencios, y la poesía misma, pues “el tiempo termina siempre en el silencio”. (pág. 40)

Los poemas de este joven poeta, nacido en 1972, han sido construidos con la solidez de sus versos puros, impecables, dirigidos a una contemplación profunda del yo poético y del mundo que lo rodea, donde tantas veces el propio escritor se deconstruye (“Entonces, me di cuenta / que era yo el espejismo.”, Hugo Ríos, Tentación en el desierto). A diferencia de otras tendencias líricas, su poética es limpia de artificios o imágenes forzadas; con una capacidad indudable de economizar palabras y liberarlas de todo exceso. Característica que lo ubicaría en el marco de otros escritores puertorriqueños como Javier Ávila y Julio César Pol.

Ganador de diversos certámenes literarios –como del Pen Club, primer lugar por su primer libro de cuentos Marcos sin retratos (Isla Negra editores, 2003); en los certámenes de poesía del Nuevo Día; en los Juegos Florales de San Germán— Hugo Ríos reflexiona sobre la poesía, el hombre ante la palabra, como aeda que urge de respuestas, aún con la certeza de que no las alcanzará. Así nos comenta, el también narrador, en una breve entrevista: “Mi poesía es un duelo al silencio con el deseo de no decir nada, de preferir callar. Para mí la poesía es un asunto muy serio, un dolor indecible, una necesidad apremiante de decir lo que realmente las palabras no pueden decir. Una búsqueda de las respuestas aun a sabiendas de que no existen verdades, sólo murmullos.”

Sin embargo, la voz de este poeta, desviste sus propios párpados, nos revela su capacidad de disertar filosóficamente un arte poético contundente, detrás de la aparente sencillez de su palabra, siempre cargada de la ternura:

“Un poema en una ventisca de ojos con sueño, un cielo sin luna y niñas de pies descalzos.” (H. Ríos, Arte poética, pág. 23)

Apostar a la poesía. Penetrar a los abismos de la vida, de la muerte, o de la propia palabra, o el miedo a la incertidumbre podrían llevarnos de la mano al fatalismo, pero de la mano de los versos del poeta y profesor mayagüezano nos llevan a la sonrisa, quizás a la esperanza, pues siempre sale el sol después de la tormenta. En su poema Plegaria de un pesimista nos revela: “Le tengo prohibido a la vida / que me dé falsas esperanzas, / pero todos los días amanece” (pág. 71). Esto nos remite al texto del poeta español Francisco Brines, quien visitó Puerto Rico en el 2005 para una serie de recitales, poeta con quien podría conversar Ríos-Cordero según confesado por el narrador puertorriqueño Carlos Esteban Cana. Expone Brines: “En ocasiones el poeta ha tratado de desvelar alguna porción del poeta misterio de la vida, de arañar el enigma a cambio de hallar el apagado resplandor de una significación. Y aparecen las palabras. Y con ellas el engaño de una aparente claridad, o tan sólo una vislumbre de la luz, para la sed del hombre y arrastrado por la emoción estética …”.

El poeta, inalcanzable, en su torre de marfil, ha muerto. Ahora está más vivo y cercano que nunca y queremos conocerlo. ¿Quién es el trovador? El escritor respira lo cotidiano, deambula por las calles, en su sangre murmulla y grita la palabra, también la carne del hombre o de la mujer. Le preguntamos al Hugo hombre, padre, profesor universitario y esposo, cuáles son sus sueños y expectativas de futuro: “Como hombre me preocupa la existencia. Y, claro, en un plano más Sancho que Quijote me interesa mi familia y los estudios que comenzaré en Rutgers University en septiembre. Como narrador quiero profundizar en el laberinto del deseo manteniéndome claro, al margen. Profundizar una investigación sobre qué nos mueve como seres humanos. Tengo una novela a medias que se llama ‘A lo lejos el cielo’, que explora precisamente la lucha por creer en algo. … En narrativa tengo ya unos cuantos cuentos agrupados en la colección ‘Al margen del calendario?, donde exploro una vez más las vicisitudes de los seres humanos y las trampas que la sociedad le coloca a su paso.”

El poeta de esta nueva entrega de Isla Negra editores, es un observador hasta de la esencia más elemental de la palabra, del yo, de la ciudad y la naturaleza. Sumergidos en un ambiente donde los silencios se imponen en una constante reflexiva, como leemos en sus poemas “El silencio de las gotas” (pág. 53), o en su maravillosa “Cuarta plegaria” reafirmando la infructuosa búsqueda de respuestas: “ Se acerca el tiempo del silencio / y las respuestas hieren más que las preguntas. / El cielo se siente tan vacío, / sin embargo, alberga sospechas / que no puedo confirmar ni negar. / Detrás de cada tarde llega otra / y esto de algún modo refleja, / el eterno vaivén de la pregunta / que siempre queda sin respuesta.”

