viernes, julio 14, 2006

Intermedio para una despedida


Y ahora me despido

Una carta para Elena

¿Qué haces en estos momentos? Helena o Elena, eras amor , dice la leyenda que tu belleza fue la responsable de la guerra de Troya. Hija de Zeus y Leda, o de Pedro y Ana… El tiempo y la geografía también tienen sus caprichos. Los troyanos pensaban que ella era inmortal, así como su belleza. Se acerca el 2 de julio de 2006, según los cálculos científicos, ese era tu gran día. También ese día es el cumpleaños de mi madre y se cumplen unos cinco años de la muerte de mi abuelo Manolo.

¿Podrás sentir el reflejo tibio de nuestras manos? Entre lágrimas observo tu belleza en mi corazón, y es que te siento tan lejos y tan cerca que me duele tu recuerdo. Mi bella, pero no tu apures porque el amor por ti es un lindo trompo, que da vueltas, pero se queda en el mismo sitio…

Tu hermano siempre supo que serías una niña pequeñita, han pasado tres meses de tu partida y el duende te sigue esperando. Ayer me dijo mamá de verdad mi hermanita no está ahí, señalando mi ombligo, le di un fuerte abrazo cuando nos fundimos en besos y él se rio, pero yo extraño tener una hermanita… Sólo le sonreí y le dije, lo sé… Él escogió tu nombre, sin saber mitología griega… pero es un ser único y muy perceptivo.

Mi niña, no es la primera vez que te escribo, rescribo y reinvento con la palabra, mientras crecías en mi llevaba una libretita de pensamientos a modo de bitácora, soy muy desorganizada para llevar un diario. Rebusqué en el bultito azul que aún no he terminado de deshacer desde que salí del hospital, es como si todavía no pudiese desprenderme de ese momento. Esto te escribí el 16 de marzo:

“Miras mi alma sonríes y acaricias una nana. Busco tu mirada, tú la mía, pero aún nuestros latidos son el dueto de la espera. Te siento, te vivo, lo sabes. Y soy tu reloj, tú mi calendario de nueve lunas. Pronto te sentiré entre mis manos de poeta gimiendo los preludios del abecedario….
Te inquietas y un arco iris fluye de mi manantial, sí, duele, grito, te liberas. El dolor amaina aún cuando se desgarra la carne, también se desgarra el miedo, pero el manantial es consuelo.

Ahora somos dos, rompimos las escarchas del agua, también somos del viento, tierra y fuego.
Tu sombra comienza a iluminarme. Amanecen tus pisadas suaves, la luz todavía confunde tu mirada, y es que tampoco sabes por qué lloras, casi siempre ríes, estamos en puerto seguro…”

Al día siguiente, desperté en el otro lado del puerto, y comenzaba a perderte en el horizonte, tu papá me tomaba de la mano, siempre callado, muy callado, como quien ahuyenta el paso de Thanatos por su alcoba. Desgraciadamente él –la muerte-- pasó por nuestro lecho y acarició mi vientre, tu papá intentó detenerlo, mis amigas también trataron de ahuyentar esa sombra sin rostro, pero ¿cómo se detienen los abismos?

Mi niña, nos sabes cuánto lloramos, te soñamos, te vivimos, te recordamos, también te sonreímos y te acaricio a veces en mi reflejo, al otro lado del espejo, o cuando apago la luz en las noches y cierro los ojos para disimular que estoy dormida, y comunicarme contigo, y termino durmiéndome y soñando juntas cómo crecías, o las mil historias con tu hermano mayor, o tu papi llevándote a los deportes. No sé… No podemos vivir pensando en lo que no fue. Tampoco eres una bolsita con cenizas dentro de una cajita de madera, junto a los zapatitos color pétalos de rosa que te regaló Mabel.

¿Qué haces en estos momentos?¿Eres Selene que brilla en mis noches? ¿Eres melancolía que se va entre ola y ola hacia el arco iris de otro vientre? Al menos, como la Helena de los troyanos, tú serás inmortal para mi. Sí, eres vida, llenando de versos mi calendario maternal.

Ahora, me despido… Ya no estoy triste según las palabras peregrinaban entre estas páginas, sentí tu mirada pequeñita, tus alas de gaviota en sueños, tus susurros de paz y amor. Soy feliz –somos felices-- porque estuviste en nuestra ilusión, la de tu hermano y de tu papi. Algún día nos encontraremos para abrazarnos eternamente.
Te recuerda con amor.

Tu mamá
Ana María Fuster



****El lunes continuamos publicando la serie Desde la ciudad de las sombras...

31 comentarios:

Madam dijo...

Recuerdo haber leído este escrito. Siempre me conmueve hasta las lágrimas. Ay amiga... gracias a la escritura uno puede ser libre, desahogar las penas y compartir las felicidades. Un beso enorme para ti, y a tu familia.

De seguro la presencia de ese reflejo tuyo marcará tu vida por siempre, claro está para bien. :)

Antonio Araiza Aullido dijo...

se desplomo el ánimo
mis imagenes fuéron corriendo
como un casette que pinta cuadros
en el lienzo de un cielo.

las palabras corrieron desde el ombligo
para apeñuscarce en el pecho
con el sigilo que tienen los recuerdos que no son mios.

las emociones sabian a algo que quizas aun no reconosco
balbuceaban palabras conocidas
familia, amor, coraje, papá, mamá

es el riesgo de mirar tras las ventanas
esa posibilidad de sentir algo
de reflejar en el espejo el misterio de la vida.

sera estrella vigilante en el firmamento
sera el clamor de un viento tierno
sera lo callado de lo callado
sera que aun siento.

El Navegante dijo...

Paradójicamente , estoy destruìdo por una parte, por estar enteràndome de esta bofetada cruel e injusta con que la vida te ha tratado mi querida amiga, a ti y a tu angelito.
Por otro lado me hace bien acompañarte en este momento de recuerdos, abrazarte muy fuerte a la distancia,y decirte que ahora me lo explico todo.
No podia saber dònde encuentran tanta inspiraciòn los poetas boricuas para escribir cosas tan bellas.
Ahora se que hay un angelito que lleva las letras en su sangre, que los acaricia a la hora de enfrentarse al papel con su manito santa,llena de amor.
La buscaré en alguna estrella, para saber màs de su ternura.
Un beso enorme, y que Dios te acompañe con ese recuerdo tan especial.

Ana María Fuster dijo...

Madam querida, tú sabes que estuve un tiempo pensando si publicaba o no esta carta para mi pequeña que se fue prematuramente, pero me di cuenta de que lo necesitaba, un homenaje de amor, de prohibido olvidar, de liberar silencios y dolores. Tengo tantos seres maravillosos que me acompañaron acariciando mis dolores, ahora me siento tranquila, en paz y feliz. gracias amiga

Antonio, gracias por tus versos, "es el riesgo de mirar tras la ventana" al final, ese riesgo vale la pena, tu sensibilidad me toca, nos conmueve. Gracias por tu visita, por tu abrazo apalabrado, bienvenido a esta ciudad silente.

Navegante, eres un torrente de solidaridad, un amigo que mana sensibilidad a flor de labios. un abrazo desde mi balcón de olas hasta tu hermosa tierra argentina

PEREGRINO dijo...

Dos palabras describen tu carta...puro amor. Te felicito por tener a tan grandioso angel a tu lado.

Salud...

DE PROPOSITO dijo...

Ando viajando pela NET e vi até aqui.
Aqui de Portugal desejo-te muitas felicidades.
Fica bem.
Manuel

Noa- dijo...

Bellísima carta, sobran más palabras.

Saludos

Fortunata dijo...

Debió de venir a buscar amor y se fue con el a manos llenas para derramarlo en esos lugares donde hace tanta falta.
Tu dolor me llego dentro.
Un beso

Yiara Sofía dijo...

Ana María...hermana, amiga, mujer. Me conmueve este escrito como el primer día que lo leí. El vacío permanece, solo el amor le llena poco a poco. Y de amor, sabemos dar hasta desangrarnos. Un abrazo, el más sentido, apretado y profundo. Sé que están jugando juntos (tú sabes quienes)y desde allá inspirandole letras a sus mami's y a su papi, quien en mis brazos lloró cuando dejó sus alas en un cementerio para protegerle del sol, el frío y la lluvia. Besos desde el sur de nuestra patria!

una hippie del 70 dijo...

Amiga, paso a agradecer tus palabras, y me encuentro con un alma sensible y dolida...yo, que soy mamá, entiendo esa pena, la mas grande, la más tremenda...ese angel está en el cielo...otro angel pronto vendrá...y aliviará tu tristeza. Aunque no te conozco..este medio mágico une a los seres, con un hilo invisible, a pesar de las distancias...estoy un poquito a tu lado, dándote fuerzas...un abrazo y un beso.