Es Al otro lado de tus párpados, el primer poemario de Hugo Ríos Cordero, esperamos que siga multiplicando sus publicaciones sin necesidad de aplausos, que él poeta no desea en su eterno duelo al silencio, sino la contundencia de sus palabras, que lo convierten en una lectura necesaria dentro de la poesía actual puertorriqueña. Le auguramos mucho éxito.

Ana María Fuster lavín
La autora es narradora y poeta puertorriqueña

Comentarios a amfuster@prtc.net

***Compañeros, lectores, escritores, amigos- la próxima semana continuamos el ciclo de publicaciones (poemas y microcuentos) Desde la ciudad de las sombras, gracias por el apoyo

10 comentarios:

El Navegante dijo...

Impecables tus palabras, profundos y encantadores los versos.
Pero yo esoty conm una gran duda, Ana María.
Nunca has oído hablar de alguna enrgia especial del caribe, más allá de la que genera la desgracia de los huracanes que tantas veces habn arrasado tu tierra y las vecinas lametablemente.
Pero es que he descubierto gracias a la blog´sofera, y ahora en tu blog, una capacidad creativa tan impresionante , sobre todo en gente joven, que estoy realmente fascinado y asombrado.
Creo que el famoso Tria´ngulo de las Bermudas al lado de este fenómeno cultural es tna sólo una leyenda.
Esot es real y palpable,se ve , se siente, y hasta se puden tocar la palabras por momentos.
Un beso grande y siempre con ese touch tan especial en todo lo que editas.
Mis felicitacioens para el poeta.

Madam dijo...

Tuve la oportunidad de asistir a la presentación de este poemario. Recuerdo la lectura de poesía en distintas voces. Fue lo más que me gustó. También un pieza del poeta, la cual clama por un Dios humano, terrenal, con el cual uno pueda darse las cervezas y hablar.
Esas palabras me tocaron.
Que continúe la poesía. :)

Zen dijo...

Conozco a Hugo porque ambos estudiamos la MA en UPR Mayaguez...no sabes lo lindo que es para mi el que le des un "review" como este. El ha trabajado MUCHO para conseguir lo que tiene...me consta. Gracias por reconocer el talento Puertoriqueño...hace MUCHA FALTA!!!

neftalicruznegron dijo...

Wao, sé de él. Talentoso por cierto. Estoy de acuerdo con él, con lo de crear belleza recurriendo al sentimiento y lo cotidiano. (El poeta, inalcanzable, en su torre de marfil, ha muerto. Ahora está más vivo y cercano que nunca y queremos conocer.)

Muchos éxitos a Hugo. Y Felicitaciones a ti Ana, por el patrocinio a estos literatos jóvenes y por esa cobertura...Eres excelencia!

Te seguiré leyendo y visitando.

El Navegante dijo...

Buen finde, Ana María, un saludo muy cordial.

MentesSueltas dijo...

Vengo tras los pasos de Navegante y me alegro haber conocido tu espacio. Sigo leyendo...
Un abrazo

MentesSueltas

Miguel A. Ayala dijo...

El libro de Hugo Ríos es muy bueno, se los recomiendo.
Tuve la oportunidad de asistir a la presentación que estuvo excelente. En cuanto a la
reseña del libro Me encnató.
Que tengan buen fin de semana, Miguel.

Alexia dijo...

Hola Mi bella AMiga perdona mi ausencia he estado al borde del colapso, me agrada la idea de cooperar en tu blog tu me avisas

iMPECABLE Y POST COMO SIEMPRE FELICIDADES

Ana María Fuster dijo...

Navegante, tus palabras me halagan no solo en lo personal sino como escritora puertorriqueña, sí en nuestra isla hay mucho talento, la mayoría tampoco se reconoce aquí, pero son excelentes.
Hugo ha ganado varios certámenes pero su valía va mucho más allá, es un escritor que domina la narrativa y la poesía, también es un excelente ser humano.
Navegante, siempre serás recibido en esta ciudad silente.
Un abrazo

Madam, diste en el clavo!!!!!
No pude asistir a la presentación y este fue mi tributo a Hugo y a su obra.
Salud!!!!

Gracias Zen, y sí, tenemos que ser solidarios!!! Espero tenerte de vuelta...

Neftalí, en eso estoy totalmente de acuerdo. Ah, y también lo reflejas en tu blog. Cariños...

Mentes Sueltas, espero que regreses pronto

Gracias Miguel, por tus comentarios siempre....

Alexa, un abrazo, qué alegría verte por aquí de nuevo, sí, puedes enviar tu escrito sobre el tema de las sombras que se desprenden de sus cuerpos. Un abrazo

Fairy dijo...

Hugo Rios Cordero, mi amor prohibido que cruzo mares y me forzo a cobijarme bajo el ala del olvido...extrano su mirada, pero sobre todo sus letras...