Paulo dijo...

Que conmovedor tu texto. Todos tenemos un ángel en una esfera de cristal, esperando que algún día entremos a hacerles compañía.
Un beso.

Agustin dijo...

Privilegiado de poder venir y coger tus palabras, leyendote con ganas, buscando esa combustion que uno necesita, para querer a un texto, me gusto.



Saludos.

ojitos dijo...

"¿Podrás sentir el reflejo tibio de nuestras manos?"
"¿cómo se detienen los abismos?"
ay Anama...se me ha saltado una lagrimita al leer eso...
noté la diferencia en el nombre de elena, como lo pones al principio y el helena que escibes al final, que lleva una "h"...quizas me voy en un viaje al pensar que la "h" corresponde a "hoy" y que esa helena que se fue, era distinta a la elena que estuvo aqui...como si ya hubiera una tranquilidad en esa aceptacion.
..y los abismos a veces no estan cartografiados...
saludos y un fuerte abrazo.
jo

no apta para la humanidad dijo...

No puedo expresar adecuadamente lo mucho que me conmovió esta carta. Las lágrimas todavía se me escapan pero aún así me siento sobrecogida por una gran paz. Y es que lo más hermoso de este texto es que se desborda tanto amor en cada palabra. Amor que se gesta en cada sílaba, en cada célula y que trasciende la muerte. Siento en mis entrañas que esa hermosa niña está de alguna manera con ustedes sintiendo y compartiendo todo ese amor.
un abrazo fuerte

Darilea dijo...

Hola Ana¡
Sinceramente me costó mucho contestar a tu post.
Después de enjuagarme las lágrimas
dos o tres veces.
Quisiera dedicar una sonrisa para poder comentar esta delicadeza de blog.
Sabes? Me sentí reflejada en tus palabras, en Septiembre hará un año que una pequeña Hada no pudo habitar en el bosque de mi vientre, y la perdí para siempre después de 10 años de espera.
Y en Abril de este año hizo tres años que un ángel después de venir a visitar el hogar de mi hermana
y que a mi me aporto las alas que tanta falta me hacían, se fue después de su primer llanto de urgencía.
Así pasó así sucedió, no pudo si quiera ver los primeros rayos de sol y tu post sensible me devolvío por unos intantes la felicidad de tener mi vientre habitado.
Un beso muy muy sincero.
Pd: Gracias a....
No se quien darle las gracias, que me alumbra la luz de mi hijo Joel.

El Navegante dijo...

Anita:
muchísmas gracias por tu hermoso y distinguido comentario, proveniendo de ti, me hace sentir muy orguloso, pero más que un motivo de vanagloria, es un desafío para crecer y estar a tu altura y la de tantos amigos que he conocido en tu casa,a los cuales el talento les brota por los poros.
Me alegra profundamente haber podido ser uno más de los que sientes a tu lado con todo el cariño que te mereces.
Un besote.

charo dijo...

He entrado a tu blog por casualidad y me llamó la atención que tienes el cuadro de Salvador Dalí que más me gusta a mí...

y luego me puse a leer y la verdad, quedé impresionada...

un beso grande

Charo

Miguel A. Ayala dijo...

Desgarradoramente bello. Helena es el Ángel que simpre te acompaña,
recuerdo imborrable del Amor de Madre, un abrazo pendiente al otro lado del éter. También te acompañan todo mi respeto y solidaridad, que tengas buen día, Miguel.

Patricia Minalla dijo...

Anuska gran fuerza la de tus palabras. Es un hermoso texto con mucho sentimiento de ese insasiable amor de madre.

Nuevamente dandote las gracias por tus visitas y comentarios...

Un abrazo caribeño

Ana María Fuster dijo...

Peregrino, sí, al principio, los primeros meses, lloré, me deprimí, pero poco a poco sentí esa estela de amor en Elena, también mi duende niño Miguel ha llenado mis pisadas de poesía y locas historias. Un abrazo y brindemos por la vida

Noa, los silencios también se sienten como una sonrisa solidaria... Gracias!

Fortunata, un beso, sí Elena sólo estuvo casi 6 meses en mi vientre pero irradiaba tanta vida... somos felices porque el amor se desborda a flor de piel

Yiara, mi amiga querida, sí siempre la esencia de esos dos seres nos acompañarán... Las cenizas de mi bruji linda las tengo en una cajita de madera pequeñita que contiene unos zapitos rosados como pétalos de sueños.

Hippie del 70, si mi amiga, las distancias no existen cuando las esencias se abrazan. Gracias por la sensibilidad... No puedo pretender más ángeles de mi vientre, porque el doctor lo cree peligroso, pero mi duende niño cumple este jueves 5 años y de puro cariño me hace reír en los momentos más tristes, también hay un hombre que secó mis lágrimas con las suyas, y se abrazó a mis sueños... De nuevo, agradezco tus palabras Hippie, te espero pronto.

Paulo, gracias por tus palabras, y por la carta que me enviaste.. Mi pequeña brujita me tomó de la mano y me recordó que mi hogar, mi duende y la palabra siempre serán mis mejores tesoros.

Agustín, gracias, sí, hay que escribir con el corazón, desnudarse de las máscaras, deshojar las palabras de miedos y parir historias y versos infinitos....

Ojitos, amiga, oye, olvidé decirte que conocerte fue divertido, y a la vez irradias mucha paz y amistad sincera, junto a ti, Madam e Iva, fue una gran noche, también con los otros dos chicos de lujo que nos acompañaban. Ahora en serio, gracias por tus lindas palabras, tu lágrima solidaria, pudiste ver más allá de mis avismos y encontrar una razón hasta en el detalle más leve, eres brillante. Un abrazo,

No apta para la humanidad, siempre eres bienvenida, y gracias por tu carta, lueguito te contesto en tu mail, tu alma de escritora, de mujer y de amiga, lágrimas en dueto, a coro, nos enjuagan el alma, tienes razón es por amor, y éste nos ilumina, sea en la esencia de mi bruji Elena, en mi duende Miguel, en tantos seres hermosos que nos rodean hasta en sus silencios, sombras y distancias. Un abrazo fuerte

Darilea querida, en mi tienes una mano amiga, la solidaridad apalabrada. esta carta, en un principio la compartí con un reducido grupo de amigos, luego otro amigo me dijo que la publicara en honor a Elenita y en solidaridad y apoyo a tantas mujeres que han pasado por lo mismo, su dolor y su amor, su vida y amor.... Te agradezco tu lindo testimonio. Querida, Darilea estás llena de vida, el vientre, la sangre, tus manos, los sueños, la palabra.... un beso y una flor

Navegante, siempre, siempre, ese apretón de manos con la palabra, destilas sensibilidad y tu creatividad es grande, poeta y amigo recibe de nuevo mi abrazo sincero.

Charo, el cuadro de Dali es poesía y espera... te espero de nuevo, bienvenida...

Hola MIGUEL, tu solidaridad, tus versos y palabras son un lujo, gracias. Sí, elenita es fuerte, tengo un poemario que fui escribiendo durante su presencia física en mi ser, ahora lo releeré y sentiré la esencia de ustedes mis amigos confidentes de la sensibilidad. un abrazo

Patricia, amiga y vecina caribeña, seguiremos nuestro intercambio apalabrado, hoy publico tu poema a las sombras, gracias por tus comentarios siempre.

tirasdepapel dijo...

Desperté...
Desperté sintiendo vértigo en la espalda, un vacío extraño, me dolía la cabeza, como si me hubieran golpeado con algo; la garganta seca, los labios partidos. No podía abrir los ojos… quise frotarlos con mis manos, pero las encontré atadas… Me asusté, y con costos pude ver que en cada brazo tenía una aguja clavada, y efectivamente las manos amarradas. Nada estaba claro… no podía ver lo que colgaba de las paredes… Poco a poco se me empezó a aclarar la vista, y pude ver un reloj redondo frente a mí, parecía que marcaba las 3:22, no sabía si era de noche o de día. Había un crucifijo en el otro extremo de la pared, a mi derecha un calendario enorme y junto a él una puerta, y al otro lado una ventana muy pequeña que tenía una cortina que se notaba pesada. Había una lámpara encendida, pero no pude adivinar de donde venía la luz. Escuché una tos seca y avejentada, tenía compañía. Miré a mi derecha y ahí estaba un señor que tenía más canas que años, quise hablarle, pero mi voz no salía… en el intento sentí un dolor horrible en la garganta, que me provocó una sensación de ahogo… no podía respirar, empecé a tomar bocanadas de aire con tal dificultad que me sentí morir. Por la puerta a mi derecha entró una enfermera tan grande como mis ganas de salir corriendo de donde estaba. Me incorporó y puso una mascarilla en mi cara, que aunque era grande e incómoda, me ayudó a respirar con calma, a sentir aire nuevamente en mis pulmones. Sentí tanto miedo, que por un segundo pensé que mi vida no me pertenecía, que nunca ha sido mía, sino prestada.
La enfermera me desató las manos, e inyectó un líquido en mis venas. En la primera oportunidad en la que logré hacer que mi voz se escuchara, le pregunté a esa desconocida donde me encontraba. Ella me miró y me dijo: No recuerdas nada ?... Entonces quise hacer memoria, y me di cuenta de que efectivamente no recordaba nada… le asentí con la cabeza y me dijo: descanse, que para lo que viene va a necesitar de mucha fuerza. Sentí calor por un segundo, seguido de una sensación tan deliciosa, como si flotara, y volví a caer en un profundo sueño.
Desperté sintiendo un dolor profundo en mi vientre. Ahora era de día, la ventanita que había visto antes ahora se encontraba abierta de par en par, y junto a mí, la cama vacía de un desconocido; el reloj ahora marcaba las 11:30 a.m. Sentí la necesidad de tocarme, a ver si me faltaba algo, aún no tenía claro lo que me había sucedido. Me encontré totalmente desnuda, cubierta con una colcha gruesa y calientita. Con miles de costos logré mover mis brazos, con el temor de no mover alguna de las agujas que colgaban de mis brazos, toqué mi cara, estaba grasosa, mis labios continuaban secos y partidos, mi cabello totalmente enredado y meloso, la piel de mi cuerpo estaba fría, mis senos retraídos y duros como rocas… sentí mi abdomen muy suave… Dios, muy suave, algo andaba mal… seguí bajando y mis presentimientos se hicieron cada vez más agudos, de repente un mar de ideas cayeron en mi cabeza y lo recordé todo.
Estaba en mi casa, jugando con mi perro, entretenida como niña pequeña, al agacharme para alcanzar la pelota con la que jugábamos sentí una punzada en la barriga que me hizo tirarme al suelo como obligada por un verdugo… el dolor era tan intenso que no me dejaba levantarme, no me dejaba gritar, no me dejaba respirar… Le pedí a Dios por mi angelito, y caí al suelo. Lo siguiente que recordé fue a un doctor diciéndome que me quedara quieta… después el reloj en la pared.
Ahora todo era claro, la suavidad en mi vientre solo significaba una cosa… mi bebé no lo había logrado… mi angelito… mi Sebastián!
Otra vez me quedé sola, abrazando su recuerdo, su idea, el poco tiempo que duró mi ilusión, mi sueño... me quedé dormida...pero desperté!

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Publicado el 19 de Octubre, 2005
Tiras de Papel

P.d: Mi Sebastián!

Ana María Fuster dijo...

Mi querida Tiras de Papel pude sentir el dolor de Sebastián como el de mi Elena y mi cuerpo, los labios secos, Pedro dormido agarrando mi mano, fueron 6 horas de parto y grité con fuerzas, el suero me lo sacaron de las venas pero me inyectaron morfina, Demerol y el dolor no cesaba, el doctor Efraín Ramírez me decía mamita no llores, puja, pero sabía cual sería el resultado final, entre las enormes contracciones podía sentirla moviéndose dentro de mi,
Te sigo leyendo Tiras, yo también buscaba el reloj, pero no lo veía..
Sigo leyéndote con dolor y recuerdo que el doctor dijo mamita ahora viene, me quedé inconsciente tres o cuatro horas, desperté vi a Pedro de nuevo con su mano en la mía, despertó y buscó un paño húmedo para despegar mis labios, Le pregunté ¿está viva? Sus lágrimas silentes me llevaron a un no… él fue quien se vio niño en su jardín jugando a ser papá sin hijos, sin su niña Elena, mi niño sin hermana, y mi vientre vacío.
Sebastián no estuvo en vano…
Te leo mi amiga Tiras de Papel y nuestras lágrimas son confeti de versos, y nos damos la mano, nos comprendemos.
Eres una gran escritora.
Un abrazo

Yolanda Arroyo Pizarro dijo...

Sabes que no puedo hablar, mi querida Ana, pero sabes también que aquí estoy...

tirasdepapel dijo...

Sentir mi piel heriza es más que tan sólo una reacción natural... mis ojos siguen llorando después de tanto tiempo... y aun sigo sufriendo las consecuencias de un error médico... Que ironía que mi pareja tiene el mismo nombre que tu pareja... que ironía haber pasado por lo mismo, a excepción que tu pudiste sentirla y vivirla más que yo... a mi tan sólo me dieron 4 meses de gracia para sentir esa vida extra dentro de mi... lo lamenté tanto!... Amiga mía, siento a Elena junto a Sebastian cuidandonos desde los regazos de ese Dios que los chinea en lugar nuestro, ahora sé que están en mejores manos... sé que si no estan a nuestro lado es porque Él nos tiene otro angelito por venir... ese pequeñín va a atener a su hermanita, Pedro será realizado abrazando a una nenita en algún tiempo y tu vientre nunca estará vacío, porque con sólo lo que hubo, lo que hay y lo que queda, es vida por si solo... Un abrazo tan solidario como mis lágrimas, a ti, a tu pareja y a ese pequeñín que juega con su hermanita que lo cuida...
Eres fuerte, no desfallezcas!

Ana María Fuster dijo...

Yolanda, mi hermana, no tienes que decirme nada, te quiero mucho, te siento mujer, amiga, escritora de sensibilidades y verdades. casualemente hoy es día 17, leyendo tu mensaje y las cartas de Tiras de Papel me di cuenta... casualmente hoy se cumplen 4 meses de ese día, me duele no sentirla, 2 de julio tenía que nacer.. pero siento lágrimas y amor, cada vez más fuerte, y tu amistad es importante para mi
un abrazo

Ana María Fuster dijo...

TIRAS DE PAPEL:
mi hermana de piel a piel, te siento y te tomo de la mano para conversar juntas nuestros dolores, nuestras alegrías, nuestros sueños. Sebastian y Elenita (entre otros chiquillos) nos cuidan, nos protegen, y nos aman, porque somos mujeres fuertes, también (como dice mi amiga Madam, siempre nos queda la escritura...) la palabra nos salva! el amor de nuestros compañeros que espero que siempre nos comprendan.
Mi hermana, nuestras lágrimas mientras te leo, son --además del sueño de esa niña linda a mi lado, no tuve tampoco hermanas, la idea de una mujercita y verla crecer era mágico-- y son nuestras lágrimas, fuerza de mujer, de vida, de amor y un tributo a la palabra. Los cuatro meses de sebastián, el mes de otra amiga linda poeta, el de Darilea, el bebo de casi siete de mi amiga Ileana Cidoncha hace muchos años, son tantos seres maravillosos, que nos duelen por tantas razones, que la fisica mi hermanita que ambas estuvimos a punto de morir, nos hizo fuertes, y en vez de odiar, no hace amar aún más.
Amiga, aquí estoy siempre, nos apoyamos, yo también quisiera dar tiempo al reloj.
Un abrazo, esta es tu casa, también puedes escribirme a mi mail personal cuando desees
amfuster@prtc.net

tirasdepapel dijo...

De piel a piel amiga mía, y con el corazón en la mano MUCHAS GRACIAS!... Efectivamente el refugio que encontraron mis manos han sido letras, palabras, sentimientos envueltos en tiras de papel que gracias a Dios son leídas, y que aunque sean desconocidos quienes las lean, son como hermanos que estiran la mano para ayudarnos...
Nunca estaremos solas querida, NUNCA... Mi casa es tu casa, mi blog lo es tuyo... y mis correos están abiertos para platicar cuando lo desees...
Hubicame en nana.r.m@gmail.com , o en nanaruiz_80@hotmail.com
Un abrazo!

Tapa-Amarilla dijo...

sin palabras Ana Maria... senti un escalofrio y mucho sentimiento...

Gatto dijo...

Lloro, cierro los ojos y maullo...

... este texto me llego al alma.

Voy a ser padre y de corazón puedo entender lo que se siente.

Agradezco la oportunidad de estar acá y leerte y poder regalarte un abrazo enorme desde mi rincón...

Ana María Fuster dijo...

Tiras, tu nueva amistad es muy hermosas, un abrazo.

Tapita, siempre nos salpicas con tu sensibilidad, gracias.

Gatto, me llena de alegría tu próxima paternidad, espero que ese pequeño(a) gatito(a) llene de magia cada momento de tu vida. Un abrazo a tu amistad y afectos.

A.T.V. dijo...

...
Ante esta carta, mi silencio y algunas perlas saladas mejillas abajo. Solo puedo evocar un abrazo a tu espiritu y enviarlo en brazos del viento. Que magnifica mujer sos!